LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD EN LA PROMOCIÓN DEL CAPITAL SOCIAL PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD EN LA PROMOCIÓN DEL CAPITAL SOCIAL PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE

Ana Mercedes Díaz de Iparraguirre

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CAPÍTULO I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Caracterización del objeto de la investigación.

En los últimos tiempos, la ‘responsabilidad social' es entendida como la dimensión ética que toda organización o institución debería tener como visión y que debería promover en su actividad diaria. Hace tiempo que el mundo empresarial ha acogido y desarrollado la idea, pero la reflexión acerca de la responsabilidad social de la universidad recién empieza a darse en el ámbito universitario.

La Responsabilidad Social, como tal, ha sido promovida desde hace tiempo por el mundo empresarial y representa “un conjunto de prácticas que forman parte de la estrategia corporativa, y que tiene como fin evitar daños y/o producir beneficios para todas las partes interesadas en las actividades de la empresa (clientes, empleados, accionistas, comunidad, entorno)”, tratando de buscar un beneficios tanto para la empresa como para la sociedad. El libro verde de la Unión Europea la define como “Concepto por el cual las empresas deciden contribuir voluntariamente a mejorar la sociedad y a preservar el medio ambiente” En cambio el libro blanco de la Unión Europea señala la importancia de promover una política de modernización y adaptación de las relaciones laborales para crear empresas más flexibles que permitan la conciliación entre la vida laboral y familiar de los trabajadores. Se deben asumir responsabilidades desde todos los ámbitos sociales. Es preciso afrontar el reto de construir un nuevo modelo de sociedad sostenible en lo ambiental y equitativa en lo social.

La Responsabilidad Social Empresarial la entenderemos como la acción conjunta de toda la empresa (trabajadores, directivos y dueños) concientizada del papel que ésta tiene como unidad de negocio que crea valor y que pervive en un espacio del que se lucra. A partir de estas definiciones, se pueden destacar varias características para limitar el concepto de responsabilidad social de la universidad.

• La Responsabilidad Social aparece cuando una organización desarrolla una toma de conciencia compleja y holística de sí misma, de su entorno y de su propio impacto sobre su entorno

• Esta toma de conciencia está ligada a preocupaciones tanto éticas como interesadas. Se trata de una voluntad ética y a la vez interesada de hacer las cosas ‘bien', para que todos los beneficiarios internos y externos de los servicios de la organización estén ‘bien'.

• La acción colectiva de la organización se concibe como un todo complejo regulado que responde a las exigencias y necesidades de todos los afectados potenciales.

• La definición de lo que es "bueno" hacer o dejar de hacer depende de una negociación o diálogo entre los interesados y los afectados por los servicios de la organización, o de una anticipación de los intereses de los afectados. Así la ética practicada es:

a).- Una ética servicial de responsabilización por las consecuencias de las acciones emprendidas.

b).- Una ética del diálogo y consenso entre todos los participantes y afectados.

c).- Una ética democrática y solidaria entre todos los participantes y afectados, en igualdad de condición para reivindicar el respeto de sus intereses propios, igualmente

d).- Una ética de la complejidad, que necesita una visión holista y global de todos los aspectos de los cuales la organización participa,

e).- Una ética regulativa para la autoorganización: servir a los intereses de todos permite corregir permanentemente los errores (retroalimentación) y asegurar la sostenibilidad y el equilibrio de la organización.

Así como la Empresa ha debido superar el enfoque filantrópico de la inversión social para entenderse a sí misma bajo el nuevo paradigma de la Responsabilidad Social; así mismo, la Universidad debe tratar de superar el enfoque de la "proyección social y extensión universitaria" como ‘apéndices' de su función central de formación estudiantil y producción de conocimientos, para poder asumir la verdadera exigencia de la Responsabilidad Social Universitaria.

