ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS
Teoría, política y práctica del desarrollo y la integración fronteriza

ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS TEORÍA, POLÍTICA Y PRÁCTICA DEL DESARROLLO Y LA INTEGRACIÓN FRONTERIZA

Nilo Meza Monge

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CONCLUSIONES

1. En los últimos 35 años, la Teoría de Desarrollo Regional ha tenido notables avances en la incorporación de la dimensión espacial y la dimensión socio-política en sus formulaciones metodológicas y analíticas desde ópticas distintas al enfoque clásico. Queda pendiente el desarrollo de los elementos conceptuales y metodológicos correspondientes a los Espacios Regionales Fronterizos. En América Latina se ha dedicado miles de páginas a construir el edificio conceptual destinado a comprender los procesos regionales cuya distinción incluye los límites político-administrativos de países soberanos.

2. Uno de los principales efectos de la globalización es el proceso de transformación del concepto de “frontera” hasta niveles en los que la “desfronterización” de procesos económicos y sociales terminan configurando espacios económicos ampliados e integrados por encima de los límites fronterizos. En dichos espacios, además, se producen reconocimientos de factores históricos, antropológicos y sociológicos que sustentan sentimientos de identidad y pertenencia que pretendieron ser desconocidos por los menciocnados “límites”. La combinación de los procesos de “desfronterización” con sentimientos de identidad y pertenencia, dieron lugar a la configuración de Espacios Regionales Fronterizos, escenarios privilegiados de dinámicas económicas y sociales que involucran directamente a dos o más países poniendo en cuestión la vigencia de viejos conceptos referidos al Estado-Nación.

3. Un Espacio Regional Fronterizo es un escenario con diversos grados de integración e interacción entre agentes económicos y sociales que viven en esas áreas. La forma cómo se realiza, la intensidad con que se produce la indicada integración, dependerá de los ritmos de crecimiento, de complementariedad y compatibilidad entre los Estados-nación involucrados. La dimensión fronteriza de dicha integración adquiere un papel relevante no solamente en lo que se refiere a la importancia de los flujos comerciales que allí se registran o se generan, sino en cuanto a los procesos sociales y económicos propios de estas áreas. Estas situaciones, en la medida en que tiendan a convertirse en estructurales, afianzan los factores de estabilidad del proceso de integración entre dos países.

4. Para el Estado el tratamiento de las cuestiones fronterizas estuvo reducido a formulaciones políticas que tenían que ver con la salvaguarda de la soberanía nacional donde las zonas de frontera apenas eran referentes de espacios receptores de múltiples formas de “influencia externa”. La casi pérdida de identidad nacional, así como “internacionalización” de sus patrones de consumo por parte de los pobladores fronterizos, han hecho de que los gobiernos comiencen a diseñar y, en algunos casos, poner en marcha diversos proyectos o programas de apoyo a las fronteras, destinados a “consolidar” su presencia y soberanía sobre territorios considerados “en peligro”.

5. Sin embargo, en un marco general en el que los cimientos conceptuales del Estado-nación pierden vigencia o cambian de contenido, aquella presencia tiene repercusiones importantes en la dinámica de las economías regionales de frontera, ya sea por omisión o por intervención directa. En ese sentido, por ejemplo, cualquier actividad económica en una región fronteriza es afectada por la tasa de cambio real de su moneda nacional.

6. El impacto de la tasa de cambio real estará en función directa al grado de interacción de dos economías en una región fronteriza, haciendo que en dicha región la relación entre las dos monedas sea más importante que para una región no fronteriza. Ese fenómeno, sin duda, afecta a las decisiones económicas de las personas que ocupan dicho territorio, quienes buscarán los precios reales más convenientes entre los dos países en el momento de consumir, producir o comercializar. Esta es una señal tangible de que un Espacio Regional Fronterizo es un escenario con diversos grados de integración e interacción entre los agentes económicos y sociales que viven en esas áreas.

7. Las Zonas de Integración Fronteriza (ZIF), según la Decisión 501 de la Comunidad Andina, son “ámbitos territoriales fronterizos adyacentes de Países Miembros” en los cuales habitan poblaciones con tradiciones y costumbres similares, separados política y administrativamente por decisiones generalmente ajenas a sus intereses. En dichos ámbitos, establece la Decisión, se adoptarán políticas y ejecutarán planes, programas y proyectos para impulsar el desarrollo sostenible y la integración fronteriza de manera conjunta hasta convertirlos en áreas dinamizadoras de desarrollo compartido capaces de lograr una competitiva inserción en la economía internacional. Una ZIF con esas características se convierte en un espacio regional fronterizo ideal para comprometer la participación de los actores de la sociedad civil fronteriza, promoviendo iniciativas empresariales bi, tri o multinacionales en el marco de normas y regímenes fronterizos que no solo faciliten los flujos de carga y pasajeros sino que generen oportunidades de bienestar.

