MIGRACIÓN, PERCEPCIÓN CULTURAL DEL TRABAJADOR PERIFÉRICO EN EL CENTRO 
(CONSTITUCIÓN SIMBÓLICA EN CONTEXTOS ESTRUCTURADOS)

MIGRACIÓN, PERCEPCIÓN CULTURAL DEL TRABAJADOR PERIFÉRICO EN EL CENTRO (CONSTITUCIÓN SIMBÓLICA EN CONTEXTOS ESTRUCTURADOS)

Ricardo Contreras Soto

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2.2.6 Críticas a las teorías de Migración

Ante la insuficiencia de explicación de manera más completa e integral de las diversas teorías de la migración principalmente de las teorías: neoclásica, de la nueva economía de la migración, la de modelos centrados en el nivel individual, la teoría del mercado dualista que explican de manera parcial el fenómeno, es necesario tener un paradigma integrador, que permita reflexionar con pertinencia las dimensiones analíticas de las diversas problemáticas. Haciendo referencia a las teorías: neoclásicas, nueva economía, centradas en el individuo o grupo, la misma Organización Internacional para las Migraciones OIM (2001:21) reflexiona, y reconoce de alguna manera la falta de estudios, planteamientos y consideraciones más sociales, no solo económicos, reforzando así la crítica a los paradigmas económicos en la migración:

“La posición de los sociólogos en cuanto a este análisis es que, si bien los factores económicos pueden dar origen a los movimientos, generalmente los factores sociales los mantienen e incluso los aumentan. Subrayan el hecho de que la migración no se produce a menos que haya redes de unión entre la oferta de migrantes internacionales y la demanda de su trabajo. Algunas de estas redes tienen una estructura bastante informal, compuesta por familias y comunidades que organizan y cubren los gastos del viaje, se encargan de buscar trabajo para los recién llegados, les ayudan a encontrar alojamiento y, en definitiva, les ofrece apoyo”.

No muy ajeno a las observaciones que hemos hecho, la reflexión - crítica a los modelos de migración que hace Miller en National Geographic. Vol. 3, no.4 octubre 1998 Págs.: 16-21. Al referirse que la migración no es simplemente:

“...un cierto lugar atrae una persona con buenos salarios, la libertad, la tierra o la paz, mientras que el lugar donde vive la expulsa por los bajos ingresos, la represión, el exceso de población o la guerra... la migración, (afirma), no es una cuestión de que cada individuo decida de manera racional y simple donde tiene las mayores esperanzas de libertad o de éxito. Es una cuestión mucho mas compleja y comprende la historia de cada individuo, sus creencias, su familia; las relaciones anteriores de su país con otras naciones; y con toda una red internacional de rutas y patrones de migración existentes”.

Sin desmeritar sus contribuciones, ni subestimar sus hallazgos es necesario hacer un balance crítico, para atender a las posibilidades de mayor explicación heurística y cabalidad histórica. Pero reconociendo la predominancia de los enfoques económicos en los planteamientos sobre la migración y la omisión de otros factores culturales y sociales en un entramado complejo, de la misma forma como Bourdieu (2001:15 y 19) hace una crítica muy pertinente a la predominación de las formulaciones económicas, que incluso se pueden aplicar muy bien a las teorías de la migración al respecto:

“La ciencia que llamamos “economía” descansa en una abstracción originaria, consistente en disociar una categoría particular de prácticas – o una dimensión particular de cualquier práctica- del orden social en que esta inmersa toda práctica humana...”.

Continua, posteriormente con la crítica

“Todo lo que la ciencia económica postula como un dato, vale decir, el conjunto de disposiciones del agente económico que funda la ilusión de la universalidad ahistórica de las categorías y conceptos utilizados por esta ciencia, es en efecto el producto paradójico de una larga historia colectiva reproducida sin cesar en las historias individuales, de las que solo puede dar razón el análisis histórico: Por haberlas inscripto paralelamente en estructuras sociales y estructuras cognitivas, en esquemas prácticos de conocimiento, percepción y acción, la historia confirió a las instituciones cuya teoría ahistórica pretende hacer la economía, su aspecto de evidencia natural y universal; y lo hizo en especial por medio de la amnesia de la génesis que propicia, tanto en el ámbito como en otros, el acuerdo inmediato entre lo “subjetivo” y lo “objetivo”, entre las disposiciones y las posiciones, entre las previsiones (o las esperanzas) y las posibilidades.”

Esto quiere decir que es muy difícil circunscribir los fenómenos de migración laboral, a solo los elementos de las abstracciones que hacen las formulaciones económicas, un fenómeno como la migración de entrada no puede formularse de manera cabal sin considerar elementos en el entramado socio histórico – cultural, y que las formulaciones ya instituidas, con sus axiomas, parecieran estar en una camisa de fuerza, ante la ausencia de reflexión social e histórica de los procesos donde se desarrolla los fenómenos de atención o los objetos de estudio (en este caso los fenómenos de migración), abstraídas, reducidas y encerradas en las formulas rígidas institucionalizadas, y en los intereses (prácticos y políticos) que las crearon, o los postulados (éticos o políticos) que tratan de demostrar, sin considerar críticamente el proceso “integral” de la migración socio-cultural.

