LA INVERSIÓN EXTRANJERA Y EL SUBDESARROLLO DEL PERÚ 1990 ¿ 2000

LA INVERSIÓN EXTRANJERA Y EL SUBDESARROLLO DEL PERÚ 1990 ¿ 2000

Deymor Beyter Centty Villafuerte

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2.9.2.2. Análisis de Indicadores Económicos

A. Calidad del Empleo

Otra tesis de los neoclásicos que les lleva a promover el liberalismo de la economía y la movilidad de factores, entre ellos el capital; es que la IED genera mejoras en el mercado laboral; es decir mejora de los ingresos reales que permitan tener mayor acceso a productos básicos a través de un incremento real de los ingresos.

En el Cuadro No 17 nos muestra el comportamiento de los salarios considerando como remuneración mínima vital en términos reales a nuevos soles de 1994, que son producto de la flexibilidad del mercado laboral que exigen los capitales extranjeros para poder venir al país (maquilas tipo México o los Tigres de Asia). Lo que observamos es que por ejemplo el salario en 1990 representa el 55% del salario del 2000 (260.05 nuevos soles); es decir que en 10 años los salarios mínimos no se han podido duplicar, es por tanto que como diría Carlos Parodi Trece; el problema en el mercado laboral no es no contar con un empleo, sino tener un empleo de calidad que nos permita salir del estado de pobreza.

El promedio del salario mínimo vital en el Perú en términos reales, en el periodo de estudio es de 163.89 nuevos soles, mostrando la serie un CV% de 39.31%, es decir un comportamiento heterogéneo, con una tasa de crecimiento de estos salarios de 10.72% en promedio al año a pesar del haberse registrado periodos de caída profundas como 1991 y de 1993.

Estos resultados nos llevarían a afirmar que la Ley Peruana referida al empleo, promueve el Sub empleo para beneficio de las IED, que necesitan de la mano de obra barata, para así disminuir su costo marginal de producción y ganar terreno en una competencia cada vez mas global; es decir que indirectamente en el afán de ganar mas, se perjudica al poder de compra del trabajador y su calidad de vida; muy por el contrario de lo que pensó A. Smith en su Riqueza de las Naciones.

* Valores estimados:

Salarios = 3.7718 +17.1204X

CBF = 13.4837 + 40.77156X

El cuadro anterior nos muestra la evolución del salario mínimo nominal en el Perú en el periodo de estudio (1990-2000) en dólares en términos nominales, comparados con el costo de la Canasta Familiar del Estrato Bajo (en dólares en términos nominales), de lo cual se desprende el déficit en dólares de la Relación Salario - Canasta.

En primer lugar el cuadro nos muestra la evolución del salario mínimo nominal en U$ en el periodo de estudio donde el promedio de salarios es de 122.55 U$, con valores mínimos de 41.625 U$ y máximo de 209.2166 U$ que coinciden con el inicio y final de la serie tomada, registrando un comportamiento heterogéneo (CV% = 46.06%) y una tasa de crecimiento en el periodo de los salarios de 17.79% promedio por año.

Por otro lado el costo de la canasta familiar estimada promedio para el estrato bajo en dólares en el periodo es de 296.85U$, registrando también un comportamiento heterogéneo (CV% = 44.87%) y una tasa de crecimiento promedio de 17.57% en el periodo de estudio. Es decir que ambos crecen en la misma proporción (18% aproximadamente al año) por lo que el déficit existente entre el salario mínimo nominal en dólares y el costo de la canasta familiar para el estrato bajo en dólares se mantiene en el tiempo relativamente constante, siendo el promedio del déficit en el periodo de –174.00 dólares es decir un 58.72% del costo de la canasta que nos llevaría a afirmar que el salario mínimo nominal en dólares tiene un retrazo del 58.72% con relación al costo promedio de la canasta familiar para el estrato bajo, puesto que este salario representa en promedio solo el 41.29% de costo de la canasta.

Podríamos concluir sobre la base del análisis anterior que el liberalismo y la flexibilidad del mercado laboral ha mantenido precarizado los salarios en términos legales, en beneficio del sector privado; en especial el proveniente de capitales del exterior; en todo caso esto nos muestra que muy por el contrario de lo que plantean las tesis neoclásicas, el empleo y por tanto su precio de compra o enajenación no han sufrido una mejora producto de la entrada a nuestra economía de IED; sino por el contrario se han precarizado en beneficio de una mayor tasa de plusvalía.

