INSPECCIÓN AMBIENTAL

INSPECCIÓN AMBIENTAL

Gonzalo Hernán Amusquibar

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2.2.7 RECORRIDO INTEGRAL Y ESPECÍFICO DE LAS INSTALACIONES

Como recomendación, se sugiere comenzar el relevamiento siguiendo la secuencia y el camino que recorre la materia prima en su proceso de transformación para la obtención del producto, finalizando en el área de expedición y despacho.

En cuanto a las secciones que generan efluentes, se recorren las instalaciones siguiendo el camino inverso de la/s traza/s de la/s cañería/s de descarga, desde ya la mayoría de las veces no se observan a simple vista, pero se solicita la presencia del encargado de mantenimiento que es la persona que generalmente conoce del tema o de otra persona que pueda dar esa información.

Cuando los tramos son largos, generalmente hay bocas de desagües dispuestas en el recorrido, las que hay que destapar y observar en ellas, cuantas cañerías afluentes y efluentes poseen para descartar desvíos de los desagües. Es importante seguir un plano sanitario, si es que la industria lo posee, para avanzar más rápido y entender y asegurarse en que área uno se encuentra.

Asimismo, deberá relevarse: volúmenes diarios de vertido, caudales horarios mínimo y máximo de vertido, composición del agua y volumen de abastecimiento a la industria, procedencia de los desagües, según sean procesos continuos ó discontinuos, importancia y periodicidad de los picos de contaminación, posibilidad de separación de los circuitos, posibilidades de tratamientos o de recirculaciones locales o parciales; igualmente se deberá relevar contaminaciones secundarias, incluso débiles u ocasionales, que puedan afectar seriamente al funcionamiento de ciertas unidades de los equipos de tratamiento (colas, alquitranes, fibras, aceites, arenas, productos de limpieza concentrados, etc.), fundamental para la evaluación e informe final de la inspección. De la misma forma, deberá relevarse comparación con informaciones procedentes de industrias similares, conviene realizar una comparación de las cantidades de contaminantes detectados mediante un análisis continuo y sistemático de los efluentes, con los consumos de productos químicos de la fábrica.

Durante la inspección el inspector deberá buscar principalmente: Emisiones y vuelcos excesivos o descontrolados, olores excesivos, derrames, recipientes con escapes y pérdidas, falta de higiene y orden en general, como así también equipos que no funcionen o lo hagan defectuosamente, o estén defectuosos y sean fuentes potenciales de problemas. De igual forma deberá estar atento a equipos o instalaciones que hayan sufrido daño por incendios y/o explosiones o que de alguna forma puedan causar un detrimento a la salud de las personas o al medio donde están trabajando.

En algunos casos también es importante el dialogo con determinados empleados que se considere pertinente, básicamente los operativos, que están en contacto diariamente con la producción.

El ser humano utiliza continuamente los sentidos sin darse cuenta de ello, es una aptitud inherente a él, la de percibir por determinados órganos las impresiones de los objetos externos. Para la realización de las inspecciones es aconsejable utilizarlos racionalmente y sacar ventajas de ellos.

El uso de los sentidos se va desarrollando con el tiempo y luego resulta sencillo y sobre todo muy práctico para reestablecer visiones, advertencias y tomar cuidados en el momento de realizar los relevamientos en una industria.

El uso de los sentidos para la realización de inspecciones:

Vista: Primero en forma global la utilizamos para visualizar previamente las instalaciones desde el exterior del predio, con lo cual se buscará individualizar por ejemplo: Las descargas normales declaradas de efluentes residuales de la industria., descargas a cielo abierto o vertidos anormales o no declarados, derrames, descargas pluviales, descargas directas a cursos de agua, color del desagüe, presencia de sólidos, aceites, diámetro de la cañería de descarga, caudal estimado instantáneo, etc.

Asimismo con la vista se puede detectar, conexiones de agua de red de servicio público, entrada y salida de camiones, accesos principales y secundarios, emisiones de chimeneas, humo, niebla, hollín, vapores, disposición de residuos, etc.

Olfato: Percibir o detectar olores desde el exterior es importante, pues pueden dar indicios de sustancias cuya presencia en los desagües o en las instalaciones habría luego que investigar. La sensación que debe anotarse es si es posible clasificar groseramente o describir al olor percibido como por ejemplo si es agradable (olor a perfume o frutal), repugnante (Putrefacción, líquidos cloacales), hircinos (Queso, sudor) o pungente (Amoníaco)

Desde ya, algunos olores son propios y naturales de los procesos industriales que se llevan a cabo en el establecimiento, como por ejemplo en las industrias del pescado, de fragancias, de pulpa de papel, del café, de harinas de huesos, triperías, etc.

Resulta importante considerar estos olores, ya que al recorrer las instalaciones se puede verificar su origen y encontrar que muchas veces se deben a putrefacciones, o acumulación o incorrecta disposición de residuos, o pueden provenir de derrames u hornos en mal estado, debido a malas prácticas en los procesos industriales.

Tacto: Desde el exterior puede detectarse alguna fuente de calor que luego hay que hallar en el interior para ver si puede generar efluentes con carga térmica.

Oído: Algunas veces no se visualizan conducciones o conexiones de efluentes, pero se puede escuchar el ruido de un flujo líquido que nos induce a percibir otras descargas cuyo punto de generación hay que hallar luego en el interior de la industria.