CONTRATACIÓN ELECTRÓNICA INTERNACIONAL
UNA MIRADA DESDE EL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

CONTRATACIÓN ELECTRÓNICA INTERNACIONAL UNA MIRADA DESDE EL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Sara Lidia Feldstein de Cárdenas y otros

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III. INTERNET: UNA ZONA DE NO DERECHO?. LA NADA LEGAL? UNA TIERRA DE NADIE?

La red fue concebida como series descentralizadas de conexiones entre computadoras y redes de computadoras, con suficiente aptitud para transmitir y recibir información sin la permanente presencia humana en su funcionamiento. No estaba ni aún lo está, manejada, administrada, controlada por entidad pública o privada alguna. Pero conviene que nos preguntemos si INTERNET es un espacio, una zona de no derecho?.

Jean Carbonnier en 1972 publicó un trabajo sobre “La hipótesis de un no derecho” (“L´hypothese de non droit”), que más tarde diera lugar a un Congreso de Juristas celebrado en Lieja en octubre de 1977, quienes debatieron esta delicada como relevante cuestión. En este sentido, cabe recordar que este autor en su trabajo empieza afirmando que los juristas clásicos piensan, si no que todo es derecho, al menos que el derecho está por doquier, lo envuelve todo y sostiene como un dios invisible todo el universo habitado. Habría de este modo un postulado y un ideal de panjurismo. Ante este postulado, por cierto peculiar, nos permitimos interrogarnos antes de ahora, si puede afirmarse la existencia de espacios vacíos de derecho, los llamados espacios de no-derecho, las zonas de no derecho . Un no derecho caracterizado por la ausencia de normas en ciertos aspectos de la vida humana; la existencia de un área, espacio en el que un grupo humano, a la manera de una suerte de insularidad territorial y personal, se rige por sus propias normas.

Por ello corresponde además que persistamos en preguntarnos si INTERNET, al igual que tantos otros fenómenos como los hackers, los okupas, los squatters, es un área franca, una zona de nadie, de la nada legal, de no-derecho. Si ello fuera así, se podría válidamente pensar, que un acto que es ilegal, por el mero hecho de pasar por INTERNET se convierte en legal, así pues un acto de corrupción de menores, de racismo, de pornografía, de apología al consumo de drogas, de pedofilia, de interceptación de mensajes, se verán por el empleo, por la intermediación de la sacrosanta red de redes, por penetrar en ese territorio, tocados por una suerte de invisible varita mágica, esencialmente modificados, purificados.

Así pues, cabe también plantearse fundamentalmente, que cuando se habla de la red, se está ante un espacio libre, una zona liberada, de plena irresponsabilidad, un espacio de abdicación de la soberanía estadual, o bien una zona que exige de fórmulas jurídicas, de leyes, de regulación normativa, sea en una modalidad tradicional, clásica o no. No ignoramos que este planteo encierra por cierto, otro más profundo, insoslayable y que consiste en saber si el derecho, nuestro derecho, el que hemos estudiado en la universidad, el que aplicamos, el que usamos, el que investigamos, es o no adecuado para captar tal objeto, la problemática vinculada con el llamado espacio cibernético, telemático, virtual. Por lo menos, conviene pensar nada más ni nada menos, como lo hace Michael Vivant, si es posible dudar si hay un lugar para el derecho en el futuro. Vaya, vaya...