* Valores Estimados

Tomando como referencia Lima Metropolitana, las condiciones del Desempleo y Subempleo en el periodo de análisis, nos muestran resultados que si bien es cierto no son alentadores, tampoco son alarmantes; por ejemplo la tasa de desempleo promedio en el periodo es de 8.14% con una tendencia que muestra periodos decrecientes y predominantes crecientes, a una tasa de crecimiento promedio anual de 1.32% mostrando una homogeneidad (CV% = 12.33%) en la serie, es decir que el desempleo se maneja dentro de márgenes estructurales que necesitan de políticas profundas para poder modificarlos, hoy el desempleo ha subido o recuperado su 9% clásico en el Perú.

Sin embargo el sub empleo muestra un comportamiento distinto, puesto que en promedio en el periodo de estudio este fue de 57.94%, con una tendencia predominante a la disminución, registrando una tasa promedio de crecimiento anual de –3.91, mostrando una baja homogeneidad (CV% = 28.90%).

Debemos de mencionar que hoy el sub empleo se convierte en el problema Socio-Económico a combatir; puesto que otros estudios demuestran que este afecta a mas del 50% de la PEA que se encuentran activa (AQP-Provincia 55% de sub empleados - Análisis de la PEA 2004, Centro de Investigaciones Facultad Economía UNSA).

a/ Basado en el Censo Poblacional y Vivienda del 93

b/ Muestra de ENAHO 2001. Conglomeraciones ubicados en la periferie de las grandes ciudades

Fuente: Elaboración propia en base a “Estructuración del empleo en el Perú 1997 - 2000” Pág. 61

El cuadro No 20, nos muestra en los últimos años del periodo de estudio como referencia la evolución del empleo del Perú por sectores en este caso el Urbano; aquí sobresale en primer lugar el aspecto de que mas del 40% de la PEA permanece en condición de Sub empleado que en promedio es de 44.56%, registrándose un descenso pero con un fuerte ascenso el último año (2001) 10.44% de crecimiento; también el cuadro nos muestra que el sub empleo invisible (es decir el que se da por salarios en relación al de referencia) es el que tiene mayor participación 30% en promedio o explica el 67.32% del sub empleo, dejándole al visible (es decir por exceso de horas de trabajo) el resto de la explicación del problema es decir el 32.68%, además vemos la precarización de los salarios pues el sub empleo invisible registra a una tendencia ascendente una tasa de crecimiento de 4.27% anual en promedio.

Por otro lado el cuadro nos muestra la caída del empleo adecuado que de 47.3% de la PEA, pasa al 44.6% en el último año del periodo (otra muestra de la precarización del empleo) con una caída del –9.90% en el año mencionado.

Finalmente el desempleo en el periodo a nivel nacional gira alrededor del 7% al 8% cuyos picos máximo = 8.0% se da en 1999 y mínimo 7.4% en el año 2000, siendo el promedio 7.4% de desempleados de la PEA nacional, es decir que el número de desempleados en términos relativos no ha empeorado ni se ha agudizado; pero si podemos observar que la calidad del empleo es la que se ha deteriorando fundamentalmente en lo relacionado a salarios.

Este cuadro nos muestra por el contrario la calidad del empleo en el área rural del Perú en los 3 últimos años del periodo de estudio, lo que aquí salta a la vista es que el sub empleo sobrepasa al 50% de la PEA rural, siendo el promedio de 61.4%, mayor al 44.56% registrado en el área urbana, prevaleciendo como el caso anterior el Sub empleo indivisible (por salarios en comparación al mínimo de referencia) como el que explica en un 81.16% el problema del sub empleo, siendo este en promedio 49.83%; podemos asumir que eso se debe fundamentalmente a que los salarios por jornal en el campo son bajos y el empleo temporal.

Los adecuadamente empleados en promedio representan el 36.6% de la PEA rural y el desempleo no pasa del 3% siendo el promedio de 2%, explicado quizá por que la dinámica del campo permite la generación del autoempleo y la agricultura que garantiza una seguridad alimentaría donde el parcelero maneja su tierra en la medida de sus necesidades mas inmediatas.

Otro aspecto muy importante a tener en consideración es el hecho de cómo afecta el Sub empleo a las personas en relación a su grado de instrucción, en este caso los mas afectados son aquellos cuyo nivel educativo alcanzan el nivel primario que en promedio registra un 57.52% de esta población en calidad de sub empleado, por otro lado le siguen aquellos cuya educación alcanza el nivel secundario que en promedio afecta al 46.32% de este estrato.

