DE LOS RELATOS QUE SORPRENDEN A LOS HECHOS QUE INDIGNAN. ACERCAMIENTO A LA HISTORIA CULTURAL DEMOLÓGICA DE CELAYA

DE LOS RELATOS QUE SORPRENDEN A LOS HECHOS QUE INDIGNAN. ACERCAMIENTO A LA HISTORIA CULTURAL DEMOLÓGICA DE CELAYA

Ricardo Contreras Soto

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Espacios de consumo como lugares de diferenciación

Los espacios de consumo (restaurantes, tiendas, clubes, lugares para bailar, lugares para vacacionar, lugares para estudiar, etcétera), todas ellas requieren membresía y van a ser las fronteras de acceso “natural” entre los que tienen dinero y los que no lo tienen. Estos espacios van secularizando la vida cultural y social de la ciudad, en conjunto van haciéndose circuitos de presencia y participación. Dos mundos en las mismas ciudades. Recorridos, estancias, convivencias, espacios de resocialización.

“Que se marcaban mucho las clases sociales y mucha gente no convivían con las personas más pobres. Tampoco me gustaba que batallábamos más para tener algunos servicios como la luz y pues no se tenían tantas facilidades como ahora”. (Entrevista 48) (Guadalupe Rodríguez Patiño 81 años, mujer, comerciante).

No había pavimento solo en las zonas de gente con dinero. (Entrevista 64) (Maria Elena Cruz Sánchez, 67 años, femenino, tercero de primaria, comerciante).

El lugar donde habitan o ejercen actividades los ricos tiene la mayoría de los servicios públicos disponibles, agua, luz, teléfono, drenaje, pavimento, más otros servicios del sector privado: bancos, tiendas, restaurantes, (a propósito, la historia de vida de muchos negocios en Celaya es mantener a la “gente bonita” y a los aspirantes de estas clases de manera cautiva, pero es la clientela más difícil de mantener y más inestable [junto con sus comparsas], podríamos señalar muchos negocios que han muerto efímeramente: restaurantes, gimnasios, plazas, boliches, albercas, centros comerciales, discotecas, lugares de recreación, etcétera). En contraste las colonias y barrios pobres carecen mucho de los servicios básicos.