VIAJANDO: UNA APROXIMACIÓN FILOSÓFICA

VIAJANDO: UNA APROXIMACIÓN FILOSÓFICA

Maximiliano Korstanje

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Las tres analogías de la percepción

Kant va a poder resolver esto (recién) en las tres analogías de la percepción con respecto a la sustancia: a) permanencia, b) sucesión y c) simultaneidad.

La analogía de la permanencia de la sustancia consiste en considerar a todos los fenómenos en el tiempo. Pero, éste último como tal no puede ser percibido. Por consiguiente, la percepción del tiempo se halla dentro del objeto (sustancia). Esto explica que todo cambio es percibido en aprehensión. Lo único que permanece (sin variación) en el objeto es su sustancia. Así, todo cambio es solamente alteración (no existe la variación en esta analogía): nacer o morir.

La segunda analogía, la de sucesión se comprende la variación de los fenómenos según la percepción. Dice Kant, “yo percibo que se suceden fenómenos unos a otros, es decir que un estado de cosas es en un tiempo y que su contrario era en un estado anterior. Propiamente pues enlazó dos percepciones en el tiempo” (Kant, 2004:160). El autor, introduce aquí a la imaginación como el enlace entre la percepción y el tiempo; y de esa forma explica los motivos por los cuales el deseo puede ir mermando o aumentando acorde más cerca se está de la fecha programada para el viaje. Si a 2 días de Navidad me pregunto ¿tengo ganas de viajar?, la intensidad de ese deseo haya variado en comparación con la misma pregunta 40 días antes de esa fecha. En este sentido, el tiempo contiene la imaginación.

La tercer y última analogía, hace referencia al principio de simultaneidad. En sí, Kant lo explica de la siguiente manera “simultaneas son las cosas cuando, en la intuición empírica, la percepción de la una puede seguir a la percepción de la otra y viceversa … así puedo colocar mi percepción primero en la Luna y luego en la Tierra o, también al revés primero en la Tierra y luego en la Luna; y digo que esos objetos existen simultáneamente, porque sus percepciones pueden seguirse la una a la otra y recíprocamente la una a la otra”. (Kant, 2004:172-173)

Ejemplos de simultaneidad se encuentran por doquier, pero en el caso de la industria turística el atractivo turístico es un fiel reflejo de esta analogía. El mismo es percibido como un todo, pero esta compuesto por partes una montaña nevada, un cerro, un hotel, el cielo, la tierra, un río, la vegetación, otros turistas etc. Mi percepción puede ir indistintamente dirigida al cerro y al río (en simultáneo). Lo múltiple (el atractivo) se percibe al mismo tiempo. Si por algún motivo, sólo viéramos partes aisladas de ese escenario observaríamos el objeto en sí mas no diríamos esto es un atractivo turístico, sino sólo esto es un río. La simultaneidad es la que da continuidad a la percepción (entendimiento).

Un conjunto de bosques, ríos, cascadas y cerros que son pero por obra del hombre pueden no ser (permanencia), en un momento no estuvieron ahí para ser observados, fueron indudablemente producto de procesos geológicos más extensos (sucesión), sin embargo recién después de miles de años todos juntos forman a la vista, de quienes están allí para admirarlo, un paisaje turístico (simultaneidad).

Para concluir este apartado que (en lo personal concebimos ya) se ha extendido lo suficiente, cabe mencionar que en la segunda oposición de las ideas trascendentales, Kant cuestiona directamente la concepción leibziana de Mónada cuando afirma ninguna cosa compuesta, en el mundo, se compone de partes simples; y no existe nada simple en el mundo.

Por ende el autor sostiene “Ahora bien, el espacio no está compuesto de partes simples sino de espacios. Debe pues cada parte del compuesto ocupar un espacio. Mas las partes absolutamente primeras de todo compuesto son simples. Así pues lo simple ocupa un espacio. Mas como todo lo real que ocupa un espacio comprende una multiplicidad de partes situadas unas fuera de otras y es, por tanto, compuesto y no ciertamente de accidentes, puesto que es un compuesto real (los accidentes no pueden, sin substancia, ser exteriores unos a otros), sino de substancias, resulta que lo simple sería un compuesto substancial, lo cual se contradice.” (Kant, 2004:284)

Su fundamentación radica en que si una cosa (compuesta por parte más simples) debe ubicarse ella y sus partes en un espacio, esto equivale a pre-suponer que el espacio se compondría en partes, cuando realmente se compone de otros espacios. Así, las primeras partes del compuesto son simples pero como todo lo real en un espacio comprende una multiplicidad de partes, Kant sostiene que lo simple sería un compuesto substancial. Lo cual (simplemente) encierra una contradicción ya que si es compuesto no es simple.