ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS
Teoría, política y práctica del desarrollo y la integración fronteriza

ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS TEORÍA, POLÍTICA Y PRÁCTICA DEL DESARROLLO Y LA INTEGRACIÓN FRONTERIZA

Nilo Meza Monge

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7.4.6. La integración en los hechos.

Pese a la resistencia oficial, la integración en los hechos es un proceso natural que, con características y dimensiones distintas de articulación e interacción, se viene produciendo en espacios regionales fronterizos. Sus operadores generalmente son privados y vinculados a procesos productivos y de intercambio comercial que oficialmente es definido como contrabando.

En ese escenario donde actores de la sociedad fronteriza pugnan por sobrevivir y, en muchos casos, aspiran a mejores niveles de vida, la presencia del Estado es apenas una señal de pertenencias y soberanías que no tienen mayor incidencia en los procesos antes mencionados, salvo cuando pretenden ejercer atribuciones de Estado controlista, policial y administrativo. Como esa tarea es materialmente imposible y generalmente ingrata, terminan siendo “cómplices” de la “ilegalidad” del intercambio fronterizo y las distintas estrategias de supervivencia propias de un escenario fronterizo.

De allí que, frente a una realidad como la descrita, no queda más remedio que la interacción entre actores públicos y no públicos fronterizos que deciden darle forma y orden a los procesos económicos y sociales transfronterizos que viven y comparten las poblaciones involucradas. A esa interacción impuesta por la realidad ser viene denominando “paradiplomacia”, una cuasi-diplomacia, ejercida por no diplomáticos, es decir por líderes locales fronterizos.

De esa manera, en los espacios regionales de carácter trinacional se estaría dando una integración de hecho. Dicha afirmación, por cierto, es aplicable a procesos económicos y sociales que se dan en el espacio trinacional más no a la presencia de flujos de mercancías y pasajeros que transitan por dicho espacio. Lo primero es la base de procesos de integración. Lo segundo convierte al espacio trinacional en lugar de tránsito, cuya población por lo general no está incluida en los beneficios que genera dicho comercio.

En ese sentido, no sería una señal de integración que el 55% de la carga que manipula el puerto de Arica sea de Bolivia si, a su vez, no genera eslabonamientos a lo largo de su recorrido. Salvo efectos secundarios, ese tipo de “integración” no tiene nada que ver con cadenas de valor, ejes de integración, etc. que sí son materia y sustento de procesos de integración en el plano económico, social, cultural y político. El mismo razonamiento es aplicable al eje vial que articula físicamente la región MAP.