ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

Ulises Castro Álvarez

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2. Hacia una estrategia de desarrollo económico ambientalmente sostenible.

El requerimiento no tiene tiempo de espera, es urgente transitar hacia un estrategia de desarrollo sustentable que no solamente tome en cuenta la interrelación entre las dimensiones ambientales, sino que considere además la conexión con las estrategias de producción de los agentes económicos, la política macroeconómica debe relacionar los objetivos de largo plazo como competitividad, productividad, empleo y equidad con la política sectorial que integre con criterios de sustentabilidad todas las actividades de la estructura económica, pero prioritariamente las agropecuarias, que además de producir alimentos y alimentos coadyuva a la conservación de la agrobiodiversidad, suelos y optimización del uso de acuíferos, se debe contemplar la transición hacia un régimen energético poshidrocarburos utilizando fuentes renovables de energía. Se debe considerar las inversiones necesarias para la captación de agua de lluvia para incrementar al disponibilidad de este recurso estratégico, (Nadal, 2007).

Enrique Provencio (2007), considera que es necesario avanzar a otra etapa de políticas ambientales, superando los esfuerzos que hasta la fecha se han realizado y que han dejado diversas experiencias, de tal manera que se busque una mayor integración en donde el conocimiento, la innovación y su vinculación con las políticas públicas cobren importancia en tanto que la sustentabilidad es un sector que se nutre de la nueva economía del conocimiento y la información, aporta como propuesta la necesidad de reforzar los siguientes aspectos: Otorgar mayor prioridad política al tema de la sustentabilidad dentro de la política económica, acompañar la integración económico-ambiental con una revisión de la batería instrumental dominante muy sesgada hacia la regulación, concentrar esfuerzos en ciertas prioridades temáticas por su potencial de integración y sinergias de sustentabilidad económica, social y ambiental las tareas críticas de integración que más se destacan son las de energía, política urbana, transporte, agua, cambios de uso del suelo, biodiversidad y responsabilidad civil vinculada a justicia ambiental, atender las necesidades de orientación y diferenciación regional de las políticas ambientales y la vinculación con estrategias de superación de la pobreza compatibles con protección ambiental, mejorar la información de base para estimar mejor la eficiencia económica-ambiental y adoptar las medidas progresivas con credibilidad y aceptación social para volver factible un programa de sustentabilidad.

La estrategia de desarrollo económico ambientalmente sostenible no puede dejar de lado aspectos concretos para atender la problemática del agua que se convierte día con día en un asunto público de seguridad nacional, el diseño de políticas que enfrenten los retos asociados con la crisis del agua deberán tomar en cuenta temas como el cambio climático global e impacto en el patrón de precipitaciones, la reducción de la disponibilidad de agua y mayor presión hídrica, la escasez y presión por el agua en ciudades y zonas rurales y los conflictos y tensiones que de ello se va a generar, (Ávila, 2007).

En el plano institucional es conveniente realizar reformas que permitan una mejor gestión de los recursos naturales, entre otros aspectos se considera adecuar el sistema de medición estadística del gobierno federal para hacer compatible la información de los procesos económicos y sociales con las características de los recursos naturales, fortalecer el sistema de monitoreo y vigilancia del cumplimiento de la normatividad ambiental y ecológica con base en la ampliación de la capacidad presupuestal para este fin, identificar en el marco de normas y leyes susceptibles de vincularse para facilitar un contexto en el que las competencias entre diferentes entidades del Poder Ejecutivo federal no generen contrasentidos en la intervención pública ni en la producción, ni en el consumo, diseño de mecanismos que aumenten la participación social explorándose un modelo de órganos independientes o autónomos, reconversión de la agricultura en términos del consumo de agua, fortalecer la capacidad de medición del estado de los recursos naturales y difundir sus resultados entre la población, diseñar mecanismos de precios que tomen en cuenta las asimetrías en la distribución del ingreso de la sociedad para como mecanismo de corresponsabilidad de la sociedad en el problema del agua. (Constantino, 2007).