LA GESTIÓN DE LAS RELACIONES Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

LA GESTIÓN DE LAS RELACIONES Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL

Emeterio Guevara Ramos

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11. Administración al estilo japonés

En los años 1950s Edward Deming fue invitado a Japón a dar unas conferencias sobre la importancia del control estadístico de la calidad. La rueda de Deming, un diagrama para racionalizar la administración de la producción y los principios de Joseph Duran fueron recibido con agrado y se volvieron muy populares entre los que se convertirían en los directivos japoneses de los 1960s y 1970s de las compañías Sony, Nissan, NEC y Sharp, entre otras (Sheldrake, 2003, p198-9).

Deming y Duran fueron los inspiradores del movimiento del control de la calidad y la mejora continua. En la década de los 70, las empresas japonesas empezaron a desempeñar un papel importante en la economía mundial. En la década de los 80, empezaron a dominar muchas industrias. La robustez de la economía japonesa era asombrosa a la vista de la devastada situación en la que se encontraba al final de la II Guerra Mundial.

Cuando las empresas occidentales empezaron a darse cuenta de que la ventaja competitiva de la industria japonesa radicaba en el desarrollo y despliegue de la Calidad Total, algunas empresas intentaron adaptarse a este movimiento mediante la introducción de técnicas y herramientas creadas y desarrolladas en Japón.

Todas estas técnicas y herramientas que tenían un planteamiento claramente integrado y cuyo desarrollo e implantación asemeja muchos aspectos del enfoque sociotécnico que se han visto en el epígrafe anterior, llegaron a occidente como fragmentadas e independientes entre sí y que han sido aplicadas de forma pragmática.

Esta ausencia en occidente de un paradigma ampliamente aceptado que aporte una visión global e integradora ha facilitado la difusión de muchas de ellas, pero ha propiciado que muchas empresas las entiendan como simples métodos de mejora de la productividad.

Este pragmatismo cuyo origen hay que buscarlo en el conocimiento insuficiente del funcionamiento de los sistemas de naturaleza sociotécnica, ha generado una fragmentación en las técnicas y metodologías que es la causa de muchos de los fracasos que se producen en su implantación y que tienen mucho que ver con su aplicación en las empresas dentro del enfoque taylorista.

Separada de la corriente tradicional de las Relaciones humanas, la administración en Japón debe considerarse como el renacimiento de esta corriente administrativa. El fenómeno japonés que convirtió a Japón en una superpotencia puede ser explicado por muchos factores. Sin embargo, generalmente se está de acuerdo en que el milagro económico es atribuible en gran parte al estilo de administración que se practica en ese país (Iwata, 1982, p3-7).

Japón es el primer país no occidental en llegar a la post-industrialización, en ese país la mayoría de los trabajadores se encuentran en actividades terciarias. Japón ofrece un modelo potencialmente útil no sólo para los países desarrollados sino también para los que están en vías de desarrollo. Esa rara combinación de relaciones humanas y una cultura de calidad se conoce como “el estilo japonés de administrar” (JSM por sus siglas en ingles)