DESAFÍOS DE LA SOCIEDAD RURAL AL DESPUNTAR EL SIGLO XXI. ECONOMÍA Y POLÍTICA

DESAFÍOS DE LA SOCIEDAD RURAL AL DESPUNTAR EL SIGLO XXI. ECONOMÍA Y POLÍTICA

Compiladora: Irma Lorena Acosta Reveles

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II. LEYES INQUEBRANTABLES QUE DESAFÍAN VOLUNTADES

Esta investigación se basa en las categorías del marxismo clásico y la teoría del subdesarrollo de Víctor M. Figueroa tratando de aportar una explicación desde la economía política y la ciencia política de enfoque marxista, las cuales parten del análisis de la producción para explicar los fenómenos sociales.

Marx (1959: 534) estableció que “...al producir la acumulación del capital, la población obrera produce también en proporciones cada vez mayores, los medios para su propio exceso relativo,” debido a que crece la parte del capital destinada a la compra de medios de producción, capital constante, en relación a la que se destina a la compra de capital variable, fuerza de trabajo. A medida que aumenta la parte constante y sobre todo la tecnificación y se potencia la fuerza productiva del trabajo, con menos obreros se puede echar a andar más cantidad de medios de producción, creándose así el ejército de reserva , una masa de desocupados a disposición del capital para cuando le sea requerido.

Este proceso instala una ley de población propia del capitalismo que determina las características generales de la población en función de los cambios que se dan en la vida material; ello significa que “...la operación de la ley demográfica es determinada por las relaciones capitalistas de producción” (De la peña, 1979: 1369), por la lucha entre el capital y el trabajo en el ámbito de la producción. Por eso desde la teoría marxista cualquier explicación de la dinámica poblacional tiene que partir de ahí.

El comportamiento poblacional se da en función de tres conjuntos de factores, “...las necesidades de mano de obra para el trabajo productivo, la formación de un ejército industrial de reserva y la realización de la plusvalía (De la peña, 1979: 1371).

En el capitalismo subdesarrollado, a decir de Víctor M. Figueroa (1986), la operación de la ley de población adquiere ciertas particularidades debido a que la búsqueda de la ganancia extraordinaria motiva al capitalista a aplicar los productos del trabajo general, el trabajo científico creador de tecnología y procesos que permitan aumentar la productividad, pero estos productos no se generan en el país subdesarrollado y deben adquirirse en los países desarrollados.

Esto es una compra sin venta en el mismo rubro y significa una transferencia de valor, esto es, transferencia de capacidad de inversión interna y capacidad de desarrollo interno, aumentando a la vez la masa de desocupados más allá de los límites normales. Esa población ya no sobra relativa, sino absolutamente porque el capital no la necesita debido a que con o sin ella los salarios se pueden ubicar en niveles bajos, y si sobra absolutamente quiere decir que no puede adquirir el sustento a través del salario y debe buscar la sobrevivencia en áreas no capitalistas como la economía campesina, el sector informal o el servicio doméstico para obtener el sustento.

La capacidad de absorción de fuerza de trabajo en el polo capitalista se ve disminuida crónicamente por la compra ineludible de los productos del trabajo general a los países desarrollados.

Cuando las posibilidades de sobrevivir en los sectores no capitalistas se agotan y tampoco se encuentren en el polo capitalista, la población emigrará hacia lugares en los cuales pueda obtener el sustento, más allá de las fronteras nacionales, en países que cuentan con capacidad para absorber a esa población sobrante, los desarrollados, capacidad que en parte se debe a las transferencias netas de valor del subdesarrollo por la compra de los productos del trabajo general, el trabajo científico.

Por otra parte, dentro del subdesarrollo las actividades propiamente capitalistas se localizan sólo en determinados puntos del espacio geográfico, en función de la lógica de obtener la mayor ganancia posible. En las regiones donde el polo de explotación capitalista es muy restringido y además predominan las explotaciones de tipo primario, y existe un amplio polo no capitalista, se concentra la sobrepoblación absoluta, misma que es “…absolutamente redundante respecto de las necesidades promedio del capital” (Figueroa, 1986.

En estas regiones la migración se torna un fenómeno estructural que refleja la debilidad de la planta productiva, estancada en el sector primario mayoritariamente, sin expectativas de crecimiento, ello a su vez desgasta las bases de arraigo de la población local y fortalece la emigración en la forma de expulsión definitiva (Figueroa, 1986:33).

Entre tanto, los países desarrollados necesitan recurrir a los migrantes para alimentar su ejército industrial de reserva y contener presiones de aumentos salariales, lo cual contribuye a reducir costos y mantener un nivel aceptable en la tasa de ganancia. Pero ello no quiere decir que los migrantes se trasladan hacia allá porque existe la demanda de su trabajo sino que lo hacen porque en su país de origen ya se dieron las condiciones de su partida, ya sobran.

En todo el proceso tiene que ver mucho la forma como participa el Estado, ente cuya función básica es la de garantizar que el proceso de acumulación se desarrolle en las mejores condiciones y niveles posibles, y juega un papel muy importante en las relaciones sociales; no sólo vigila sino que actúa de varias formas para que la reproducción del sistema capitalista no se vea amenazada, a través de medidas como los adelantos en capital constante y variable social a través de las inversiones en infraestructura, donación de terrenos y servicios, exenciones de impuestos, educación, salud, política salarial, protección o apertura de la economía, entre otras. En función del estado en que se encuentre la lucha de clases entre el capital y el trabajo, y el grado de lucha entre las fracciones de la clase dominante, las políticas estatales se inclinarán a favorecer más a un sector de capitalistas que a otro. Cuando la estrategia colabora mayormente con el sector de los capitalistas más enfocados a la producción para el mercado interno hay más posibilidades para la sobrevivencia y el arraigo de la población; lo contrario sucede cuando la balanza se inclina a favorecer al sector exportador con alta participación del capital extranjero, y esto último es lo que ha venido sucediendo desde mediados de los años ochenta del siglo pasado. A la primera forma de crecimiento Figueroa le llama crecimiento relativo, y crecimiento absoluto a la segunda.

Finalmente es necesario aclarar que entendemos por migración laboral el desplazamiento de personas de un lugar a otro en busca de empleo en el marco del modo de producción capitalista. Esto significa que se trata del traslado de fuerza de trabajo y como tal es un desplazamiento de mercancía la cual tiene la cualidad única de ser creadora de valor mediante su uso, mediante su consumo en el proceso productivo, un valor superior al que cuesta su propia producción.

Debido a todo lo anterior no nos detendremos en las llamadas causas inmediatas de la migración, porque a nuestro juicio el abordar el problema desde esa perspectiva no ayudaría a lograr el objetivo planteado.