ADMINISTRACIÓN FINANCIERA II

ADMINISTRACIÓN FINANCIERA II

Jesús Dacio Villarreal Samaniego

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Mercado Primario y Mercado Secundario

Un mercado primario es uno en el que un emisor coloca nuevos valores a cambio de dinero de un comprador (inversionista). Cuando, por ejemplo, Teléfonos de México coloca una nueva emisión de obligaciones éstas se negocian inicialmente en le mercado primario. Cuando los inversionistas adquieren estas obligaciones Teléfonos de México recibe dinero por este concepto. Si el emisor está vendiendo valores por primera vez, a esto se le conoce como oferta pública inicial (OPI).

Cuando se hace una nueva emisión de valores las casas de bolsa actúan como intermediarios entre las empresas emisoras y los inversionistas, poniendo en contacto a unas y otros, en un procedimiento conocido como “proceso de banca de inversión”. Este tipo de operaciones se realizan de un modo impersonal; esto significa que el emisor en muchas ocasiones no conoce a los inversionistas que adquirieron sus valores puesto que el contacto se realiza exclusivamente a través del intermediario. El papel de la casa de bolsa actuando en calidad de banquero de inversiones implica asumir diferentes grados de riesgo, dependiendo del arreglo al que se llegue con el emisor. Más aún, en ocasiones la casa de bolsa en su calidad de banquero de inversiones no asume riesgo alguno en la colocación y actúa simplemente como contacto entre los oferentes y los demandantes de los valores.

Es posible que los compradores originales de los títulos quieran venderlos para tener nuevamente el dinero en sus manos. Cuando se realizan estas operaciones los títulos se negocian en el mercado secundario. Las transacciones realizadas en el mercado secundario no aportan recursos a los emisores, sino que tienen por objeto proporcionar liquidez a los inversionistas por medio de la venta de sus instrumentos antes de su vencimiento. La gran mayoría de las operaciones bursátiles se hacen en el mercado secundario y, puesto que los emisores no reciben dinero por ellas, se podría pensar que el mercado financiero cumple una función limitada para aportar recursos a las empresas productivas. Sin embargo, cabe resaltar que sin la existencia de un mercado secundario tampoco podría haber un mercado primario y, como consecuencia, se dificultaría el financiamiento de las actividades productivas y el crecimiento de la economía. Por ejemplo, supongamos que Lucía tiene un excedente de dinero que quiere invertir en las acciones de una nueva empresa porque sabe que estos instrumentos le pueden permitir el aumento de su patrimonio en un futuro. Si no existiera un mercado secundario que le permitiera a Lucía vender sus acciones en el momento en el que ella necesitara su dinero simplemente no las compraría; ni lo haría ningún otro inversionista. Así pues, ni Lucía podría realizar sus planes financieros ni el nuevo negocio podría emprenderse por falta de recursos. De esta forma, el mercado secundario constituye un apoyo fundamental para el financiamiento de las actividades productivas.