VIAJANDO: UNA APROXIMACIÓN FILOSÓFICA

VIAJANDO: UNA APROXIMACIÓN FILOSÓFICA

Maximiliano Korstanje

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El espacio y el tiempo en Kant

Ambos conceptos pertenecen al conocimiento a priori, más precisamente Kant las llama dos formas puras de la intuición sensible. ¿Cómo se traduce esto metafísicamente?.

“Por medio del sentido externo (propiedad de nuestro espíritu) nos representamos objetos como fuera de nosotros y todos ellos en el espacio … el sentido interno, mediante el cual el espíritu intuye a sí mismo o intuye su estado interno, no nos da es cierto, intuición alguna del alma misma como un objeto …exteriormente no puede el tiempo ser intuido, ni tampoco el espacio, como algo en nosotros …el espacio no es un concepto empírico sacado de las experiencias externas”. (Kant, 2004:51)

Esta noción en Kant es contraria al concepto físico de tiempo y espacio. De esta forma, entiende que el espacio no puede tomarse como experimentado por ser externo al sujeto. Pero ¿qué es el espacio? “el espacio es una representación necesaria, a priori, que está a la base de todas las instituciones externas. No podemos nunca representarnos que no haya espacio, aunque podemos pensar muy bien que no se encuentren en él objetos algunos”. (Kant, 2004:52)

Lo que en resumidas cuentas dice Kant, es que todo espacio (aún representado) es intuición a priori. Pero este espacio no es el representado simbólicamente. Lo novedoso en este autor, sería que siquiera estando frente al espacio o en él podríamos experimentarlo. Por ser externo a nosotros sólo no nos es dado sino por la intuición.

Kant hace una distinción que es conveniente aclarar, el espacio es externo al sujeto por tanto debe ser intuido a priori. Por el contrario, la representación del tiempo es interna al sujeto y por tal es condición inmediata de los fenómenos internos y por eso también condición inmediata de los objetos externos. El tiempo adquiere sentido sólo dentro del sujeto y una vez salido de él no significa nada. Su validez filosófica es con acuerdo a los fenómenos.

Siguiendo esta explicación, el tiempo, tampoco es un concepto empírico derivado de la experiencia. Por ende, no existe como determinación objetiva. Todos los objetos en el mundo podrían desaparecer inmediatamente pero no el tiempo. Tampoco puede ser clasificado como discursivo sino por una forma pura de identificación sensible como así tampoco diferentes tiempos pueden ser a la vez sino a través de uno. La meditación kantiana continúa en la siguiente dirección “aquí añado que el concepto del cambio y con él el concepto de movimiento (como cambio de lugar) no son posibles sino mediatamente y en la representación del tiempo; que si esa representación no fuese intuición (interna) a priori, no podría concepto alguno, fuere el que fuere, hacer comprensible la posibilidad de un cambio, es decir de un enlace de predicados contradictoriamente opuestos (el ser en un lugar y el no ser esa misma cosa en el mismo lugar) en uno y en el mismo objeto”. (Kant, 2004:57)

Según esta tesis, el cambio está contenido en tiempo y espacio (lo cual es analíticamente correcto), por ejemplo un turista no puede comenzar sus vacaciones antes de que lleguen (sus vacaciones). En analogía, las decisiones internas son posibles gracias a las nociones de perspectiva del tiempo y del espacio. Que yo sujeto me comporte de una u otra forma no está vinculado mas que al tiempo interno y al espacio externo. En este sentido, y a diferencia de Leibniz, Kant niega que el cambio en el desplazamiento sea real pero no por una cuestión de combinatio, sino por una intuitiva. Si el tiempo es sólo en cuanto a sujeto, no puede ser posible que el cambio sea externo en cuanto a él. Esto explicaría el hecho (físico) de que ante un mismo hecho social algunos vean un quiebre (cambio) con respecto a un tiempo pasado, y otros continuidad.

Ahora bien, si Kant está directamente negado la realidad (empírica) del tiempo ¿no está implícitamente negando la existencia del cambio? A esta pregunta, el autor respondería si, el tiempo es real pero sólo intuitivamente. Por lo tanto el cambio no tiene sustancia empírica fuera del mismo sujeto.

El tiempo y el cambio no son a los objetos mismos mas que dentro de los sujetos que los intuyen. Un ejemplo claro al respecto, es la música donde diferentes quiebres de tonos se suceden una y otra vez, por lo general intuimos continuidad.

En los axiomas de la intuición, Kant hace expresa referencia a este tema cuando señala “no puedo representarme una línea, por pequeña que sea, sin trazarla con el pensamiento, es decir sin producir todas sus partes poco a poco, desde un punto, y así dibujar esa intuición. Lo mismo ocurre con el tiempo, por corto que sea. Pienso en el tránsito sucesivo de un momento a otro, por donde, mediante todas las partes del tiempo y su audición, prodúcese finalmente una determinada magnitud” (Kant, 2004:143)

En el momento en que la intuición se adelanta a la percepción, se está en presencia de la sensación (realitas phaenomenon), la cuál no es otra cosa que una forma de conocimiento empírico a priori. Pero Kant, sabe que la sensación no va de las partes al todo (como en el caso del tiempo o la música) sino que se halla en la aprehensión y no por medio de la síntesis. De esta forma, concluye que toda sensación posee magnitud intensiva (segundo axioma). Por ejemplo, nuestro deseo de viajar a Córdoba para Navidad puede ir disminuyendo o aumentando su intensidad hasta llegar a 0 (vacío) y desaparecer.

Con las concepciones sintéticas a priori, Kant encuentra la solución al problema anteriormente planteado sobre la filosofía trascendental. Con ella, tanto espacio y tiempo constituyen construcciones puras a priori que si bien no puede ser descubierto en el objeto, lo es por medio de la intuición. (Kant, 2004:71) Lo interesante el pensamiento kantiano radica en la intuición como herramienta de conocimiento. Sin él, todo conocimiento es imposible. Mejor dicho, todo conocimiento (empírico) es sensible.

Sin embargo, el pensamiento kantiano hasta aquí encierra otro problema. ¿Cuál es la influencia del tiempo (extensivo) en la intensidad del deseo?, siguiendo el ejemplo planteado, ¿cuál es la influencia del tiempo en el deseo de viajar y cómo ha de fluctuar ese deseo en la extensión del tiempo?.