PROPUESTA DE ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA LA FORMACIÓN DE HABILIDADES PROFESIONALES EN LA ENSEÑANZA DEL DERECHO CONSTITUCIONAL CUBANO

PROPUESTA DE ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA LA FORMACIÓN DE HABILIDADES PROFESIONALES EN LA ENSEÑANZA DEL DERECHO CONSTITUCIONAL CUBANO

Jorge Jesús Pardo Cordero

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1.2 La Enseñanza del Derecho en Cuba en la contemporaneidad

La educación universitaria en el siglo XXI se enfrenta a grandes cambios. El desarrollo de nuevos avances tecnológicos, la computadora, los servicios de las redes de información cumplirán un rol destacado en esa transformación. Ella vendrá de la mano de la posibilidad de aplicar nuevas técnicas al estudio y a la investigación y de dotar a los sujetos del proceso educativo de mayores posibilidades en el desarrollo de sus tareas. La masificación, la formación integral, los nuevos escenarios tecnológicos y la redefinición de los saberes son algunos de los rasgos de la universidad cubana actual que define Pedro Horruitiner en su libro: La universidad cubana: el modelo de formación.

El Derecho debe ser enseñado no a la luz literal de las normas; debe ser transmitido en forma tal que el jurista se compenetre con la realidad cultural, social, sicológica, humana, ética. No puede el abogado percibir las leyes como si ante el orden político y filosófico continuaran estáticas, y para tal efecto debe tener al frente una persona que ame y sienta el concepto de orientación de un principiante en el saber jurídico. Sólo así aplicaremos el verdadero sentido social de la educación.

Como enseñara Couture en uno de sus mandamientos, “la abogacía se aprende estudiando, pero se ejerce pensando” . Se trata de formar profesionales con espíritu crítico y capacidad de análisis; se trata de formar seres sólidamente imbuidos de ética y con el afán de adentrarse en los principios supremos del ser, del conocer y del obrar que provienen de la Filosofía. Todo esto difícilmente se logre con la mera información, con solo suministrar conocimientos. Se trata de formar no de informar.

El profesorado de Derecho ha desarrollado la docencia tradicionalmente a través de conferencias y seminarios. Clases que tienen por objeto de estudio, generalmente, la legislación y la doctrina jurídica a través de las explicaciones orales del profesor más o menos expositivas, la utilización de la pizarra y, en su caso, la remisión a manuales u otras obras para la profundización o ampliación de determinadas cuestiones.

En este tipo de formación presencial, la comunicación entre profesor y estudiantes es directa. Por ello, el profesor puede introducir inmediatamente cambios en su discurso, en función de la atención que prestan los estudiantes. En suma, en este sistema, el profesor es el poseedor y el transmisor de información y de conocimientos, es decir, goza de una total autonomía y utiliza su metodología particular, basada en la lección magistral. No obstante, para que pueda desarrollarse este sistema de enseñanza, se requiere necesariamente la coincidencia de espacio y de tiempo tanto del profesor como de los estudiantes.

Por su parte, los estudiantes, en este modelo de enseñanza universitaria del Derecho, se han limitado a tomar apuntes de las explicaciones del profesor, completados, en el mejor de los casos, con un manual o texto básico. Por lo tanto, el estudiante no adopta un papel crítico frente a la información que el profesor le transmite, su análisis se queda solamente en el plano reproductivo, pues confía en la veracidad de la fuente; simplemente se limita a hacer un esfuerzo (o al menos lo intenta) por entender la información y aprenderla.

Precisamente dentro de los nuevos conceptos de enseñanza, está el de educación integral o interdisciplinaria como se propone hoy en día, siendo determinante el estudio del Derecho Constitucional, y es así como "en países de avanzada integración nacional y vigoroso sistema político, se cultiva desde hace mucho tiempo esta disciplina afín. Por todo ello reviste vital importancia perfeccionar los procesos de enseñanza de esta materia estudiando cada uno de sus componentes didácticos. Las habilidades a alcanzar en ese campo juegan un papel determinante para la formación constitucional de los educandos.