DE LOS RELATOS QUE SORPRENDEN A LOS HECHOS QUE INDIGNAN. ACERCAMIENTO A LA HISTORIA CULTURAL DEMOLÓGICA DE CELAYA

DE LOS RELATOS QUE SORPRENDEN A LOS HECHOS QUE INDIGNAN. ACERCAMIENTO A LA HISTORIA CULTURAL DEMOLÓGICA DE CELAYA

Ricardo Contreras Soto

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Cambios tecnológicos en la ciudad y en el hogar

El cambio tecnológico va transformando los diversos asentamientos, las ciudades, su urbanidad, empieza a modificarse en estos procesos, así lo cuentan:

“Pues que me platicaban, que pues era lo del campo, no había industrias grandes, no había que dijera pues si no que más obreros, que muchos iban a un molino que era donde los ocupaban, trabajan en luz y fuerza (compañía) que estaba en la plazuela y ya estaba la presidencia y la cárcel estaba ahí a un lado del templo de San Agustín”. (Entrevista 57, José González Valadez, 74 años, primaria, artesano y hojalatero).

“En aquel tiempo yo vivía allá por el barrio de San Miguel, ya después fue creciendo Celaya, fue uno creciendo, ya luego iba a dar la vuelta en el jardín y toda la cosa. Celaya iba creciendo también, Celaya no era más que el centro, de la vía para allá no había gente, de allá menos puros sembradíos, pero poco a poco con el tiempo pues todo fue cambiando, la gente fue creciendo, hubo más trabajo, no había más que ver. Ya unos más grande pues salía al jardín a dar la vuelta, y ni al jardín iba, se perdía uno. No había más que la fábrica de los Benson mexicanos, ya después empezaron a llegar, una allá otra acá, porque en aquel tiempo era 1925… Ya después en 1930 empezaron a llegar algunas industrias poco a poco ya fue haciéndose más grande, Celaya fue creciendo poco a poco”. (Entrevista 61) (Raymundo Avella Luna, 84 años, 2º de primaria, Originario de: Celaya).

Trasformaciones urbanas

A la vez que se iba transformando el paisaje urbano terrestre, también de cierta forma el cielo, los cables de la luz (muy posteriormente también del teléfono), empiezan a “decorar” las superficies. El encuentro con la tecnología es abrupto las formas de hacer los quehaceres cotidianos cambian, los objetos se sustituyen, las acciones de expansión requieren planeación, operación y control, la energía eléctrica entra a los hogares:

“Pero por el 1948, como por el 46, 47, hubo una gran algarabía allá por mi barrio Tierras Negras, por que creo que era don Jesús Ortiz el presidente municipal y comenzó a poner las instalaciones eléctricas para abastecer los hogares, cuando pasó ésto ahí en barrio, en la casa de Tierras Negras; que era la casa de mis antepasados, donde el campo de juego era el atrio del templo, porque la casa se comunicaba con el atrio del templo. Y mi bisabuelo y mi abuelo instalaron la luz eléctrica, había unos...que no eran medidores, le llamaban limitadores; eran unos botes prietos que ponían arriba en lo más alto, y ahí decían...les preguntaban: ¿cuántos watts necesita?, ¿cuántos focos?, pues ya hacían la suma y calibraban el limitador. Y si prendían otro foco ya no prendía y se apagaban todos; apagan el foco extra y ya prendían todos los demás, esa era la forma de cómo cobrar la luz o sea la energía. Pues ya había la luz eléctrica y la abuela seguía...le compraron una planchita eléctrica de las primeras rústicas, y ella seguía con su bracero de carbón, sus planchas de fierro y sus colchoncitos con que agarraba su plancha y con los que limpiaba para planchar los manteles del altar y todos los armamentos de la iglesia”. (Pedro Mendoza Álvarez, 76 años Mesa de trabajo 27 de septiembre).

Los objetos y los consumos son acercamientos con la tecnología, los consumos estratificados por las posibilidades económicas, se acercan más rápido al conocimiento parcial de la tecnología los ricos, junto a la formación de su capital cultural escolar, así como a las formas de vida, la tecnología su uso, su aplicación, status y valoración se hace ideológica, es un objeto de consumo, requiere el capitalismo parcial innovación:

“Pos más sencillas que ahora ¿cuál cine?, ¿cuál Mc Donald?, yo me acuerdo que mi papá compró un radio la pila estaba más grande que él, era una novedad el tener radio, ya el que tenía televisión, ¡no hombre! El que tenía coche era rico nosotros teníamos bicicleta era lo normal”. (Entrevista 9) (José Cruz Martínez, 61 años, Masculino, secundaria, Dependencia Federal, Madero, originario de Celaya).