Tomando en consideración lo expuesto sobre el paradigma de Responsabilidad Social, un grupo de rectores de distintas universidades entre las cuales se encontraba el rector de la Universidad Metropolitana, así como otras universidades latinoamericanas, estuvieron reunidos en Francia e hicieron una serie de declaraciones recogidas en un informe denominado “Declaración de Talloires”, entre las cuales podemos citar: a) Las instituciones de educación superior existen para servir y fortalecer las sociedades de las cuales forman parte. b).A través del aprendizaje, la enseñanza y práctica de valores y compromisos de docentes, personal administrativo y estudiantes, construyen capital social formando a los estudiantes para contribuir positivamente con las comunidades locales, nacionales y globales. c).La Universidad tiene la responsabilidad de promover en profesores ,personal administrativo y estudiantes el sentido de la responsabilidad social y el compromiso con el bien común, el cual creemos es fundamental para asegurar la democracia y la justicia social.

En este sentido, la Universidad debe reflexionar sobre sus acciones en su entorno social, haciendo un análisis de su responsabilidad en los problemas crónicos de la sociedad., dejando de pensarse como una burbuja de paz y racionalidad en medio de la tormenta en que se debate el “Titanic planetario”, como llama Edgar Morin a nuestro “barco Tierra”, una lujosa nave tecno científica pero sin rumbo. La verdad es que todos los líderes que hoy gobiernan las instituciones públicas y privadas que dirigen este Titanic salen de las mejores universidades y aplican a diario ciencias y tecnologías aprendidas ahí, las que, sin embargo, crean y reproducen el mal desarrollo en el que trata de sobrevivir la mayor parte de la humanidad.

En consecuencia, la relación entre la crisis del saber tecno científico hiper especializado y su ceguera sobre los efectos globales que engendra, y la crisis social y ecológica mundial, tiene que ser el punto de partida para una reflexión sobre la responsabilidad social que tienen las universidades sobre el significado social de la producción de conocimiento y la formación profesional de los futuros líderes en la era de la ciencia.

Según Morin E. (2000) la Universidad desde una visión holística, debe tratar de articular las diversas partes que la conforman en un proyecto de promoción social de principios éticos y de desarrollo social equitativo y sostenible; para la producción y transmisión de ‘saberes' responsables y la formación de profesionales ciudadanos igualmente responsables.

En este orden de ideas, Venezuela ha iniciado una serie de acciones a través de la Universidad Metropolitana de Caracas y el Banco interamericano de Desarrollo para promover el capital social de un país. En este sentido, las dos instituciones han firmado un convenio de docencia y extensión universitaria para fortalecer la capacidad de las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos locales para preparar, evaluar y ejecutar proyectos de desarrollo social. Pero en el ambiente rentista tradicional del país, la cultura del proyecto ha sido muy débil, pues en dicho ambiente los recursos no se asignan estrictamente conforme a metas claramente establecidas; no hay indicadores de logro e hitos de control ,plazos de ejecución bien identificados, tareas asignadas a ejecutores responsables, procedimientos transparentes de adquisición de bienes y servicios, monitoreo riguroso de la ejecución, evaluación de resultados y retroalimentación de lecciones aprendidas que sirvan para la preparación de nuevos proyectos. Así mismo, el fortalecimiento de los sistemas de ciencias y tecnología en las universidades venezolanas buscarían impactar sobre el capital social cultural del venezolano generando conciencia colectiva para lograr resultados económicos y sociales que busquen beneficiar a la colectividad en general.

En vista de lo anterior, Nava M. (2006) considera que la universidad venezolana sigue estando presa de un viejo paradigma “…formar recursos humanos para el desarrollo del país…”. Para lo cual señala que la gran pregunta sería, ¿a cuál desarrollo nos referimos? Porque según cifras del Banco Mundial, nuestro país ha decrecido 0.6 % su índice de crecimiento económico indicando que las áreas a las que se refiere el estudio son: manufactura (-2.6%), agricultura (- 4.2%), industria (- 2.6%) y servicios (- 0.8%). Esta situación obliga a todas las instancias del Estado a redefinir el rol que han venido jugando en el desarrollo del país.