La problemática es mucho más amplia, es necesario comprender o esbozar esa comprensión donde se despliega, ramifica y se extiende un poco mas allá del “planteamiento económico” de las dimensiones analíticas de las diversas teorías actuales de la migración: neoclásica, centradas en el nivel individual o en la teoría del mercado dualista, que en la lucha de planteamientos, parecieran excluyentes, para tratar de integrar de manera pertinente sus contribuciones requiere un balance crítico y la incorporación de dimensiones socioculturales no consideradas.

Así como no tener una visión de conjunto en el cambio de las relaciones de poder en los procesos de dominio económico y político, principalmente dados en la concentración y centralización de los capitales, es decir al planteamiento históricos relativos a los procesos sociales de configuración y no a las “leyes” universales, estáticas - ahistóricas de las formulaciones económicas.

La teoría neoclásica reduce a las condiciones laborales productivas entre países, pero no contextualiza el entramado completo del país con mejores condiciones laborales dentro de una dinámica global del capitalismo, que le permite no solo ubicar las diferencias en la producción, sino también en la distribución y consumo, al no articular los procesos de su formación en la lógica de acumulación del capital, al tener el espacio social privilegiado en la posición de la lógica del sistema como centro, a diferencia de las condiciones de los “otros países” periféricos dentro del capitalismo.

Sobre la teoría de la nueva economía de la migración, es sumamente atractiva porque pareciera incorporar no solo la valoración económica, sino abrirse a otros tipos de valores, cuestión que comparto de manera parcial y trato de desarrollar en este trabajo por otra vía, así como los criterios reguladores de los agentes, que intervienen en las decisiones, pero su matiz parece de cierta forma ingenua al plantearse ajeno o con poca ponderación a la estructura social de donde procede el agente o donde esta circunscrito él y la problemática migratoria, sería en parte la misma crítica que se le hace a los modelos explicativos centrados en el individuo o grupo, que la omisión de los aspectos contextuales los separan u omiten, sin continuar viendo de manera integral esa relación: Contexto- proceso – coacción - decisión relativa de los agentes.

La teoría del mercado dualista centra su atención con mayor ponderación en la estructura que eso le da mayor peso materialista, al objetivar las condiciones de producción y su relación con los agentes, de la misma forma que hace la teoría neoclásica, y su gran contribución es la aportación crítica (desde un modelo formalista, no crítico) a la formulación y evaluación de la atracción – absorción de la mano de obra a la planta productiva de las “economías modernas industriales” (centros, en el sistema capitalista) y las estrategias que desarrollan las organizaciones para absorber mayor ganancia (plusvalía), así como el problema del “prestigio” de los trabajos, las diferencias de estabilidad de trabajo entre trabajadores inmigrantes y locales, inserciones en ciertos “empleos”, desplazamientos de agentes (sin distinguir identidades), etc., y todo esto, que es difícil de explicar sin ubicarlo en la dinámica del sistema economía mundo, principalmente en la división internacional de trabajo étnica-técnica y en las asimetrías sociales y culturales dadas en los mercados segmentados de trabajo.

La ausencia de matrices culturales dentro de los planteamientos teóricos de la migración, es una omisión que ha topado con su nivel de agotamiento en la explicación, al no incorporar las dimensiones de los migrantes y sus problemáticas como articular en los estudios los motivos, los modos, las implicaciones, así como las condiciones de representación, interpretación y “recepción”, de las relaciones entre identidades culturales como la “tolerancia”, “los procesos de integración”, la “promesa” de vida, el estatus del migrante, las “tradiciones” migratorias, etcétera, es decir el conjunto complejo de representaciones simbólicas culturales. También en nuestra propuesta consideré la decisión sobre las intenciones previas del migrante, reconociendo que es subjetiva, pero que es un elemento orientador a contemplar, así como con los resultados objetivados en la acción dentro de las estructuras de los campos sociales en Estados Unidos, subjetivadas en los resultados de la experiencia del migrante, y no como lo niega Rees y Nettles en Poggio y Woo (2000) de no ser valida la clasificación basada de “buenas intenciones” del agente migrante, por ser una información ambigua, que como positivistas ortodoxos solo les interesa “la actuación observable de las conductas”, aunque coincido en la idea de fuerza que ejerce el medio.

A propósito la critica a las redes:

Si bien las redes, son un instrumento y planteamiento del análisis social que nos permiten hacer visibles como se entretejen en sitio, algunas formas de las diversas relaciones sociales o mejor dicho de capital social como lo propone Bourdieu (2001). Existen relaciones sociales no tan visibles en las relaciones “cara a cara” del migrante en el centro. Por lo tanto opino sobre las redes sociales, que son una aportación muy importante, pero si no se ubica a las redes dentro de la trama y entramado socio- histórico, se corre el riesgo de sobre ponderar al agente fuera de su estructura y de sus posibilidades constituidas. Es necesario tomar en cuenta las condiciones sociales reales y territoriales, donde los agentes que entretejen esas redes, las formas y limitaciones en donde participan esas diversas relaciones sociales con factores culturales (de parentesco, comunidad, de amistad, etcétera), de cada grupo - identidad cultural que participa, así como al desconocimiento de la dinámica del tipo de espacios o campos sociales donde se entretejen esas redes, el sentido social de esas redes con relación a la clase y el poder, los circuitos sociales construidos y las posibilidades de acceso de los agentes, estrategias ante condiciones, a los capitales con los que juegan.

