ANÁLISIS ORGANIZACIONAL Y DE IMAGEN DE ASOCIACIONES NO LUCRATIVAS

ANÁLISIS ORGANIZACIONAL Y DE IMAGEN DE ASOCIACIONES NO LUCRATIVAS

Raymundo Castillo Bautista y Alejandra Juárez Anguiano

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3.1.1 Antecedentes de la filantropía

Este apartado pretende enunciar algunos elementos que conforman la historia de la filantropía, la cual al final de cuentas “es la historia social de la imaginación moral” . En cierta manera, la filantropía involucra a la filosofía en cuanto que ella se enfoca a una parte de la deontología aplicada a cierto tipo de situaciones:

“…consiste en la obligación de saber cómo debemos proceder cuando otros enfrentan la adversidad, y cómo podemos ayudar a mejorar la situación de todos, voluntariamente y para otros, sin que el gobierno nos lo exija y sin afán de lucro. La historia de la filantropía es la historia de los esfuerzos por organizar a las personas y movilizar los recursos para fines públicos, es decir, la procuración de fondos.”

De acuerdo a Concepción Arenal la historia de la filantropía inicia en Europa con la religión cristiana resultado a la búsqueda de igualdad entre la abundancia y la indigencia, por un lado los pobres eran ayudados con los sobrantes de los ricos, mientras por el otro, las iglesias pobres se apoyaban también de las ricas . Por otro lado, “los judíos, en la era talmúdica, acostumbraban delegar a los dos miembros más respetados de la comunidad el cobro del diezmo se designaba a un tercero para decidir cómo distribuirlo” .

Vale la pena acotar que mientras que la caridad se origina en las ideas religiosas plasmadas en el Antiguo Testamento en la forma de ayuda obligada hacia viudas, huérfanos, forasteros y pobres, así como en textos babilónicos, la filantropía se genera en Grecia y Roma, poniendo el:

“mayor énfasis en los actos para mejorar la calidad de vida, que en las obras de caridad; más en las obras de beneficio a la comunidad, que en auxiliar a individuos aislados. Hay menor énfasis en actuar correctamente ante los ojos de Dios, y más en ganar honores ante la sociedad.”

En un segundo momento, los sacerdotes y obispos se encargan de recoger las limosnas que fueron adquiriendo poco a poco el carácter de obligatorias, llegando a ubicarla como “la primera de las virtudes”; debido a la prohibición de bienes que tenía la iglesia, las limosnas se dividían en 3 partes: 1) culto y comidas públicas, 2) clero, y 3) pobres.

Más tarde, al poder tener bienes la iglesia, a finales del siglo III, fue posible que ella fundara asilos, hospicios y hospitales para enfermos, desvalidos y peregrinos.

En el caso de España, al caer el imperio Romano se desarrolla la caridad debido al arraigo religioso:

“si la caridad, virtud cristiana, era practicada por los mejores y respetada por todos, la Beneficencia no perdió el carácter individual que había tenido. Cada hombre en particular tenía el deber como cristiano de socorrer a su prójimo menesteroso; pero estos mismos hombres reunidos no se creían en la propia obligación; el Estado no reconocía en ningún ciudadano el derecho de pedirle socorro en sus males supremos.”

A partir de la lectura del trabajo sobre el caso español sobre la beneficencia, la filantropía y la caridad de Concepción Arenal, se puede inducir la relación de dependencia entre la filantropía y la política, o mejor dicho organización política; puesto que la forma de gobierno la inhibe o la fomenta, registrada esta relación a través de sus leyes.

Por otra parte, en la Edad Media, en 1250, Tomás de Aquino propone dos clases de caridad:

“Las ‘obras de misericordia corporales’ (es decir, aquéllas relacionadas con las necesidades del cuerpo) se encuentran en siete palabras: visito, poto, cibo, redimo, teco, colligo, condo (visitar, dar de beber, alimentar, rescatar, vestir, reunir, enterrar). Las ‘obras de misericordia espirituales’ se encuentran en seis palabras (el vocablo consule ampara las primeras dos definiciones): coiisule, solare, castiga, remitte, fer, ora(enseñar a los ignorantes, aconsejar a los que dudan, consolar a los que sufren, reprender a los pecadores, perdonar las ofensas, tolerar a los que son molestos o desagradables, y orar por todos).”

Durante la Edad Media la figura del sacerdote como “recaudador”, nombrado por el obispo, se encarga de cobrar y distribuir el diezmo repartiéndolo equitativamente entre el arzobispo, el obispo, otros miembros del clero y los pobres .

En 1601, en Inglaterra, durante el reinado de Isabel I, se establece el “Estatuto de usos caritativos”, en el cual “La caridad y la filantropía (los valores religiosos y los seculares) se convirtieron en uno mismo” .

Es a finales del siglo XIX y principios del siglo XX en Estados Unidos, cuando surge la “filantropía científica” o “filantropía moderna”, la cual crea “nuevos instrumentos tales como la fundación para donar dinero en forma más inteligente, [y además] se reformó el concepto de la procuración de fondos” , con personas como Andrew Carnegie y John D. Rockefeller, quienes “instituyeron lo que conocemos como fundación filantrópica y la dotaron de personal especializado en efectuar donativos” . Andrew Carnegie, en 1889, publica un ensayo titulado “El evangelio de la riqueza”, en el cual propone siete alternativas para practicar la filantropía:

a) fundar una universidad

b) establecer bibliotecas gratuitas

c) crear laboratorios o centros de investigación médica,

d) crear parques públicos

e) proporcionar salas para celebrar reuniones y conciertos

f) establecer piscinas públicas,

g) ayudar a las iglesias, especialmente a aquellas ubicadas en comunidades pobres

La filantropía científica propone el siguiente principio: “no se debe actuar en forma emotiva e impulsiva, sino empezar a actuar con base en la evidencia contundente, el análisis cuidadoso y la planeación” . El objetivo principal de tal corriente es el cambio de conducta en contra de la dependencia económica, para ello, la filantropía debe ser “organizada, realista, moralista y mediadora” . Surge también el movimiento de “organización de beneficencia”, que consiste en la agrupación de “instituciones de beneficencia en un esfuerzo conjunto para procurar dinero nació de la frustración de los donantes ante la ineficiencia de miles de esfuerzos no coordinados” .