MIGRACIÓN, PERCEPCIÓN CULTURAL DEL TRABAJADOR PERIFÉRICO EN EL CENTRO 
(CONSTITUCIÓN SIMBÓLICA EN CONTEXTOS ESTRUCTURADOS)

MIGRACIÓN, PERCEPCIÓN CULTURAL DEL TRABAJADOR PERIFÉRICO EN EL CENTRO (CONSTITUCIÓN SIMBÓLICA EN CONTEXTOS ESTRUCTURADOS)

Ricardo Contreras Soto

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2.3 Pretensiones ideales en las propuestas teóricas, para los estudios de migración

El recurso de lo ideal, como un ejercicio de lo imaginario, nos puede permitir ventilar las formulaciones ante la discordia y rivalidad de los planteamientos teóricos fragmentados, para ir hilvanando posibilidades de formulación y de dar respuestas alternativas pertinentes a las distintas problemáticas del objeto de estudio, comparto el reto de reconstrucción exigente desde la reflexión en el dialogo y evaluación crítica de los alcances, contribuciones y postulaciones, con el fin de resolver y avanzar en los problemas teóricos, epistemológicos y técnicos.

A. Imaginemos que pudiéramos ver el fenómeno migratorio desde una especie de percepción remota, es decir desde una visión panorámica general, (pero con un sentido social diferente, una especie de monitoreo de comprensión con aspiración democrática y crítica de participar relativamente en resolver las problemáticas sociales, más que una orientación panóptica hacia el control unilateral y exo-dirigido por la gente de poder), pudiendo observar a ese nivel macro físicamente los movimientos masivos de los migrantes, con la capacidad de verlos en diferentes escalas tanto analíticas, como sintéticas, y que a través de un zoom pudiéramos amplificar en un “close up” y acerarnos o alejarnos para verlo configurado en un todo de manera general, o de manera relativa por los distintos lugares, zonas, regiones, países y a escala en el sistema mundial, tanto los enfoques sin perder la integralidad, pudiéramos hacer distintas dimensiones de lecturas de la generalidad, la relatividad y la particularidad.

B. Con relación al tiempo y al fenómeno lo pudiéramos ver en su conjunto: las olas de masas migrantes de diversas épocas, los patrones de movimiento geográfico, las diversas trayectorias, sin perder el contexto de cada uno de los movimientos diacrónicos migratorios en una problemática específica e identificable del sistema mundial.

C. Que a su vez pudiéramos “saber relativamente” el comportamiento general de los movimientos migrantes laborales en los diferentes centros, las características, problemáticas y condiciones generales de los migrantes dados en patrones macro socio económicos, apoyados con los estudios amplios estadísticos que realizan los centros de estadísticas gubernamentales (INEGI; Census Bureau, etc.), civiles y de instituciones universitarias (Colegio de la frontera norte, Colegio México, etc.) internacionales (Organización Internacional del Trabajo, Amnistía Internacional, la Organización Internacional para las Migraciones, etc.).

D. También que tuviéramos no solo el registro eventual de los procesos migratorios, sino criterios identificados más a mediana y larga duración, algo así como lo proponía Braudel (1984) e hizo en los estudios históricos, no solo los viéramos de manera inmediata efímeramente el fenómeno en los eventos, que lo pudiéramos reconstruir con bases en patrones mas sofisticados, comprendiéramos y consideráramos los elementos diferenciales visibles y los invisibles de cada movimiento histórico, en su particularidad, en su patrón de continuidades y discontinuidades identificadas como lo sugiriera Foucault (1978) en una especie de trabajo arqueológico.

E. Que los pudiéramos observar dinámicamente tanto de manera diacrónica los movimientos migratorios, no solo de un país (como muchos estudios más que demarcarlo, lo están limitando ingenuamente), sino ubicarlo dentro de marco integrado, de manera más sincrónica al movimiento complejo de los sistemas mundiales históricos como lo plantea Wallerstein (1999a) (donde explica parte de los elementos relevantes de la génesis de esta teoría), que pudiéramos relacionar los cambios e intercambios sociales de manera general, de manera relativa y particular: donde las posiciones de los agentes, entidades, situaciones en las estructuras y coyunturas son importantes considerar para su análisis, y no de manera fragmentada que obstaculiza interpretaciones más profundas y completas.

F. La necesidad de un tratamiento interdisciplinario en los estudios sociales en general, y en particular del fenómeno migrante, no atomizado, ni fragmentado por las “lecturas únicas de cada una de las rejillas” o del “especialísimo absoluto” de las diversas disciplinas, sino la búsqueda del tratamiento articulado del fenómeno de manera integral y sistemática: Histórico, económico, cultural, político, etc., que requiere irse configurando desde diversas tradiciones disciplinarias sociales, posiciones, enfoques, planteamientos, diversos puntos de partida, en ejercicios sintéticos interdisciplinarios y reflexivos coherentes, como sugiere Giddens y otros (1987), Wallerstein (1998a) y (1990).

G. Que pudiéramos hacer en los casos relativos y particulares una especie de microsociología de la vida cotidiana: ver a León (1999), Heller (1998), Wolf (1979), Joseph (1999) del migrante, que en su recorrido vayamos ubicando los espacios sociales y campos con la riqueza sociológica en la que ha contribuido Bourdieu para darle una dimensión más integradora en la reproducción social del sistema.

H. Que pudiéramos diferenciar problemáticas de la gran masa del fenómeno migrante, al analizar con instrumentos conceptuales pertinentes, de tal manera que se pueda entender las distintas formas de percepción, condición y acción entre los mismos migrantes, que nos apoyaran estos instrumentos para entender la complejidad constituyente de las interpretaciones de los diversos agentes migrantes, conjuntados tanto por características socioeconómicas “perfiles”, como de grupos, clases sociales y estratos (Arizpe 1980), e identidades culturales, similar a la problemática y debate que los teóricos de la comunicación mantienen, al querer demarcar en las diferencias entre las audiencias, públicos y sus mediaciones con relación a la gran masa (ver a Stevenson 1998; Curran, Morley y Walkerdine. 1998).

I. Que pudiéramos estudiar en diversas dimensiones analíticas, auxiliados de manera más consistente y pertinente los procesos sociales y subjetivos que generan y construyen los agentes migrantes en las diversas trayectorias Que partiera el estudio también de la experiencia particular y colectiva de los agentes, apoyados por el tratamiento del análisis discursivo contextualizado y del distributivo con instrumentos estadísticos que pudieran reflejar descriptivamente el comportamiento general de los casos relativos.