Si no se hace esa contextualización de las relaciones sociales, de implicaciones, condiciones y situaciones la teoría de las redes poco pude articular y aportar a problemáticas sociales más complejas. Un ejemplo breve que pudiera ser paradójico en la teoría al tratar de sintetizar e integrar las diversas problemáticas que parecerían exclusivas y excluyentes de una teoría con relación a otra, pero que aún muestran contradicciones fuertes, son las conclusiones sobre el fenómeno migratorio en México que hacen Fernández, R. y Domínguez J. (2001: 272) donde plantean que:

“Los factores en que se fundamenta la migración mexicana puede agruparse en tres categorías: la demanda de mano de obra en Estados Unidos, la oferta laboral en México (explicadas en parte por la teoría neoclásica) y un sistema de redes que facilita el proceso (explicadas en parte como una de las escuelas de la teoría orientación centrados en el nivel individual).

El análisis de los tres factores revela que la migración de mexicanos a Estados Unidos es un proceso dinámico, que se originó en gran medida en la aprobación o tolerancia de este país respecto a contratar trabajadores mexicanos.”

Los comentarios entre paréntesis son míos. El ejemplo no solo nos hace reflexionar en las dimensiones económicas, manifiesta algunos elementos de la formulación en el conjunto de problemática compleja, que no pueden ser reducidas a una sola formulación, por ser patrimonio de determinado paradigma, de manera excluyente, sino en la exigencia de explicación en la combinación pertinente y relativa, considerando, por eso también la necesidad de incorporar las dimensiones históricas, culturales y sociológicas del sistema mundial, es por eso la importancia de un recorrido atento a los diversos casos, reflexivo ante el gran marco paradigmático, entramados estructurales y tramas de los agentes ante procesos de contexto donde sincroniza en esta sinfonía en el capitalismo “global” estas problemáticas.

El paradigma integrador podría ser el de la teoría del sistema mundial poco considera las dimensiones de cierta manera como “holistica” - sintética y analítica, los enfoques, los puntos de vista de los diversos agentes, las estructuras sociales, las articulaciones, las restricciones, las coacciones de las relaciones de poder económico, cultural, político, de los centros y de sus estructuras, los procesos sociales y el conjunto de fuerzas sociales que intervienen en el mundo social, incluyendo el mundo simbólico de los agentes. Es necesario atender el fenómeno migratorio dentro del análisis del sistema mundial incorporando esas dimensiones culturales y sociales, el fenómeno migrante no puede tratarse de manera aislada de lo que existe en la escena mundial.

En conclusión: La migración es también un fenómeno socio – cultural que es necesario desplegar una serie de factores a considerar en los estudios, intentos de aproximación, esbozos, que implica retomar formulaciones, datos, categorías y dimensiones analíticas, métodos y técnicas de las diversas disciplinas sociales (economía, historia, lingüística, etnología, psicología social, sociología, etc.) de manera pertinente, también es importante retomar de manera simultanea, diversas categorías, paradigmas y conceptos de ellas: flujos de migrantes, mercados laborales, edades, géneros, grupos, experiencias, percepción, etcétera, son principalmente objeto de reflexión y de preocupación para posibles formulaciones e interpretaciones más complejas en el entendimiento de las culturas y sus dinámicas desde varios ángulos: Por el conjunto de implicaciones que se dan, que se formulan y que se ponen a prueba, y que en posibles análisis mas detallados podrían revelar elementos constitutivos y constituyentes de esa complejidad como factores que intervienen.

Es importante señalar que en la teoría de “sistema mundial” en este caso: planteare a México más que como país semiperiférico por tener un Estado amortiguador

“que dispone de mayores oportunidades de desarrollo que los Estados periféricos y ejercen cierto grado de influencia económica sobre sus vecinos, sin embargo no forman parte del centro”

Como lo especifica Roseberry en Plattner (1991:157) lo tomaremos como país periférico, porque precisamente por el contrario es la debilidad que ha mostrado en las tres décadas últimas del milenio, el Estado frente a las instituciones económicas internacionales y a las fuerzas económicas de los países y bloques centros, que han presionado y deteriorado su supuesta “fuerza”, mejor dicho han cambiado la correlación de fuerzas, manifestada por crisis económicas recurrentes debido a deudas externas y movimientos financieros internacionales, el incremento de dependencia y subordinación política y cultural como los llamados países periféricos. Lo mismo se puede señalar de Argentina y de otros países clasificados como semiperiféricos.