EMPRENDURISMO, CULTURA, CLIMA Y COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL Y SU APLICACIÓN A LA PEQUEÑA Y MEDIANA EMPRESA EN LA ZONA METROPOLITANA DE GUADALAJARA, MÉXICO

EMPRENDURISMO, CULTURA, CLIMA Y COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL Y SU APLICACIÓN A LA PEQUEÑA Y MEDIANA EMPRESA EN LA ZONA METROPOLITANA DE GUADALAJARA, MÉXICO

Coordinador: Rigoberto Soria Romo

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5.3.2. Perfil emprendedor

La presentación de la información en esta sección se realizará de la mano con la tabla de operacionalización de comportamiento emprendedor, esto último, en tanto sustento teórico, nos brindará conclusiones relevantes para la comprensión de las capacidades empresariales de este grupo de mujeres.

La tabla 2 presenta el perfil de emprendedor de la empresa en su conjunto, es necesario aclarar que no son resultados concluyentes pues en esta tabla solo se incorporan los resultados correspondientes a las primeras 50 preguntas de escala Likert; el análisis completo requiere incorporar las preguntas de opción múltiple y las correspondientes específicamente a rasgos de personalidad –las últimas 23 preguntas de escala Likert.

Como ya se señaló la variable sentimientos emprendedores es un conjunto de rasgos internos de personalidad que explican algunas de las capacidades no determinadas por el entorno.

El indicador Necesidades de independencia explica los intereses individuales por desarrollar actividades económicas que generen beneficios sin estar sujetos a un jefe; dos preguntas se formularon para medir este interés; la media fue de 1.58, valor relativamente bajo si consideramos que el rango es del 1 al 5 y el uno implica la menor calificación, esta relativa falta de interés en la Necesidad de independencia puede explicarse en el hecho de que las participantes no se encontraban incorporadas al mercado laboral al momento de comenzar esta aventura productiva, así mismo hablamos de mujeres que se encuentran en la etapa final de su edad productiva y se han incorporado a esta actividad con otros intereses.

El reconocimiento social desempeña un papel más activo en el perfil emprendedor de estas mujeres, y de hecho así lo es para el resto de las variables, el instrumento incorporó 10 preguntas relacionadas a este indicador, esto en virtud de un acercamiento previo que se tuvo en el cual hacían hincapié en que sus intereses no eran mayormente económicos, lo cual efectivamente se refleja en los resultados pues encontramos una media de 2.45 con una desviación estándar de 1.47.

Virtualmente todos los proyectos emprendedores mantienen un riesgo inherente a la puesta en marcha, la propensión al riesgo mide justamente esa capacidad de respuesta y la adversidad al riesgo. A este fin se precisaron 15 reactivos de los cuales se obtuvo una media de 2.59 con una desviación estándar de 1.62, lo que implica las integrantes de esta pequeña agrupación cuentan con una adversidad al riesgo relativamente baja.

La variable contexto y características del emprendedor explica la incidencia del medio en el perfil emprendedor del individuo. La edad como variable explicativa en la definición del perfil se correlaciona con la capacidad de tener experiencia previa en negocios anteriores o en el trabajo; adicionalmente la estadísticas en la literatura acuerdan en establecer que el inicio de las carrera empresariales se dan entre los 22 y 45 (Hisrich et. al, 1989). Los resultados obtenidos en esta variable superan el valor medio de la escala, esto es, la pertinencia de la edad es valorada de forma importante en este grupo de mujeres ya que la media es de 3.33 con una de las desviaciones estándar más pequeñas del conjunto de datos. Adicionalmente, en la sección I del cuestionario se planteó una pregunta en la que se cuestionaba la edad a la que surgió la primera inquietud por iniciar un negocio propio, a esto el 50% de las encuestadas mencionaron que fue después de los 50 años, lo cual corresponde claramente a los resultados generados por la sección II del mismo instrumento; algunas otras, el 17%, desarrollaron su primer interés entre los 10 y 15 años y el 33% entre los 16 y los 20 años.

Una pregunta correspondiente al historial laboral se incorporó en esta sección del instrumento, un análisis más exhaustivo se presenta junto con los dos indicadores de historia laboral y ambiente familiar, lo cuales integran la dimensión de contexto y características.

Finalmente la categoría motivación, explicada a través de la automotivación fue registrada con 8 ítems, los resultados reflejan que simplemente se encuentra en una valor medio intermedio del rango que se planteó, es decir, no es un aspecto poco relevante pero tampoco se encuentra en el una fortaleza del perfil.

Adicionalmente a las preguntas correspondientes a la medición del perfil emprendedor se plantearon 8 preguntas de percepción del entorno, específicamente sobre el conocimiento de mercado a fin de sondear su capacidad proactiva, sorpresivamente nos brinda un valor de 3.09, explicable seguramente, debido a su trabajo informal en el sector de casi 3 años.

Ahora bien, como se señaló en párrafos anteriores, los indicadores de historia laboral y ambiente laboral fueron planteados como preguntas de opción múltiple en la primera sección del instrumento con el objeto de obtener una mejor visión de las características individuales, una escala Likert no nos habría permitido obtener los detalles que se lograron recopilar.

