DE LOS RELATOS QUE SORPRENDEN A LOS HECHOS QUE INDIGNAN. ACERCAMIENTO A LA HISTORIA CULTURAL DEMOLÓGICA DE CELAYA

DE LOS RELATOS QUE SORPRENDEN A LOS HECHOS QUE INDIGNAN. ACERCAMIENTO A LA HISTORIA CULTURAL DEMOLÓGICA DE CELAYA

Ricardo Contreras Soto

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Proceso de acumulación de riqueza y estratificación social

En el proceso de acumulación de la riqueza en la Nueva España, generó estrategias de los colonizadores, abusos incluso entre ellos, en el incipiente capitalismo. Es el caso de Hernán Pérez de Bocanegra general que conquistó Jalisco y Juchipila junto a Nuño de Guzmán. Hernán desempeñó el papel de “defensor” de la frontera con los chichimecas, es miembro del Ayuntamiento de México, en 1560 posee encomiendas de Acámbaro y Apaseo, desarrolla importantes haciendas agrícolas y es beneficiario de grandes tierras concedidas en Celaya en 1588, su estrategia de acumulación fue: la empresa bélica en la conquista que los benefició en donaciones de tierra, segundo gozar del prestigio militar-político para tener títulos (marqués de Villamayor, caballero de la orden de Santiago y adelantando perpetuo de la Nueva Galicia), encomendero que compra dos terceras partes de Ecatepec, incorporó en la ampliación de su riqueza a sus familiares, buscó concesiones y posiciones políticas administrativas (alcalde mayor), no conforme inicia pleitos con los vecinos de la Villa para disponer de las aguas del río San Miguel, que le permita beneficiar el cultivo de sus tierras. Todo esto repercutió en el tejido social de Villa Celaya, donde el avance económico político de las personas iba generando estratificación social con la colectividad en el territorio, en la ampliación del dominio económico se golpeaba, saqueaba, sometía esclavos, y a otros actores. Esto generó un recelo entre los vecinos y de inseguridad ante una voracidad de ambiciones. Otros de los acumuladores de riqueza, fueron los que tenían recursos que provenían de la explotación minera (como los Azevedo), los comerciantes a gran escala de productos agrícolas, favores y mercedes de tierra (como por ejemplo: los Hernández de las familias fundadoras, que tenían 941 hectáreas, cuatro huertas, dos solares y cuatro molinos, que ellos solos no iban a trabajar) entre otros.

La estratificación social y las expresiones diferenciadoras de desprecio

La polarización de clases en el proceso de estratificación social tuvo la expresión cultural de acento simbólico en representar la riqueza como distinción y el prestigio social por un lado y el desprecio, el clasismo y racismo por el otro lado. Las expresiones de diferenciación social dadas en: “distinguido”, “de lo más honrado del pueblo”, “finísimas facciones” (señalando el estereotipo del blanco europeo), “de buena razón y entendimiento”, “sabe leer y escribir, se expresa con soltura” en esta frases van señalando la diferencia de capitales culturales entre las clases, por ejemplo en contraste “hombre de campo y corto de entendimiento”, “mujer liviana de poco lastre” frases que en la doxa cotidiana hasta el día de hoy demarcan y marcan a las personas en una sociedad de clases.

Diversidad de identidades sociales en hegemonía cultural, dentro de espacios asimétricos

Para 1614 Celaya es una sociedad con integrantes diversos, pero sometida a la cultura hegemónica colonial, se estima que la habitaban 1,800 españoles que vivían con esclavos negros, mezclados con gente de casta (mestizos, tresalavos, albinos, mulatos, etcétera) y rodeados por grupos indígenas. Sin embargo, desde su fundación se va matizando cada vez en las formas de convivencia, dos circuitos bien establecidos en las diferentes relaciones sociales y prácticas culturales en una ciudad: Las dos Celayas, en procesos diferenciadores de exclusión y asimétricos, el paraíso perfecto de un imperio.