Las dos últimos estratos correspondientes a superior no universitario (es decir CEOS, Institutos y Escuelas ) y Universitario; registran tasas de sub empleo promedio en el periodo de 37.42% y 27.48% respectivamente, es decir que podríamos afirmar que si bien es cierto la educación no nos salva de ser desempleados o sub empleados, en la medida que una alcanza mayor grado de instrucción es menos sensible de ser sub empleada su fuerza de trabajo.

La gráfica anterior nos muestra las condiciones del desempleo en el Perú comparados con cifras registradas por países de Sudamérica (10 específicamente) en el periodo 1990-1997 presentados por la CEPAL.

La grafica nos muestra que el Perú registró un desempleo promedio de 8% en el periodo ubicándose en el puesto 5to y a la mitad del grupo por encima de Ecuador, Chile, Paraguay, Brasil, y Bolivia que paradójicamente registra la tasa mas baja (seguramente que en contrapartida registra tasas altas de sub empleo) y por debajo de Uruguay, Colombia, Venezuela y Argentina con 13% y que de seguro se incrementaría con la crisis sufrida a inicios de este nuevo siglo.

Volvemos afirmar que siendo el Perú una de las economías que en los 90 se aperturo mas al libre mercado; el desempleo debió descender puesto que una de las tesis neoclásicas a favor de las IED, es que estas generan puestos de empleo y como hemos podido observar estadísticamente muy por el contrario lo precarizan.

B. Presión Tributaria

A pesar de Carlos Contreras Profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú, en su articulo titulado “La Doble Fiscalidad en el Perú”; critica el cálculo simplista de medir la eficiencia del Estado en la recaudación tributaria, a través de estimar este como porcentaje del PBI (Presión Tributaria) y exhibe razones por las cuales la ineficiencia del estado a través del Gobierno turno, en la distribución de la riqueza y en un indicador que el denomina como “Retorno en Servicios Públicos”, que mostraría la relación entre lo que aporto y lo que el estado me brinda en retribución; queremos utilizar este indicativo para realizar una comparación de cómo la IED a colaborado al incremento de la presión tributaria para una mejor redistribución de la riqueza vía servicios y bienes proporcionados por el estado, es decir la famosa “Cobertura Social del Estado”.

Hay que recordar que los neoclásicos afirmaban en los 30 y 40 que vía impuestos el Estado se proveía de ingresos que luego eran retribuidos a la sociedad en la forma proyectos de desarrollo que incrementarían la renta y así sucesivamente a través del sistema tributario el proceso se sucedía constantemente.

Pero también se había mencionado que en economías deprimidas al gravar al usuario o consumidor de mas impuestos le llevarían a la evasión y a la profundización de la informalidad (que en nuestro caso De Soto estima en 80%); por lo que se requería del ahorro externo en este caso las IED para dinamizar el crecimiento económico.

En ese sentido debería haber una relación directa e importante entre lo recaudado y la IED, que con su actividad económica dinamizara la economía y que vía, el ISC, IGV, ITF y el impuesto a la renta fundamentalmente permitirán al estado recaudar mayores impuestos para realizar y ejecutar mayores proyectos de desarrollo.

El cuadro anterior nos muestra que en el periodo de análisis (1990 – 2000) el comportamiento estadístico que muestra la serie, nos indica que el promedio del crecimiento de la presión tributaria en el periodo fue de 12,75%, similar a los dos últimos periodos de la serie; en términos de eficiencia del estado nos mostraría una ineficiencia del sistema de recaudación fiscal para la recaudación y la ampliación de la base tributaria, y por otro lado que la IED a través de la actividad económica debería de permitir un mayor incremento en la recaudación fiscal, pero que como son parte de un sistema liberal que les permite contar con un contrato de estabilidad se encuentran exonerados del impuesto a la renta y en el caso de la minería las regalías mineras son insignificantes frente a las ganancias que genera la actividad.

Dentro de la serie el año que registra menor presión tributaria fue 1990 donde se registro una PT de 10.8%, mientras que su contraparte se registro en 1997 donde se registro una PT de 14.2%, lo cual nos presenta una desviación estándar alrededor de la media de 1.106% y un CV% de 8.67% es decir que la serie muestra un comportamiento altamente homogéneo, lo q ue nos indica que el PBI, la IED crece; pero la recaudación tributaria no varia significativamente, por lo que podemos afirmar hasta ahora que la IED no colabora con la recaudación tributaria, además que las condiciones legales con las cuales se atraen estos capitales permiten este tipo de comportamiento.

Mientras la IED creció en el periodo en 26.75% en promedio, la presión tributaria creció en promedio apenas en 1.36%, es notoria la diferencia existente entre ambas tasas de crecimiento, es decir que la IED creció 19.66 veces mas que la presión tributaria, contradiciendo la tesis neoclásica que afirma que existe una relación directa alta entre ambas variables.

