DESAFÍOS DE LA SOCIEDAD RURAL AL DESPUNTAR EL SIGLO XXI. ECONOMÍA Y POLÍTICA

DESAFÍOS DE LA SOCIEDAD RURAL AL DESPUNTAR EL SIGLO XXI. ECONOMÍA Y POLÍTICA

Compiladora: Irma Lorena Acosta Reveles

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V.- ALGUNAS CIFRAS

En esta parte se presentan datos en torno al número de menores que efectúan algún trabajo, tanto a nivel internacional como nacional para tener una idea más amplia sobre la magnitud del problema.

Las trasnacionales han encontrado en el trabajo infantil una buena fuente de valor, y es que el trabajo de menores permite la sustitución de la fuerza muscular por la habilidad del trabajador en casos que así lo requieren, un ejemplo es el siguiente: “Durante el año 1991 se inició la denuncia del uso de trabajo infantil en la fabricación de las famosas zapatillas conocidas en México como tenis de la multinacional NIKE, que basa su negocio en escatimar unas pesetas a los trabajadores y gastando millones en publicidad. Otra marca famosa, ADIDAS, ha transferido toda su producción a Asia, cerrando todas las factorías en Europa” (Celada, 2002:6). Se los prefieren no sólo por sus pequeños dedos adaptados al trabajo, sino también porque los adultos no están dispuestos a semejante explotación.

Asimismo, el CONAPO informa que el 50% de los adolescentes y jóvenes realizan alguna actividad económica en la actualidad. La participación económica varía de acuerdo con el sexo y la edad de los jóvenes, siendo 7 de cada 10 varones quienes se integran a la fuerza laboral desde los 14 años (Morales, 2001).

Según el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (Aranda y Denigri, 2001: 24-25), en México hay 114,500 niños que son objeto de explotación en las 100 principales ciudades del país, cuyas edades se ubican por debajo de 17 años. Tan sólo 14 ciudades concentran el 45% de esos menores. En el mismo estudio se informa que en promedio los niños dedican 12 horas diarias a su jornada, incluyendo las que tienen que asistir a la escuela. De una cuarta parte de los menores, ocho de cada diez niños y niñas se incorporan al trabajo antes de cumplir la edad permitida para ello, 14 años, laborando 6.31 horas diarias en promedio, expuestos a accidentes, discriminación y rechazo, agresiones, maltrato, riesgos asociados a la inseguridad pública, además de que se encuentran en riesgos de adicciones e infecciones sexualmente transmisibles.

En un estudio publicado en el año 2001 la OIT estima que “En el mundo trabajan 250 millones de niñas y niños entre 5 y 14 años de edad, de ellos, 120 millones trabajan a tiempo completo, es decir están fuera del sistema educativo” (Moreno y Chamorro, 2001: 17). De ese total el 7% se concentra en América Latina, el 32% en África y el 61% en Asia y Oceanía. En términos absolutos hay 17 millones de infantes trabajando en la región latinoamericana, de los cuales el 70% se concentra en el sector primario, principalmente en la agricultura.

El UNICEF para el año 2001, estima que existían 3.5 millones de menores trabajadores en México. Hay 111,306 menores entre los 6 y 18 años trabajadores en el Distrito Federal y en otras ciudades principales del país (Celada, 2002). Por su parte, la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT) denunció que son más de 10 millones de mexicanos menores de 14 años que laboran en el campo y en actividades informales. Otros estudios señalan que sólo en el campo mexicano trabajan un millón de menores con bajos salarios y sin ninguna prestación social.

En México los niños trabajan en multitud de sectores, como el servicio doméstico, minería, pesca, vendedores ambulantes, etc., pero la mayoría de los infantes que trabajan a tiempo completo lo hacen en el sector agrícola comercial (Celada, 2002).