ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

Ulises Castro Álvarez

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2. Modelos de desarrollo económico en tiempos de globalización

Los modelos de desarrollo económico que han sido aplicados en esta nueva etapa de globalización, desde de mi perspectiva podrían clasificarse en dos: Los que se sujetan al consenso de Washington y los que se han estructurado fuera de los lineamientos ortodoxos de este consenso.

En el diseño de políticas para atender la disparidad que muestra el desarrollo a nivel internacional, se muestran los esquemas de regulación, negociación y diversificación que han seguido los diversos países en su participación dentro de la economía global. Preciado Coronado (2007), identifica siete escenarios diversificados en función del énfasis en la aplicación de políticas sobre disciplina fiscal, privatización o comercial, tales escenarios los explica de la siguiente manera, (Preciado, 2007:42-43):

A. “Tres de ellos corresponden a la heterogeneidad que asume el proceso de globalización neoliberal, desde el punto de vista del modelo de gestión-negociación-regulación socioeconómica; podríamos clasificarlos como MODELOS NEOLIBERALES HETEROGÉNEOS:

1. Liberal ortodoxo: adopta de manera rígida las medidas del Consenso de Washington, pugna por la liberalización a ultranza en el marco de acuerdos y tratados de libre comercio, con doble agenda: una para los asuntos comerciales y otra para el resto de las negociaciones económicas. México junto con la mayor parte de países de América caen dentro de esta categoría, en Europa destaca Gran Bretaña e Irlanda. Australia es la punta de lanza en la región de Oceanía.

2. Industrial Renano: son países que cuentan con planes o políticas industriales estatales, políticas de compensación que incluyen programas de cohesión social y Banco Central fuerte, mercado comunitario como articulador con el mercado mundial. Aquí caben la mayor parte de países de la Unión Europea.

3. Regulación gerencial: el Estado como agente articulador de tradición y cambio integra a empresarios como actores protagónicos de la gestión y negociaciones, principalmente de asuntos comerciales. Se refuerza la capacidad estatal reguladora en estrategias de apertura selectiva con rasgos neoproteccionistas, principalmente del sistema alimentario y gradual. Se trata de la inmensa mayoría de países que se ubican en el sudeste asiático.

B. Otros escenarios corresponden a las estrategias de adaptación o de ampliación que persigue el neoliberalismo en torno de las economías nacionales que transitan de antiguos modelos socialistas-estatistas hacia economías de mercado, o economías nacionales, que no son plenamente centrales ni periféricas, pero están en proceso de revalorización, sobre las cuales tampoco se ha podido aplicar el modelo neoliberal de manera ortodoxa. Nos referimos a MODELO PARANEOLIBERALES:

4. Economías en transición: Rusia y el ex bloque soviético, destacan por el desafío que significa transformar sus antiguos modos de gestión económica centralizados y burocráticos, en economías “liberalizadas”. En estos países se intentó aplicar el modelo neoliberal ortodoxo, adaptando supuestamente la experiencia latinoamericana del Consenso de Washington, pero sin éxito ya que se tuvieron que preservar algunas políticas públicas de compensación social contrarias a la ortodoxia neoliberal.

5. Semiperiferia reestructurada: India, en Asia; Sudáfrica, en el continente africano, Brasil en Latinoamérica, representan economías que tienen aspiraciones de convertirse en potencias regionales, pero cuyos modos de gestión implican otra forma de negociación con diversificación comercial y creando alianzas político diplomáticas, que es distinta a la ortodoxia neoliberal –aunque no llega a constituirse en alternativa frente al neoliberalismo-, pero que busca nuevo acuerdo o nuevas reglas ante las instituciones financieras mundiales y ante los bloques comerciales regionales.

C. Otros escenarios se refieren a la competencia a la que es sometido el enfoque neoliberal ortodoxo por otros modelos que no tienen esa orientación en su origen, o por economías que están en disputa mediante guerras internas y externas, donde no terminan de implantarse la ideología y las prácticas del libre comercio. Nos referimos a MODELO NO NEOLIBERALES:

6. Economía con disputa: se trata de países sometidos a guerras y a procesos de reconversión desde fuera, cuyos modelos económicos no son netamente capitalistas. En estos casos, la gestión-negociación de su manera de insertarse al mercado mundial se enmarca en procesos neocoloniales que no desembocan en esquemas de integración “liberalizados” (Afganistán, Irak, Bosnia, entre otros). Aquí caben también algunos países de las periferias revalorizadas, en función de recursos estratégicos, de su biodiversidad o de su localización estratégica, pero que no logran implantar el modelo neoliberal o se le oponen abiertamente; son naciones con Estados dominados por una iglesia, o sin estados consolidados, o con estados débiles incapaces de gestionar su inserción al mercado mundial (República Democrática del Congo, países árabes petroleros, etc.).

7. Socialismo con mercado: aunque el término no es consensuado, los casos de China, Vietnam, Cuba, se proponen un modelo socioeconómico diferente del neoliberal, sin embargo, las reglas capitalistas que impone el mercado mundial son gestionadas internamente por estos países sobre bases supuestamente socialistas.”