Igualmente, Nava (2006), reflexiona sobre el papel que la Educación Superior juega en este paradigma de “formación de recursos humanos”, debe ser especificado en términos de un objetivo nacional, cuyo profesional debe ser capaz de reconocer oportunidades representadas en los recursos existentes, en las necesidades imperantes, en la deuda social, ambiental y cultural, y así tener la posibilidad de capitalizar las ideas surgidas a la luz de las dificultades. En este sentido, el país se ofrece abierto a gran cantidad de oportunidades que pasan usualmente desapercibidas debido a una incapacidad del sistema educativo de formar para fomentar el pensamiento, la reflexión, donde la Universidad Pública tiene una gran responsabilidad en la definición de un modelo adecuado para lograr la capitalización de dichos pasivos.

En este contexto, Nava (2006) propone en ese foro que la universidad pública se oriente a convertirse en un modelo de “Formación para la Innovación”, donde los recursos existentes en el país puedan ser aprovechados de manera racional y conforme a principios básicos fundamentados en el bienestar social, la conservación ambiental e independencia cultural.

Por otra parte, Scharifker B. (2006) señala que el desempeño y el desarrollo de la universidad en la Venezuela del futuro estarán guiados por principios fundamentales de pluralismo, tolerancia, diversidad, ciudadanía y justicia. La universidad podrá cumplir su rol profundizando el análisis de las necesidades de la sociedad, identificando los problemas fundamentales y buscando las soluciones. Esto, lo podrá hacer combinando armónicamente la búsqueda de la excelencia con la pertinencia social.

En dicho foro, Scharifker (2006), señala que la evolución del conocimiento será entendida desde una perspectiva global, con participación creciente en la generación de bienestar; y sobre estas bases, la generación de conocimientos guardará una estrecha relación con la formación del capital humano, particularmente frente a las exigencias del desarrollo sustentable, los nuevos modos de producción distribuida de conocimientos y la responsabilidad social.

En ese mismo orden de ideas, Scharifker B. (2006), indica que la universidad del futuro intensificará su rol promotor en la generación y en el acceso público al conocimiento, salvaguardando los intereses particulares y sociales. Para él, estos aspectos generarán condiciones que impondrán la incorporación de elementos de valoración del desempeño universitario en términos de beneficio y conveniencia, además de calidad y cantidad.

En lo que respecta a las Universidades ubicadas en el Estado Aragua, el objeto de la investigación estará enfocada hacia las actividades que realizan éstas en el entorno, la cual mayormente está orientada hacia la realización de cursos de capacitación, foros, consultoría con algunas empresas del sector tanto público como privado, y en casos muy concretos en búsqueda de solución a problemas en los que la universidad se ve afectada con la colectividad que vive cerca de sus entornos.

En consecuencia, las universidades venezolanas tienen la obligación especial de contribuir con el bien público a través de la educación de los estudiantes, la expansión al acceso a la educación y la creación y aplicación oportuna de nuevos conocimientos. En vista de que la ley de universidades establecen en su normativa que la universidad tiene la obligación fundamental de contribuir a la transformación social y al desarrollo de la sociedad, la presente investigación pretende Evaluar la responsabilidad social de la Universidad en la promoción del capital social y el desarrollo sustentable. Lo anterior nos lleva a formularnos el siguiente planteamiento:

¿Qué Tipos de programas de educación e investigación fundamentados en valores debe desarrollar la universidad para responder y servir a sus comunidades, así como en la promoción del capital social y desarrollo sustentable, para que participen en el proceso de construcción de una cultura de reflexión que involucre el apoyo hacia sectores menos privilegiados y fomenten una cultura para la sostenibilidad?

En relación con lo anteriormente señalado, la autora de la presente investigación generó una serie de interrogantes que buscaron ser respondidas a lo largo de la investigación; estas interrogantes fueron las siguientes:

1. ¿Qué tipo de iniciativas de responsabilidad social practica la universidad en pro del desarrollo sostenible de su comunidad?

2. ¿Cómo podrá la universidad a través de los planes de formación académica lograr el desarrollo sostenible en las comunidades?

3. ¿Qué alianzas promoverá la universidad para la creación de comunidades de aprendizaje que permitan el fomento de capital social para el desarrollo sostenible?

4. ¿Qué politicas de responsabilidad social tiene definida la universidad dentro de la comunidad universitaria que incrementan su capital social y fomentan el desarrollo sustentable?

Estas interrogantes planteadas fueron las bases para la generación de los objetivos de la presente investigación: