THINKING ON DEVELOPMENT:
ENFOQUES TEÓRICOS Y PARADIGMAS DEL DESARROLLO

THINKING ON DEVELOPMENT: ENFOQUES TEÓRICOS Y PARADIGMAS DEL DESARROLLO

Francisco José Calderón Vázquez

Volver al índice

 

 

 

 

6.- Problemática Epistemológica del Desarrollo

Desde una perspectiva científica, el principal problema del desarrollo va a ser precisamente la inexistencia de un corpus teórico unificado. Es decir, no existe una teoría del desarrollo propiamente dicha, sino un conjunto fragmentado de enfoques parciales, de origen multidisciplicinar, donde los aspectos predominantes parecen ser una acentuada tendencia al pragmatismo y al empirismo. Tan significativas carencias epistemológicas, han debilitado y debilitan al desarrollo como tal concepto “científico”.

Esta es la causa explicativa de las dudas y sombras que desde determinados ángulos de la comunidad científica se proyectan sobre el desarrollo como tal disciplina o área de conocimiento. De ahí, esa consideración académica “menor” de los estudios de desarrollo, como “práctica” sin método científico y como materia de “practitioners”, es decir, de meros técnicos.

De aquí, la necesidad de rescatar al desarrollo de las sombras, y la necesidad, para algunos acuciante, de crear un enfoque teórico integrado y multidisciplinar que pueda articular sin menoscabo las diferentes dimensiones y niveles que confluyen en el complejo territorio del desarrollo.

Desde esta perspectiva, dado que el desarrollo no es ciencia pura, tal y como la denominaban los griegos Episteme ¿podría configurarse como ciencia aplicada? O cuando menos ¿como técnica o tecnología? En principio, la Técnica o techné sería el conjunto de conocimientos y habilidades eficaces que el hombre ha desarrollado y desarrolla para mejorar su forma de vivir. La Técnica esta sustentada en la observación, acumulación de conocimientos y en la transmisión empírica. Antropológicamente es la característica que distingue a los humanos.

Si a la techné le añadimos el logos, el resultado sería la tecnología, es decir, el conjunto de conocimientos y habilidades eficaces para hacer una determinada cosa o conseguir un determinado resultado, así como las razones o causas que explican por que dicho modo o manera de hacer las cosas es mas eficaz que otros, de cara a lograr dicho resultado. La tecnología permite abordar nuevos desarrollos sin necesidad de experiencia previa, con lo cual nos liberamos del lastre empírico

En este sentido, el desarrollo como tecnología podría servir para explicar los procesos a partir de los cuales se pueden conseguir por las unidades político- territoriales determinados resultados en términos de crecimiento, bienestar y mejora, en relación con una situación de partida caracterizada por sus connotaciones negativas. Es decir, la Teoría del desarrollo debería explicar y justificar la practica observada mediante la explicación conceptual.

Ello plantea un segundo problema, la perspectiva de abordaje, es decir con que óptica observamos, interpretamos y explicamos el desarrollo. Posiblemente, una de las carencias mas notables en términos disciplinares de los estudios de desarrollo, haya sido la obsesión por explicar el desarrollo únicamente desde su dimensión económica, aún cuando los aspectos sociológicos, culturales, antropológicos y políticos condicionen de manera extrema el proceso de desarrollo.

Por otra parte, los modelos económicos al uso presuponen la existencia de un marco político y económico homogéneo y estable, inspirado normalmente en la experiencia de los países occidentales, contexto occidental que evidentemente no se reproduce en los países del Tercer Mundo, ese intento de trasladar modelos occidentales a contextos no occidentales se ha traducido, en la mayoría de las ocasiones en notorios fracasos, y en una grave discordancia o falta de coherencia entre las exigencias y de la realidad y las recomendaciones ofrecidas. De ahí, la importancia de que la lente de análisis incorpore, además de grandes angulares, elementos sociológicos, políticos y culturales.

Dadas las carencias científicas presentes en los paradigmas y enfoques teóricos existentes, los modelos de desarrollo recomendados por los mismos no son prototípicos, es decir no constituyen representaciones a escala de la realidad, ni tampoco son modelos estadísticos o matemáticos. Por ello, su carácter es más bien de recomendaciones u orientaciones económico- políticas y político-económicas en el sentido de seguir un iter o un curso de acción determinado con preferencia a otros.