Como se puede observar, finalmente la clasificación de modelos en tiempos de globalización se puede clasificar en aquellos que son consecuentes al Consenso de Washington y aquellos modelos que dejan de lado los lineamientos ortodoxos. En este contexto, los países asiáticos han utilizado modelos de desarrollo que les han permitido alcanzar éxito en la promoción del crecimiento y del bienestar para su población, entre los países que más sobresalen son Taiwán, Corea del Sur, Singapur, Hong Kong, China e India.

El Banco Mundial reconoció en 1993 que estas economías estaban cumpliendo con las tres funciones esenciales del crecimiento: acumulación, asignación eficiente y rápido avance tecnológico, enfatizando que estos países aplicaron combinaciones de políticas que incluyeron tanto las orientadas al mercado como las dirigidas por el Estado, (Banco Mundial, 1993, citado por Pino, 2005). La experiencia de estos países se ha manifestado de forma satisfactoria a partir de los resultados macroeconómicos registrados y la potencialidad de emerger rápidamente de la crisis financiera que se presentó en la región durante 1997-98, quizás Corea del Sur y Taiwán sean las economías que resultan de interés para analizarlas como modelos de desarrollo, sus políticas han mostrado eficacia en el contexto de la economía mundial, muestran resultados satisfactorios en crecimiento del producto, dinámica de las exportaciones, estabilización de precios, tasas de interés, balanza comercial y cuenta corriente, (Pino, 2005).

A pesar de orientarse como economías hacia el exterior, estas economías desarrollaron un base industrial nacional en un contexto de creciente globalización, definiendo políticas de liberalización comercial, desregulación estatal y privatización con una mayor participación y regulación del gobierno en las empresas públicas en sectores estratégicos, Taiwán ha sustentado su desarrollo en empresas pequeñas que muestran ventajas de adaptabilidad a las condiciones de mercado, estímulo empresarial y mejor distribución del ingreso, con mercados laborales de carácter libre y flexible que estimulan la competitividad, el crecimiento de los salarios está vinculado a la productividad.

Las claves del desarrollo asiático, están vinculadas no sólo a las políticas económicas sino al papel de las instituciones, en particular la presencia estatal y sus vínculos con el mercado y las empresas privadas, el estado participa en la asignación de recursos con una intervención adecuada en la dirección donde el mercado puede establecer desviaciones. Las políticas diseñadas orientan al mercado, incluso lo fortalecen en beneficio de un desarrollo económico distributivo, (Pino, 2005). China e India realizaron grandes reformas económicas, políticas y sociales, la primera como parte de un paquete de estrategia de desarrollo donde prevalece el nacionalismo y gradualismo, definiendo con precisión los sectores donde podría participar la inversión extranjera y los sectores donde era posible la apertura, India igualmente modificó sus estructuras a partir de medidas y reformas que permitieron la inversión pública y privada, establece la liberalización y apertura en áreas que le fortalecieron primordialmente su sector industrial, ambos países han realizado grandes inversiones en infraestructura y en la generación de capital humano y social. En ambos casos la participación del Estado ha sido fundamental, (Carballido, 2007; González, 2007).

Un elemento fundamental en el caso de la India ha sido el ejercicio riguroso de planeación económica y social, en sus planes de desarrollo se privilegia en la estrategia el beneficio a las mayorías, atendiendo en sus lineamientos aspectos como la agricultura y la tenencia de la tierra, combate a la pobreza, distribución de alimentos y seguridad alimentaria, aspectos industriales y laborales, ciencia y tecnología e infraestructura económica y social, (Preciado, 2007).

El financiamiento del desarrollo se realiza mediante relaciones de largo plazo entre el gobierno, las finanzas y la industria, se basa en el crédito bancario con amplio manejo del Estado de las variables monetarias básicas, la tasa de interés y el tipo de cambio. “El Estado tomó la iniciativa de organizar las instituciones de financiamiento; o bien, decidió participar en la generación directa de fondos a través de instituciones como la banca de desarrollo o fomento y otras entidades financieras públicas.”, (Pino, 2005:265).

En suma, el modelo asiático se aleja de la ortodoxia económica, cuenta con un Estado que participa activamente en la formulación e instrumentación de políticas de largo plazo que fortalecen y orientan el mercado, articula el sistema financiero a políticas industriales de largo plazo con financiamiento gubernamental basado en el uso intensivo del crédito bancario y diseña e instrumenta una política de dimensión nacional.

Cada uno de los países mantienen características específicas de acuerdo a sus condiciones, sin embargo en general se aprecian los aspectos mencionados en el párrafo anterior en los modelos asiáticos.

En América Latina, se observan modelos que aplican las recomendaciones del Consenso de Washington y otros que se han alejado de ellos, en este último caso se encuentra Chile que a pesar de la experiencia vivida en época de Pinochet, en la que prevaleció el criterio de dejar a las fuerzas del mercado el comportamiento económico, posteriormente realizó una serie de reformas en las que la apertura al comercio exterior es significativa, pero también con la participación de políticas activas donde el Estado tiene una participación importante, ( Moreno y Galindo, 2007). Los resultados de las reformas chilenas han llevado a que esta economía sea la más eficiente en la región Latinoamericana mostrando resultados muy importantes en cuanto a su crecimiento y beneficio a la sociedad.