ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS
Teoría, política y práctica del desarrollo y la integración fronteriza

ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS TEORÍA, POLÍTICA Y PRÁCTICA DEL DESARROLLO Y LA INTEGRACIÓN FRONTERIZA

Nilo Meza Monge

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7.4.4. La centralización y la descentralización.

La viabilidad y sostenibilidad de proyectos de desarrollo económico y social en espacios subnacionales está fuertemente condicionada a la capacidad y voluntad de los gobiernos nacionales de implementar políticas descentralistas que, al interior de un país unitario, permitan un desarrollo con relativa autonomía de dichos subespacios y sobre todo de aquellos situados al borde de los territorios nacionales que forman parte, a su vez, de espacios regionales fronterizos con dinámicas específicas y propias que demanda un tratamiento también específico.

Es conveniente, por tanto, evaluar las políticas descentralistas de los países involucrados, tratando de comprender los procesos en sí mismos y sus proyecciones en diferentes horizontes temporales. Se debería saber, cuando se presentan iniciativas como las que nos ocupan, cuan lejos y cuán cerca está cada uno de ellos de un verdadero proceso descentralista, en el que se toman decisiones de una real delegación de poderes y atribuciones en lugar de concesiones parciales de competencias y funciones compatibles más bien con procesos de desconcentración administradora.

7.4.5. Infraestructura e integración

Gran parte de los territorios que integran los espacios regionales fronterizos descritos están atravesados por vías de comunicación de primer orden. En el caso de la iniciativa MAP, su territorio forma parte de los Ejes de Integración y Desarrollo 3 y 9 de IIRSA. Este es un componente fundamental de las posibilidades de desarrollo de este ámbito. En el caso de los Aymaras sin fronteras, su territorio es surcado por carreteras de primer y segundo nivel, así como por una vía ferrocarrilera, que une los puntos extremos de la costa (Ilo, Tacna, Arica e Iquique) con el altiplano, especialmente La Paz.

Es totalmente comprensible que cualquier propuesta de desarrollo trilateral, tenga que considerar las vías de comunicación como principales factores de articulación e integración transfronteriza. Su sola presencia podría generar “zonas económicas y cadenas productivas” que serían soportes de sostenibilidad económica trinacional, convirtiéndolos en virtuales puertas de entrada y salida del comercio internacional hacia el “espacio sudamericano” y, viceversa, a los mercados de la Cuenca del Pacifico y otras regiones del mundo.