Es mas nisiquiera logramos superar en este periodo de mayor apertura de la economía y de reformas estructurales en la economía del 20% que se logro en el Perú entre 1960 – 1964 durante el 2do gobierno de Manuel Prado y el primero de Fernando Belaunde Terry (a pesar de que se tildo a uno de estos periodos como “Oligárquico”), pero sobre la base de gravar directamente las exportaciones.

Reafirmamos que en las actuales condiciones legales y tributarias en que se atraen los capitales extranjeros, dentro de esta supuesta movilidad perfecta de capitales, el aporte de las IED en la recaudación fiscal que permitan al estado redistribuir la riqueza generada en el país con nuestros recursos, vía proyectos de Desarrollo que como plantea el modelo permitirían incrementar la Renta y esto nuevamente era afectado por el estado y sucesivamente el sistema continua, gracias a la dinámica que inicia esta inyección del ahorro externo.

Otro de los supuestos del modelo neoclásico es que las Inversiones Extranjeras Directas, benefician al comportamiento de la BP debido a que reduce y elimina el Déficit Comercial, estimulando las exportaciones y produciendo localmente lo que antes se importaba, principalmente los bienes de consumo; es decir un doble efecto por un lado un aumento de las divisas por las ventas y por el otro lado un ahorro interno en las mismas por que se compra localmente los productos que antes se importaban.

El cuadro anterior nos muestra en primer lugar que las exportaciones en el Perú tienen en el periodo un comportamiento ascendente pasando de 3 320.7 millones de dólares en 1990 a 7 034.2 millones en el 2000, (en el 2004 se paso la barrera de los 10 000 millones), las exportaciones promedio en el periodo fueron de 5 066.45 millones de dólares, mostrando un comportamiento homogéneo en la serie, debido a que el CV% es de 26.57% a pesar de que esta homogeneidad es baja. Además la serie muestra una tasa de crecimiento promedio de 8.53% anual.

Por su lado las importaciones también han mostrado una tendencia creciente pasando de 2 921.9 millones de dólares en 1990 como el valor mínimo de la serie a 8 552.6 millones como valor máximo de la serie registrado en el año 1997; con un promedio de 6 068.78 millones de dólares, mostrando una bajísima homogeneidad que tiende a la heterogeneidad con un CV % de 32.7% y una tasa de crecimiento de 10.90% en promedio anual registrado en el periodo de análisis.

Es decir que las exportaciones crecen en menor proporción en el periodo que las importaciones, las estadísticas nos muestran que el único año que registra un saldo positivo fue en 1990 con un SBC ( Saldo Balanza Comercial) positivo de 398.8 millones de dólares, mientras que el resto del periodo muestra saldos negativos que se profundizan entre 1995 y 1998, como se observa en el cuadro anterior; el déficit acumulado en el periodo es de –1 1020.2 millones de dólares, 1/6 parte de aproximadamente de nuestro PBI; es decir que esta cantidad de divisad se perdieron por no poder vender mas o producir localmente lo que consumen nuestros consumidores; el promedio del déficit comercial fue se –1 001.84 millones de dólares, mostrando un comportamiento heterogéneo (CV% = 89.32%) y una tasa de crecimiento del déficit del 9.00%.

Podemos concluir que tampoco se logro eliminar el Déficit Comercial, con la llegada de los capitales del Exterior; pero para un análisis mas preciso es necesario analizar las estructura de la Balanza Comercial.

El cuadro No 25 nos muestra el comportamiento de la Balanza Comercial por componentes; allí se observa en primer lugar que las Exportaciones de productos tradicionales (así se llama a la exportación de materia prima) registro en el periodo un promedio de 3 476.59 millones de U$; es decir represento en promedio el 68.62% de las exportaciones; registrando una tasa de crecimiento promedio de 9.03%. Es decir que las exportaciones de nuestro país crecieron fundamentalmente por las exportaciones de materia prima entre las que resalta la minería y sabemos que allí somos precio aceptantes y no generamos empleo, ni valor agregado. Por el otro lado los productos no tradicionales que en el periodo registraron un monto promedio de 1 467.99 millones de U$, representaron el 28.97% de las exportaciones, registrando una tasa promedio de crecimiento del 8.06%.

