ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

ECONOMÍA DE MÉXICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE

Ulises Castro Álvarez

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1. Dialéctica del ahorro interno, la inversión y el crecimiento.

La dialéctica del ahorro interno, la inversión y el crecimiento se puede entender en la relación que existe entre esos tres factores. El crecimiento económico es imposible sin inversión y ésta puede ser financiada con ahorro interno que es el camino de mayor certidumbre y que ha dado excelentes resultados a los países que apenas hace 25 años se encontraban con un desarrollo relativo inferior al nuestro, o bien, también puede ser financiada con ahorro externo, camino que se ha seguido en la política económica diseñada e instrumentada con base a los lineamientos del consenso de Washington, con los consecuentes magros resultados en el crecimiento económico y el bienestar de la sociedad.

La aplicación del modelo neoliberal al mercado financiero se reflejó en la liberalización de las tasas de interés bancaria, la eliminación de los cajones de asignación selectiva de crédito a las actividades prioritarias, la supresión de los encajes legales (depósitos obligatorios de los bancos comerciales con el banco central), la apertura externa (inicialmente gradual) del sector financiero, la reprivatización bancaria, la reforma de la legislación bursátil, las reformas liberalizadoras de la legislación sobre inversión extranjera y sobre el sistema de pensiones – trajo consigo un crecimiento dramático del ahorro financiero que se sostuvo hasta la crisis de 1994,(Calva, 2001).

Los resultados de esta estrategia han sido desastrosos para el país, en principio, con ello se promueve el incremento del ahorro financiero, entendido éste por instrumentos monetarios o en acciones bursátiles que es muy diferente al ahorro interno, (definido como el ahorro que se traduce en inversión física, es decir, inversión fija bruta, más incremento de inventarios físicos, menos ahorro externo), el cuál representa un efecto positivo en la economía real que se traduce en producción, empleos, mayores ingresos y en general en un crecimiento y bienestar.

A pesar del crecimiento explosivo del ahorro financiero, mostrado en el incremento de los instrumentos monetarios que pasaron del 25.4% del PIB en 1988 al 42.9% del PIB en 1994, no hubo una repercusión en el ahorro interno, la escasez de créditos para el sector producido ha sido decreciente a tal grado que en 2005 fue 51.3% menor que en 1993. La inversión física bruta apenas pasó de 19.26% del PIB en 1988 al 19.31% en 1994, (Calva, 2001).

El modelo neoliberal que tiene como base la apertura comercial y financiera mantiene la contradicción de incrementar los flujos de capital extranjero para financiar los déficit en la balanza comercial, lo que se ha hecho posible al mantener una tasa de interés alta y el tipo de cambio sobrevaluado, para que funcione como ancla del proceso inflacionario, sin embargo, este incremento del flujo de ahorro externo ha ocasionado por una parte que el desequilibrio externo se vea favorecido por la salida de las transferencias de utilidades del capital extranjero desequilibrando la balanza de capitales y al interior del país se observe una sustitución del ahorro interno por el ahorro externo que además tiene una carga muy fuerte de especulativo en tanto que viene a engrosar el ahorro financiero en gran medida, lo incrementa el riesgo por la volatilidad de este tipo de capitales.

El crédito bancario se canalizó en gran media a las familias para el consumo de bienes de consumo duraderos con alto contenido importado lo que ha agravado el desequilibrio en cuenta corriente.

La estructura y operación del sistema financiero construido después de las reformas estructurales del neoliberalismo también han influido en la caída del ahorro externo, por una parte, porque la banca comercial ha incrementado las tasas de interés y los márgenes de intermediación lo que encarece el crédito para las empresas limitando el ahorro interno y por otro lado, porque los bancos comerciales se han orientado hacia la operación financiera, canalizando recursos hacia donde les representa mayores beneficios y menos riesgos como son los bonos gubernamentales, (Levy, 2007).

En suma, la política neoliberal de liberalización ha provocado un reducción importante del ahorro interno y por tanto reducción en la inversión y el crecimiento, la forma de sanear la economía es modificar la estrategia partiendo de una revisión de la política cambiaria y de comercio exterior en contraposición a las recomendaciones del consenso de Washington, se debe supeditar a la instrumentación de una política industrial que tenga como objetivo primordial el crecimiento de la planta productiva, de la producción y el empleo, eliminando la dependencia del capital externo lo que no significa dejar de utilizarlo, sino que deber ser racionalizada la entrada de ahorro externo canalizándose como complemento a los objetivos de desarrollo.

Debe promoverse el ahorro interno como bases del crecimiento económico, la experiencia de países desarrollados han demostrado que este es el camino para llegar a mejores estadios de desarrollo.