LAS MATEMÁTICAS DE LA CIENCIA REGIONAL

LAS MATEMÁTICAS DE LA CIENCIA REGIONAL

Andrés E. Miguel Velasco y otros

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d. Jugando con la movilidad

--¿Cuál es la relación entre la pobreza y la movilidad social entre los Niños de la Ciencia?, preguntó de pronto Prometeo, quien agregó:

--Cuando se formulan interrogantes de esta naturaleza, cualquier científico o investigador social puede considerar que las dificultades prácticas para resolver el problema son muy grandes. Sin embargo, Alicia, el personaje de “Alicia en el País de las Maravillas”, no lo entendió así...

De pronto, la Reina de los Corazones Rojos se dirigió a Alicia para preguntarle:

--¿Qué cantidad de recursos debe movilizar mi reinado para reducir a cero el número de pobres que aun posee?...¡Ay de mi!, últimamente me encuentro tan enternecida por los aciertos de mi actual Ministro de Hacienda, el cual me acaba de comentar su deseo de aumentar a 50 el nivel de ingreso de mis súbditos, pero lo más probable es que éste solamente crezca a 20.

Alicia respondió:

--¿No es fácil solucionar este problema multiplicando la población total por el ingreso promedio de los ricos para determinar la riqueza que se requiere para eliminar la pobreza? Comprendo que esto no tiene ningún chiste, porque el total de 50 por 19 millones de habitantes de este país da un total de 950 millones, que multiplicados por 12 meses hacen un total de 11,400 millones. ¡De acuerdo!, el problema de la pobreza no puede ser reducido solamente a una multiplicación, pues en este caso, si se pretende reducir a cero el número de pobres, tienen que considerarse los coeficientes de movilidad social. Por los datos que tengo a la mano, puede decirse que su sociedad es muy inelástica majestad, pues cada año proporciona más pobres que ricos. El problema estriba en que si la población crece en proporción geométrica, entonces las masas sociales que es necesario afectar crecen potencialmente con respecto al tiempo, y entonces la fuerza social que en realidad es necesario vencer es equivalente a la relación existente entre la variación de la población por el nivel y el periodo de tiempo en el cual se realiza esa movilidad.

--Vamos niña, ¿por qué estás tan preocupada? Si ya conocemos la esencia de la cuestión, entonces que se preocupen otros, interrumpió la Reina de los Corazones Rojos a Alicia, quien agregó:

--Eso iba yo a decir, porque según me habías comentado, el ingreso por persona tiene el riesgo de aumentar a solamente 20 en lugar de 50, el total de recursos que será necesario movilizar ascenderá a un monto de 157,500 millones. Poco en realidad si tomamos en cuenta que solamente son diez años y la riqueza anual del País de las Maravillas es de apenas 11,400 millones. En tal caso, el total de tiempo previsible para acabar con la pobreza es de 59.21 años, ¡toda una vida!

--¡Vamos niña, tenemos que continuar con el juego de cartas!

--¡Juguemos!, comentó Alicia, mirando a la Reina de los Corazones Rojos correr alegremente por los prados de su jardín.

Prometeo se detuvo dirigiéndose repentinamente hacia mí:

--¿Cuáles fueron las apreciaciones de Alicia? Como no le supe responder, nuevamente tomó la palabra para completar su explicación.

--El concepto de “pobreza” no es fácil de medir. Para ello se aplican tres enfoques hoy en día para su estimación: el de las necesidades básicas, el de las capacidades, y el del ingreso.

El enfoque de las “necesidades básicas” identifica como pobres a todas aquellas personas cuyo consumo efectivo de bienes no permite satisfacer alguna necesidad básica, definidas éstas como una canasta de bienes materiales entre los que se cuentan: las condiciones de la vivienda, el acceso a servicios públicos, la asistencia escolar de los menores, el nivel educativo, la ocupación del jefe del hogar, entre otras.

En cuanto a la medición de la pobreza a través de las “capacidades”, ésta se define como la negación de las oportunidades y las opciones más fundamentales del desarrollo humano: vivir una vida larga, sana y creativa y disfrutar de un nivel adecuado de vida, libertad, dignidad, respeto por sí mismo, etcétera.

Otro método es el del “ingreso”, el cual mide directamente la pobreza, que examina el potencial de consumo de las familias a partir de su ingreso corriente. Se considera como pobres a las familias que tienen un nivel de ingreso insuficiente para satisfacer sus necesidades básicas tales como los gastos básicos en alimentación y servicios mínimos.

--¡Lo importante para combatir la pobreza es reducir el número absoluto de pobres, pero también modificar el coeficiente de elasticidad social!: una sociedad con menos pobres requiere sociedades flexibles, elásticas, que permiten una fácil y rápida movilidad de su población. Las sociedades autoritarias o clasistas difícilmente propician esta posibilidad, concluyó su relato Prometeo.