8. La cumbre de presidentes de América del Sur realizada en Brasilia del 2000, aprobó el proyecto denominado IIRSA (Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana). En ese contexto, el tema de la “Facilitación de los Pasos de Frontera” resultó siendo uno de los siete procesos sectoriales que IIRSA consideró de la mayor importancia en su estrategia de intervención, habiendo ordenado un estudio que, entre otros, demostró que solo 20 de los 100 pasos de frontera estudiados 20 explican el 90% de los volúmenes comercializados por carretera y que el 14.8% del comercio se mueve en el espacio de la Comunidad Andina. En relación a los sistemas y procedimientos de control, los pasos de frontera se distinguen por su amplia heterogeneidad que responde a realidades geográficas, normativas y acuerdos bilaterales.

9. Dada la magnitud y dimensiones crecientes que vienen mostrando los flujos de carga y de personas por los pasos de frontera terrestre, los problemas y dificultades en los procedimientos de control fronterizo crecen en relación directamente proporcional a los indicados flujos. De mantenerse las actuales condiciones del servicio de control fronterizo, las dificultades para el comercio y turismo internacional por vía terrestres serán cada más agudos, salvo que los gobiernos decidan encararlos mediante medidas conducentes a la modernización de sus instalaciones y procedimientos que permitan reducir los tiempos y costos derivados de una complicada e ineficiente prestación del servicio fronterizo.

10. Los avances en el terreno de la referida modernización son auspiciosos en los pasos de frontera Santa Rosa-Chacalluta y Desaguadero, así como en el Eje I de IIRSA en el límite del Perú con Ecuador. En estos avances tiene mucho que ver el grado de coordinación y acuerdos alcanzados previamente entre los países involucrados, así como los niveles de acuerdo y consenso que se alcancen entre las diferentes entidades encargadas del control fronterizo al interior de cada país.

11. Desde diferentes puntos del continente americano, para ya no hablar de la Unión Europea, germina la idea de algo que parece novedoso cuando aparecen propuestas de acciones conjuntas de carácter trinacional. En ese sentido, frente a iniciativas externas e internas que involucraban territorios de países miembros y de terceros, el artículo 2 de la Decisión 501 establece la posibilidad de implementar procesos de desarrollo bi o trilateral mediante mecanismos que consideren convenientes. Hoy día las autoridades del Perú y Bolivia tienen ante sí dos iniciativas de carácter trilateral que, incluyendo territorios del norte de la ZIF peruano-boliviana y territorios de Brasil están dándole forma a lo que le denominan la Iniciativa MAP (Madre Dios, Acre y Pando) y, por el sur, incluyendo territorios del sur de la ZIF peruano-boliviana y territorios de Chile, estarían dándole forma a lo que le denominan Alianza Estratégica Trinacional Aymaras sin Fronteras. Iniciativa similares emergen en las fronteras del norte del Perú con Ecuador y Colombia y en sus fronteras con Brasil y Colombia. Estas iniciativas promovidas desde los gobiernos municipales y la sociedad civil son partes de procesos de integración que no requirieron autorización oficial pero que se da en la realidad.

12. El problema del financiamiento, es un tema recurrente y muchas veces irritante sobre todo en los ámbitos del sector público. Sin financiamiento, o sin una adecuada estrategia de financiamiento que garantice mecanismos de acceso a financiamiento, es iluso pretender buscar el desarrollo fronterizo. Así lo ha demostrado la extensa y rica experiencia de la Unión Europea con sus Fondos Estructurales en materia de desarrollo e integración fronteriza. En esa misma dirección van esfuerzos desplegados por MERCOSUR y organismos centroamericanos interesados en una real promoción del desarrollo en sus fronteras. Es notable en ese contexto, por otro lado, la crisis de financiamiento y la ausencia de políticas claras en materia de financiamiento del desarrollo y la integración fronteriza en la Comunidad Andina. No existe un fondo de financiamiento claramente dirigido a promover la integración y el desarrollo. La población y las entidades territoriales que han recibido abundantes discursos en pro de su desarrollo, más temprano que tarde, elevarán su voz de protesta.

13. La Comunidad Andina, con la Decisión 459, adoptó una Política Comunitaria para la Integración y el Desarrollo Fronterizo, cuya implementación encargó al Grupo de Trabajo de Alto Nivel para la Integración y Desarrollo Fronterizo (GANIDF). Parecía un buen diseño conceptual del mecanismo multilateral que asumiría tamaña responsabilidad. Sin embargo, han pasado más de 8 años desde su creación y no conocemos un exhaustivo análisis de su desenvolvimiento y, sobre todo, de sus logros más allá de las Decisiones 459, 501 y 502. En ese tiempo se realizaron 15 reuniones, cuyas agendas dan señales de la forma cómo se ha desenvuelto este mecanismo y que, en resumen, invita a una evaluación profunda de su ejecutoria y resultados.

Lima, mayo de 2008.