ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS
Teoría, política y práctica del desarrollo y la integración fronteriza

ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS TEORÍA, POLÍTICA Y PRÁCTICA DEL DESARROLLO Y LA INTEGRACIÓN FRONTERIZA

Nilo Meza Monge

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3.3. Estado y Regiones Fronterizas.

El tratamiento de las cuestiones fronterizas estuvo reducido, hasta épocas recientes, a formulaciones políticas que tenían que ver con la salvaguarda de la soberanía nacional o generalidades internacionales que tenían origen en acuerdos multilaterales que en materia de frontera no se cumplieron o si se cumplieron, fueron imperceptibles.

Las zonas de frontera, generalmente despobladas y rurales, son receptoras de múltiples formas de “influencia externa”, tanto en calidad de vendedores como de compradores en las regiones fronterizas. La casi pérdida de la identidad nacional de un lado y, de otro, la voluntaria o involuntaria “internacionalización” de sus patrones de consumo por parte de los pobladores fronterizos, han hecho de que los gobiernos comiencen a diseñar y, en algunos casos, poner en marcha diversos proyectos o programas de apoyo a las fronteras, destinados a legitimar su presencia y soberanía sobre territorios considerados “en peligro”.

La presencia del Estado con estos fines adquiere dos dimensiones: la dimensión político-económica y la político-militar. Es decir, una clara estrategia de orden geopolítico que busca no solo “defender con las armas” la soberanía nacional, sino dotar de mejores condiciones de vida a sus pobladores.

Por tanto a lo largo de las distancias y extensas áreas fronterizas de los países Latinoamericanos, menudearon, durante el decenio pasado, una serie de programas de desarrollo fronterizo, políticas de descentralización administrativa y propuestas de integración fronteriza orientadas a favorecer al desarrollo local. Aún cuando el balance de estas iniciativas no ilustra logros concretos, se perciben señales de que se está caminando sobre la ruta correcta.

En el caso peruano, resulta interesante saber que entre 1993 y 2000, FONCODES llegó a invertir alrededor de 100 millones de dólares en provincias y distritos localizados en zonas de frontera. La evaluación de sus repercusiones e impacto en términos de los objetivos de desarrollo con los que se justificó el gasto, todavía está por hacerse, lo que no ha sido impedimento para que el Estado peruano haya puesto en marcha un sistema nacional de evaluación y asignación de recursos denominado SNIP (Sistema Nacional de Inversión Pública) que busca darle mayor eficiencia y eficacia al gasto que se realice en nombre del desarrollo y de los pobres.

De otro lado, desde hace unos 3 o 4 años, el Ministerio de Relaciones Exteriores viene liderando un proceso de diseño de políticas y planeamiento en las zonas de frontera, cuyo enfoque tiene como componente el criterio de integración como parte de la sostenibilidad que se pretende para los procesos inducidos desde el Estado o para aquellos que nacen de iniciativas de la sociedad civil fronteriza. Este esfuerzo ha logrado una de sus metas al haber conseguido la aprobación del Consejo Nacional de Desarrollo Fronterizo para el documento denominado “Bases de la Estrategia Nacional de Desarrollo Fronterizo del Perú”. Los pasos siguientes tienen que ver con la aprobación de una Política de Estado en materia fronteriza y, consecuentemente, de una cuenta presupuestal con asignación destinada al desarrollo y la integración fronteriza.