En cuanto a las importaciones es obvio que el crecimiento de las importaciones de bienes de consumo (20.55%), muestran una tendencia a importar lo que producimos localmente, seguramente aun menor costo, pero no necesariamente con mayor calidad, lo que como sabemos afecta la industria nacional y el empleo, además de capturar nuestro excedente económico; las importaciones promedio en este rubro registradas en el periodo fueron del orden de 1 327.14 millones de U$, representando un 21.87% en relación de las importaciones globales.

Los insumos y bienes de capital (43.06% y 30.25%) ambos representan el 73.31% de las importaciones registrados en promedio, las primeras que crecieron 11.50% en promedio y registraron un monto promedio de 2 613.16 millones de U$, es decir que localmente no somos capaces de producir lo que la industria necesita pasando desde envases hasta fertilizantes, manteniendo el problema del tiempo en que se aplico el modelo ISI y con sus respectivos efectos. Así mismo la importaciones de bienes de capital que permiten acumular capital en el tiempo fue lo que menos creció (10.70% en promedio) registrando un monto promedio de 1 835.83 millones de U$; lo cual nos muestra un doble efecto negativo en la balanza comercial: El primero por que las exportaciones que crecen son las que menos valor agregado y empleo producen; y en segundo lugar por que lo que menos importaciones son bienes de capital que permiten una acumulación del mismo tiempo.

D. Comportamiento de la Deuda Externa

Otra variable que explica el grado de dependencia y atraso de un país es el nivel de endeudamiento de la economía, por que el pago de la deuda y sus intereses impide que el Gobierno destine esos fondos a la ejecución de proyectos de desarrollo en infraestructura, educación, salud, etc (inversión pública) que representa el 11% del presupuesto, versus un 25% de la cobertura de la deuda (2004).

La deuda crece por la emisión de bonos soberanos, por empréstitos del exterior para cubrir los déficit fiscales; pero fundamentalmente por que no sabemos negociar sus condiciones y porque el estado no pueden generar recursos para pagar la deuda y no tener necesidad de volverse a endeudar para honrar prestamos anteriores; y como ya hemos visto las IED tienen condiciones que no permiten una mayor recaudación de recursos al fisco.

El cuadro anterior nos muestra que en el periodo de análisis el endeudamiento promedio fue de 21 412.64 millones de dólares, la serie muestra que a pesar de que el Gobierno destina año a año un monto para el pago de la deuda, paradójicamente no se puede explicar que en 1990 el Perú registraba un monto de deuda de 18 934 millones de dólares y en el año 2000 se registro un monto de 19 205 millones de dólares.

El endeudamiento en el periodo registra un comportamiento altamente homogéneo (11.32% de CV%) registrando una tasa de crecimiento de 0.66% en promedio al año.

Podríamos afirmar entonces que el Perú no puede reducir su nivel de endeudamiento, y que por el contrario esta deuda se incrementa producto de la ineficiencia de los gobiernos para negociarla o de poder recaudar fondos para no recurrir al endeudamiento para cubrir su déficit; y en todo caso el exagerado crecimiento de las IED, no se refleja en la reducción de la deuda, manteniendo nuestra economía aun débil y vulnerable.

1_/ Incluye adeudados de las prestamos de COFIDE sin garantía de la República a partir del año 1997

2_/Excluye prestamos al BCRP para apoyo a la Balanza de Pagos

3_/ Incluye servicios atendido a través del Sistema de Pago ALADI-CCR

4_/Incluye deuda de Corto Plazo por U$ 730 mill. tratada en el Plan Brandy a partir del año 1995

5_/Incluye República Popular China.

A finales del Gobierno de Alan García dejo al País con una deuda de 20000 millones de dólares ese Gobierno asumió una posición de confrontación. El cuadro anterior nos muestra los montos de deuda pública registrados en el Perú desde 1970 al 2002, por destino a nivel de Fuentes Externas de mediano y largo Plazo.

Hemos considerado tomar el último año de la serie objeto del periodo de estudio para ver cuales son las principales fuentes de endeudamiento, hubiese sido importantes conocer para que se solicitaron estos empréstitos, pero esto es objeto de un nuevo estudio de investigación.

En el año 2000 de los 19 205 millones de deuda registrado; 30% se debían a organismos internacionales, 43% al club de Paris (como el mayor de nuestros acreedores), América Latina 1.72%; la Banca Internacional que incluye la deuda de Corto Plazo tratada en el Plan Brady con un 19%; Europa del Este (incluyendo China) 1.28% y los proveedores con 5% del total.

Podemos ver como dato adicional que para el año 2002 el monto de la deuda registrado en de 20 715 millones de dólares, es decir que esta se sigue incrementando alarmantemente, como problema que debemos de solucionar; porque nos limita la Inversión en desarrollo.