THINKING ON DEVELOPMENT:
ENFOQUES TEÓRICOS Y PARADIGMAS DEL DESARROLLO

THINKING ON DEVELOPMENT: ENFOQUES TEÓRICOS Y PARADIGMAS DEL DESARROLLO

Francisco José Calderón Vázquez

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4.- Referencia Histórica

La preocupación por el desarrollo, posiblemente tan antigua como el tiempo, comienza a cristalizar en el mundo clásico, con griegos y romanos. Para griegos y romanaos en la noción de desarrollo van a confluir dos ideas básicas: el Progressus y la Explicatio, que en su conjunto configuraban la Accumulatio. Por Progressus se entendía avanzar hacia delante, la visión longitudinal, el avance en relación al punto de partida, lo que con el tiempo sería el progreso. Por Explicatio se entendía el proceso de despliegue de lo que antes estaba plegado, el abrirse algo que estaba previamente cerrado, la visión transversal y multidireccional, lo que con el tiempo sería el desenvolvimiento, tal y como lo conocemos en la actualidad.

La noción de “accumulatio”, entendida como abundancia es fundamental en el horizonte vital de la Grecia Clásica, ya que constituye la base de las precondiciones para poder optar por una vida virtuosa, orientada a la filosofía y a las ciencias naturales. Idea recurrente en Aristóteles, y por lo demás común en el mundo griego ya que en su época de esplendor los siglos V y IV A.C., existía una “clases ociosa” en gran número de ricas polis griegas o del mundo helénico, cuyas preocupaciones inmediatas estaban lejos de las penurias económicas y centradas en otro tipo de actividades.

La noción actual de desarrollo recoge en gran medida todas esas contribuciones clásicas, que en el proceso de síntesis histórica se han amalgamado identificándose finalmente con la idea, marcadamente occidental u eurocéntrica de progreso, idea cuya esencia podemos resumir en el siguiente texto:

“La humanidad ha continuado a avanzar lenta y gradual e ininterrumpidamente desde sus orígenes marcados por la incultura, la ignorancia y la inseguridad hacia niveles de civilización siempre más elevados”.

Es decir, la humanidad avanza desde el pasado, desde una situación de primitivismo continua avanzando en el presente y continuará a hacerlo en el futuro

La idea de progreso implica una concepción unilateral y unidireccional del tiempo. La idea del progreso alcanza su cenit en el periodo 1750 a 1900, ya en la cultura popular, ya en los círculos intelectuales. En este periodo, el progreso va a pasar de ser una de las ideas estructurales de la civilización occidental a transformarse en la idea dominante incorporando ideas como la Igualdad, Justicia Social, Soberanía Popular que han sido referentes culturales hasta nuestros días Durante el siglo XIX se produce la vinculación del Progreso a ideologías políticas, a modelos de gobierno y poder, esquemas de política concreta, surgiendo el progreso progresista.

Durante el Siglo XX madura y se abre paso la idea en el mundo occidental de que el progreso y la evolución social podrían conseguirse mediante el esfuerzo voluntario, intencional y planificado, de las sociedades y comunidades, teniendo como instrumentos a las políticas socioeconómicas. Pero las contradicciones existenciales derivadas de los resultados desiguales de las “aplicaciones” de la idea del “progreso” (contaminación, pobreza, desigualdad, subdesarrollo) han restado mucho a su anterior fulgor, provocando una cierta decadencia del concepto de la idea de progreso y de su correlato básico, el desarrollo.