THINKING ON DEVELOPMENT:
ENFOQUES TEÓRICOS Y PARADIGMAS DEL DESARROLLO

THINKING ON DEVELOPMENT: ENFOQUES TEÓRICOS Y PARADIGMAS DEL DESARROLLO

Francisco José Calderón Vázquez

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11.2.2.- El Desarrollo Endógeno Territorial

Una breve panorámica clarificadora nos permitiría identificar dentro de los enfoques conceptuales del desarrollo endógeno territorial tres corrientes fundamentales, por una parte los enfoques teóricos, bloque que integraría los enfoques bottom up (Stohr, 1989) los posicionamientos agropolitanos (Friedmann y Douglas, 1978; Friedmann, 1981) y el enfoque de la movilización del potencial endógeno otros (Sachs, 1980). Por otra, los denominados enfoques empíricos, bloque derivado de las experiencias exitosas y reflexiones académicas surgidas en la escena europea a partir de los procesos de reestructuración económica y social escenificados en la década de los 80 en las economías europeas occidentales como respuesta a las sucesivas crisis económicas de los 70, y al agotamiento del modelo fordista de organización socioeconómica.

En este contexto, van a surgir toda una serie de elementos conceptuales como podrían ser la escala local, las instituciones locales preactivas de organización del desarrollo como las Agencias de Desarrollo Local, las Pymes y sus agrupaciones, el cambio tecnológico a partir de la innovación y la formación de capital humano y social, que articulados a partir de la pertinente reflexión académica van a constituir una suerte de “modelo local”, que en lo esencial va a ser la respuesta proporcionada por tales territorios al cambio de circunstancias y escenarios traído por las nuevas coordenadas globalizadoras.

Al calor de la evidencia empírica de zonas de países como Reino Unido, Italia, Flandes Bélgica y la antigua Alemania Occidental, donde el surgimiento de las pequeñas empresas constituye uno de los rasgos característicos del “ajuste productivo” que tiene lugar en la Europa occidental a raíz de las crisis energéticas de la década de los 70, surgen corrientes de pensamiento que enfatizan el rol de las empresas endógenas, y en particular de las constelaciones de pymes, y de sus agrupaciones, en los proceso de desarrollo local observado. En tales esquemas, el protagonismo de las Pymes suele ser lugar común, considerándose decisiva su contribución a la reestructuración productiva y a la creación de empleo (Chisholm, 1990) .

Siguiendo a Vázquez Barquero (1993) las teorías de base pyme sitúan la creación de tejido empresarial endógeno como la variable estratégica de análisis, tratando de explicar los procesos de generación de pymes locales endógenas. Fenómenos que siguiendo a Keeble (1990) pueden provenir de dos fuentes distintas, bien de la relocalización de plantas procedentes de empresas anteriormente localizadas en otras zonas, bien de la creación de nuevas empresas en el territorio. Profundizando en el segundo frente, surgen toda una serie de conjuntos teóricos, como las teorías de la “reacción frente a la recesión” o recession push theory (Gudgin, 1984); la teoría del crecimiento de la renta o income growth theory (Storey, 1982) o la teoría del cambio tecnológico, thecnological change theory (Aydalot y Keeble, 1988 ; Maillat, 1988 y 1998 ).

Tales teorías inciden en la promoción, creación, consolidación y funcionamiento operativo del tejido empresarial-productivo, subrayando su importancia en los proceso de desarrollo local observado, como reacción frente a las corrientes dominantes del pensamiento económico de los 50 y 60 mas orientado a la captación de inversiones exógenas, y a la inversión publica como dinamizadores de la escena local.

Así, mientras que en los sesenta y setenta se apostaba mayormente por la atracción de empresas foráneas, a partir de los años 80 el centro gravitatorio de atención se ha trasladado a la creación endógena de empresas, entendiéndose que la aparición de nuevas empresas y el desarrollo de las existentes juegan un papel estratégico en los procesos de crecimiento y reestructuración productiva y en la creación de empleo (Vázquez Barquero, A. 1993).

La tercera de las grandes divisiones va a aparecer vinculada por una parte a las experiencias exitosas de desarrollo económico territorial de la Terza Italia, del litoral mediterráneo español y de la costa oeste irlandesa, procesos que además de englobar los ítems ya recogidos en los párrafos interiores, recogen en su dimensión académica el legado de las teorías clásicas de la localización (Von Thunen,1820; Weber, 1909 ; Christaller, 1966 ) de las teorías de la Interacción empresarial, y del corpus teórico del Neoinstitucionalismo económico generándose un fértil entramado donde destacan autores clásicos como Marshall (1890), Schumpeter (1939) o North (1955) . De hecho, tanto la teoría del distrito industrial marshalliano, como las teorías de la innovación-difusión empresarial schumpiteriana y del contexto institucional van a estar en la base de fundamentación de las nuevas construcciones teóricas.

Así, los autores de la Scuola italiana del Distretto Industriale (Beccatini, 2002 ; Brusco, 1989 ; Piore y Sabel, 1984 ; Mistri e Solari, 1999 y 2000 ) van a definir una nueva visión del Distrito industrial, a partir de la experiencia de los distritos industriales del centro noroeste transalpinos, que va a tener una notoria influencia en los estudios de organizaciones internacionales de gran prestigio como la OCDE o la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que han gozado de una amplia difusión e impacto internacional (Pyke, Becattini y Sengenberger, 1990; Pyke y Sengenberger, 1992 )

No debemos pasar por alto el hecho de que el paradigma del desarrollo endógeno se ha considerado una estrategia de respuesta de los territorios frente a los desafíos planteados por los procesos globalizadores, poco controlables (Borja y Castells, 1997). Asimismo, su instrumentación por parte de notorios organismos internacionales, como la OCDE y la UE, como tal “modelo” o referente, ha contribuido de forma notoria a su propagación mundial.

Las ideas schumpeterianas van a ser retomadas y reformuladas desde la perspectiva del contexto territorial, de ahí que los distintos posicionamientos graviten en torno a los condicionantes, circunstancias y características de los procesos innovadores, preocupándose fundamentalmente por la generación, difusión y asimilación de dichas innovaciones, surgiendo diversos enfoques como el "sistema de innovación nacional y regional" (Cooke, 1992 ; Lundvall, 1992) el del modelo teórico del Milieu Innovateur (Aydalot, 1986 ; Camagni, 1991), o los trabajos del Grupo de Investigación Europea sobre Entornos Innovadores GREMI, (1990) .

Las posiciones institucionalistas serán reformuladas como condicionantes de contexto institucional, key factor transversal tanto para la interacción entre los agentes empresariales como de cara a la generación, difusión y asimilación de la innovación. De ahí, su relevancia en la generación de ese clima empresarial favorable donde la certidumbre y la confianza sean referentes de actuación, lo que debería plasmarse en bajos costos de transacción e información (Edquist y Jonson, 1997 ; Bianchi y Miller, 2000)