ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS
Teoría, política y práctica del desarrollo y la integración fronteriza

ESPACIOS REGIONALES FRONTERIZOS TEORÍA, POLÍTICA Y PRÁCTICA DEL DESARROLLO Y LA INTEGRACIÓN FRONTERIZA

Nilo Meza Monge

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2.5. Acerca de los Procesos Migratorios fronterizos

Algunos autores han tipificado los procesos migratorios que se dan en territorios fronterizos como fuentes potenciales de conflicto. Si, además, tenemos en cuenta que el componente principal de estos procesos lo constituye la población económicamente activa, estamos frente a un hecho que, en efecto, podría suponer problemas vinculados con lo económico y lo social en las naciones que se ven involucradas por estos fenómenos, sobre todo cuando los indicadores de desempleo y subempleo alcanza niveles irritantes.

Y es que la población económicamente activa o, en general, la población, no se desplaza por puro placer y sin ningún objetivo, sino que en la base de su conducta subyace una estrategia de supervivencia que permite ampliar el espacio de reproducción de la fuerza de trabajo necesaria a la producción y reproducción capitalista al interior de las regiones fronterizas. En cualquier “lado”, el trabajador extranjero responde mejor a los objetivos de la racionalidad capitalista, mientras la inestabilidad y la sobreexplotación sean normas de su vinculación a los procesos económicos que se dan en este tipo de regiones.

Esta situación, de otro lado, genera malestar en los trabajadores nacionales, cuyas centrales sindicales, como es natural, se encargan de “denunciar” la presencia de extranjeros que les disputan sus centros de trabajo. Bajo esas condiciones, obviamente, el problema social se pone en el orden del día de los gobernantes, quienes dependiendo del estado de sus relaciones con el país vecino, usan estos hechos ya sea para distraer la opinión pública o para exaltar ánimos patrioteros que, generalmente, no resuelven los problemas que los habría originado.

Independientemente a los resultados o “acuerdos” a los que pudieron llegar los gobiernos implicados, los procesos migratorios de la fuerza laboral seguirán dándose en atención, o como consecuencia, del diferente grado de desarrollo de las fuerzas productivas en las áreas limítrofes. Las leyes que rigen la racionalidad del máximo beneficio seguirán normando la orientación y magnitud de los movimientos laborales de un lado al otro de las fronteras. A nuestro juicio, es mucho más viable intervenir en estos procesos no para evitarlos cuanto para encontrar fórmulas de mutuo beneficio, tal como lo establece la Decisión 545 que introduce el concepto de trabajadores fronterizos .