Dos preguntas nos asintieron para evaluar la influencia de la experiencia laboral previa en la definición de su actual desempeño emprendedor, la primera de ellas pretende explorar el dominio de conocimientos regularmente adquiridos por medio del trabajo fuera del hogar, la pregunta estaba compuesta por dos elementos, en principio se solicitó explicitar si se tenia alguna experiencia en las actividades que desarrolla actualmente en la empresa y como complemento se requería que en caso de respuesta afirmativa se definiera que con que experiencia contaba.

El 38% señaló no contar con alguna experiencia y el 63% respondieron afirmativamente, de éstas últimas indicaron tener experiencia en manejo de cuentas, ventas y controles de entrada y salida de productos o materiales cada categoría con una representatividad del 20%, el 30% mencionó tener experiencia en administración y el 10% en otras áreas.

La segunda pregunta correspondiente a la historia laboral cuestiona de forma directa si trabajó de manera remunerada en el pasado: el 75% señaló haber trabajado alguna vez y el 25% brindó respuesta negativa; al igual que la pregunta anterior en esta se estableció como un elemento adicional a la pregunta central, determinar que la formalidad del empleo al cual hacia referencia, de esta forma sabemos que el 50% de las que trabajaron se incorporó a actividades formales y el otro 50% tenían un empleo informal.

La variable Ambiente Familiar se midió con el uso de 8 ítems, el contexto en el que el emprendedor desarrollo su niñez es un elemento que ha sido sujeto de investigación, tópicos específicos tales como el orden de nacimiento, la ocupación de los padres y el estatus social pueden explicar un comportamiento con mayor seguridad y confianza en el individuo.

De nuestra muestra solo el 29% tenia una figura paterna dedicada a actividades comerciales, la generalidad para la figura materna es el trabajo en el hogar, pues solo el 13% manifestó que sus actividades productivas fuera del hogar correspondían al comercio; vemos pues casi escasa actividad empresarial en el seno familiar durante la niñez.

El 100% de las entrevistadas tiene más de 4 hermanos y ninguna de ellas es primogénita, evidencia que no favorece la construcción del perfil, pues la evidencia empírica construida al respecto (Hisrich et al, 1989) sugiere que las mujeres emprendedoras tienden a ser hijas primogénitas. De nuestra muestra el 13% corresponde al segundo hijo de la familia, el 38% es el tercer hijo y el porcentaje restante corresponde a lugares igual o mayor al cuarto.

En el 71% de los casos existe algún negocio en la familia, 18% de las referencias es propiedad de los padres, 36% de los hermanos, 18% de los tíos, 18% de los sobrinos y el 9% de otro familiar cercano no mencionado en la encuesta. El 71% de los negocios corresponde al sector comercio y el 29% a servicios. Vale la pena señalar que ninguno de los casos se reportó un negocio instalado en el sector industrial. Coincidentemente el 71% refirió haber sido motivado por sus padres para emprender algún negocio, el 29% no recibió motivación en ese sentido.

Planteado el proceso de medición, se presenta ahora el resultado del instrumento, a decir, la determinación del perfil emprendedor de las integrantes:

El instrumento diseñado planteaba como puntuación máxima 250 puntos, lo que implica el perfil más cercano al caracterizado por la literatura, sin embargo en nuestro caso tenemos algunos perfiles apenas superiores a la mitad de la puntuación máxima, sin embargo un punto importante de evaluación es la determinación de actividades, los perfiles emprendedores más fortalecidos se encuentran precisamente en puestos clave para la toma de decisiones, y por su parte los perfiles menos activos se enfocan a tareas operativas.

El objetivo central de realizar dos grupos de control sobre emprendurismo en mujeres: por un lado la organización y por el otro, las participantes actuales en los talleres de herbolaria –TH-, es realizar un comparativo entre mujeres que han tenido la inquietud de asistir a un determinado curso de capacitación.

De esta forma, se tiene una gran diferencia en cuanto a la edad promedio, 55 y 46 años para las mujeres que forman la organización y TH, respectivamente. Asimismo, el nivel de escolaridad es diferente ya que mientras en la organización, el 50% de las integrantes cuenta con educación básica mas no con educación universitaria, en TH el 32.1% cuenta con formación profesional.

Otro aspecto que cabe considerar es el familiar, dado que en la empresa, la mitad de sus socias son casadas, el resto lo constituyen mujeres solteras y viudas, en TH se tiene una distribución distinta: 53.6% solteras y 35.7% casadas, de las cuales alrededor del 60% manifiesta recibir ayuda de su pareja en las tareas domésticas, mientras que en la empresa el porcentaje se reduce al 38%.

Por su parte, la orientación emprendedora en ambos grupos es similar, los dos se ubican en un nivel bajo, no obstante que en promedio la organización obtuvo 90.38 puntos, mientras que TH alcanzó 80.96 puntos. Asimismo, cabe destacar que mientras en TH sólo una de las veintinueve encuestadas se ubica en el límite de baja y media orientación emprendedora. En la empresa, dos de sus integrantes se catalogan en el nivel medio de la misma.