FRONTERAS, IDENTIDAD, CONFLICTO E INTERACCIÓN. LOS PRESIDIOS ESPAÑOLES EN EL NORTE AFRICANO

FRONTERAS, IDENTIDAD, CONFLICTO E INTERACCIÓN. LOS PRESIDIOS ESPAÑOLES EN EL NORTE AFRICANO

Francisco José Calderón Vázquez

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II.3.- Tipologías de Presidio Norteafricano: Mayores y Menores (S. XVI al XVIII)

II.3.1 El Presidio de Orán-Mazalquivir

Una distinción común en su tiempo fue la de diferenciar dentro de los diversos enclaves españoles en el litoral magrebí, entre presidios mayores y menores. Entre los primeros, destaca por su importancia y significado el denominado “doble presidio de Orán-Mazalquivir” (Alonso Acero, 2003). La denominación “doble presidio” se debe a la inmediatez física entre ambos enclaves, distantes unos 5 Km., aproximadamente uno del otro. Esta “proximidad” produjo las economías de escala necesarias a nivel logístico, administrativo y organizativo entre ambas localizaciones.

El “doble presidio” de Oran-Mazalquivir constituirá durante casi 300 años (1509-1791) el principal núcleo español en el Norte de África, tanto por sus dimensiones como por sus condiciones geoestratégicas.

Orán, aun disponiendo de un notable recinto amurallado, reunía las características de una verdadera “ciudad”, con tejido, funciones y usos urbanos, incluyendo en su perímetro el puerto y el baluarte fortaleza de Mazalquivir o Mazarquivir . La zona ocupada por los españoles incorporaba, además de los recintos amurallados y del espacio urbano, una franja de terreno adyacente susceptible de uso agrícola (las huertas y vega del rió Uharan) y una zona de influencia donde se asentaban los aduares de los llamados “moros de paz” .

Elementos que se demostraron decisivos para su supervivencia, puesto que al disponer de recursos hídricos y de un mínimo hinterland, se posibilitaba, aun en su precariedad y con muchas restricciones, el establecimiento y el mantenimiento de una mínima masa critica de actividad económica y poblacional.

Asimismo, Orán tenderá a centralizar los intercambios comerciales entre España y el Magreb, comercio relativo a mercancías como el tabaco de gran demanda tanto en el doble presido como en el área berberisca, lo que proporcionaba tanto medios de vida y fortuna para muchos de sus habitantes como sustanciosos ingresos fiscales para la corona (Alonso Acero, 2003) . Iniciando Orán una senda de retailer comercial en el Magreb que aún continúan en la actualidad Ceuta y Melilla.

Según Alonso Acero (2003) la concentración y el mantenimiento de un contingente de población civil en el doble presidio tras su conquista en 1509, obedece a la eficacia de una serie de medidas de estimulo al asentamiento de población hispana en el área, como las exenciones fiscales dispuestas para todos aquellos que se estableciesen en dichos enclaves. Con ello, se aplicará en suelo africano una institución típica de la Reconquista como era el “Repartimiento”, también manifestada en el caso de Melilla (Cámara)

La generación de una mínima masa critica de población cristiana o europea en la zona, creó las bases, a pesar de los pesares, para la continuidad de la presencia española en el área. Con el tiempo el contingente comenzará a regenerarse, y llegarán los primeros nacimientos, emergiendo la primera generación de españoles africanos, autóctonos de la zona, que constituirán con el tiempo el núcleo duro de las tropas allí asentadas, desplazando progresivamente a los peninsulares.

Todas estas circunstancias explican, siguiendo a Lourido (1996) el porqué el presidio de Oran-Mazalquivir llegó a contar una notable población, que llegó a alcanzar los 10.000 habitantes, en el siglo XVIII entre civiles y personal militar , incluyendo importantes minorías hebraicas y musulmanas, incorporando a los denominados “moros de paz” y a los “mogataces”. Aunque todo ello no sirviera a Oran para eludir su destino de enclave.