ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

Ulises Castro Álvarez

Volver al índice

 

 

IV. Los problemas del sector externo de México y las crisis de balanza de pagos.

La política económica general requiere de atención integral, la política monetaria, cambiaria y fiscal, deben diseñarse e instrumentarse de conjunto con lineamientos apoyados en la política sectorial agrícola, industrial y de comercio exterior que igualmente no se pueden explicar de manera individual sino de conjunto para lograr el objetivo del desarrollo económico y social.

En ello el sector externo es un factor importante en tanto que ha sido elemento fundamental en las crisis que se han registrado en la historia de México al influir determinantemente en los resultados del resto de los componentes macroeconómicos.

1. La restricción externa del crecimiento económico y las crisis de balanza de pagos.

El cambio de modelo económico ha sido sustancial en cuanto a la utilización de instrumentos para atender la relación con el sector externo. Durante el periodo de aplicación del modelo de la Revolución Mexicana, la política con el exterior se basaba en el proteccionismo supeditado a la política industrial con el objetivo primordial del crecimiento y fortalecimiento del mercado interno, todo ello apuntalado por una política monetaria y fiscal expansionista y una política cambiaria que fortalecía la competitividad de las actividades exportadoras en el mercado mundial, el tipo de cambio se depreció en 1930 y continúo hasta 1935, (Cárdenas, 1994).

A pesar de que la sustitución de importaciones en su primera etapa se caracteriza por un déficit en cuenta corriente de tipo estructural como lo señala Villarreal (1998), originado fundamentalmente por la necesidad de importar maquinaria, equipo y bienes intermedios la política económica se estructuró de tal manera que los resultados en crecimiento económico y bienestar social son indiscutibles.

El modelo neoliberal por el contrario, representa la otra cara de la moneda, en su aplicación se rompen los esquemas proteccionistas y se realiza una apertura comercial abrupta y unilateral que viene a agudizar el desequilibrio externo convirtiéndolo en verdadero lastre para el crecimiento económico. El desequilibrio externo ha motivado la necesidad de financiarlo a través de deuda e inversión extranjera lo que se traduce en una gran influencia del capital financiero en la economía del país, llegando incluso a la supeditación de la política económica en su beneficio, estableciendo instrumentos de restrictivos tanto en lo monetario como en lo fiscal, estableciendo limitación en la inversión y el gasto público, tasas de interés altas, topes salariales, restricción de oferta monetaria y tipos de cambio sobrevaluados para mantener los niveles inflacionarios acordes a las necesidades de rentabilidad del capital extranjero. De esta manera, se busca la estabilización sacrificando el crecimiento y el bienestar de la población.