ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS
Teoría, política y práctica del desarrollo y la integración fronteriza

ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS TEORÍA, POLÍTICA Y PRÁCTICA DEL DESARROLLO Y LA INTEGRACIÓN FRONTERIZA

Nilo Meza Monge

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3.4. Política de Desarrollo Regional con enfoque fronterizo.

El objetivo central del desarrollo regional, alrededor del cual giran o del cual se desprenden decenas de objetivos de diferente jerarquía, perfectamente aplicables a espacios regionales fronterizos, se podría resumir de la siguiente forma:

“Reducir las diferencias existentes en los aspectos socioeconómicos clave entre las diferentes regiones de un Estado nación”.

Bajo ese gran paraguas, se habla de regiones fronterizas como espacios regionales donde se desenvuelven procesos económicos y sociales con características propias, entre las que sobresale su naturaleza transfronteriza, formados por territorios contiguos de dos o más países que, entre otros, demandan políticas y decisiones de política específicas en armonía con una política nacional de desarrollo regional.

Siguiendo esa lógica, la integración fronteriza no es sino la existencia de procesos compartidos que, independientemente de las decisiones de los Estados, son operados por los ciudadanos fronterizos. En la actualidad, lejos de enfoques anacrónicos de defensa y seguridad, dichos procesos no son ignorados por los Estados y, en muchos casos, deciden promoverlos, facilitando espacios de generación de sinergias en la dinámica social y económica de estos espacios regionales fronterizos, de articulación de estrategias frente a terceros, etc., fortaleciendo capacidades y estrategias de sobrevivencia compartidos con poblaciones instaladas en esos territorios contiguos, con raíces generalmente comunes, donde los límites políticos son apenas referencias ajenas a su dinámica. En consecuencia, los procesos regionales fronterizos cobran cada vez mayor vigencia y en la actualidad pulverizan la vieja noción de frontera "fractura" y la sustituyen por otra que resumiría la frontera "costura".

Y, como todo en el planeta, estos procesos fronterizos no son ajenos al proceso de globalización, es más, se vienen convirtiendo en espacios privilegiados de realización de la mercancía transnacional. Como respuesta a ello, los estados de los países menos favorecidos han puesto en marcha procesos integracionistas regionales y subregionales a lo largo y ancho del planeta como condición indispensable para “negociar” su inserción. En ese escenario, donde las regiones fronterizas parecen no tener un rol, emergen iniciativas desde las mismas fuentes de la sociedad civil y de los estados, orientadas a responder el proceso de globalización con políticas y estrategias distintas a las que daban soporte a políticas de desarrollo fronterizo “hacia adentro” que, para decirlo de paso, ya venían mostrando su agotamiento.

En ese marco, se podrían identificar los siguientes objetivos generales de una política de desarrollo regional con enfoque fronterizo:

• Contribuir a que las zonas fronterizas, nacionales y extranjeras, superen los problemas específicos de desarrollo derivados de su relativo aislamiento y marginación con respecto a sus economías y centros de poder nacionales.

• Fomentar la creación y el desarrollo de redes de cooperación entre las fronteras interiores (Macroregiones Fronterizas) y, para cada caso, conectarlas a redes similares de zonas fronterizas extranjeras contiguas.

• Contribuir a que las zonas fronterizas, nacionales y extranjeras, hagan suyas las nuevas funciones y roles que les asigna los procesos de integración regional y subregional en los que están involucrados.

• Aprovechar las oportunidades de cooperación transfronteriza que promueve la Comunidad Andina entre sus países miembros y con terceros.

• Promover redes viales y energéticas con claro potencial integrador de zonas fronterizas y de mercados más amplios.

• Promover sistemas de control fronterizo que reduzcan costos y faciliten el flujo de personas y mercancías entre zonas de frontera.

• Promover el establecimiento de zonas de libre tránsito en áreas donde califiquen para ello.

Naturalmente, todo ello en armonía y coordinación con los intereses de la población local y de modo compatible con la protección del medio ambiente.