SISTEMAS LOCALES DE INNOVACIÓN:
LAS EMPRESAS PYMES METALMECÁNICAS DE TANDIL (1995 ¿ 2005)

SISTEMAS LOCALES DE INNOVACIÓN: LAS EMPRESAS PYMES METALMECÁNICAS DE TANDIL (1995 ¿ 2005)

Sergio Farinelli

Volver al índice

 

 

 

 

1.4.2 La eficiencia en las técnicas de producción

El cambio técnico es comprendido hoy como un proceso que se desarrolla de manera endógena, desde el punto de vista de la economía y de la sociedad tomadas en su conjunto y como una unidad. Para que las nuevas tecnologías sean factores de crecimiento y más aún de desarrollo social, es necesario que se incorporen al movimiento de renovación del capital. La inversión y las industrias de bienes de capital son entonces eslabones claves de la relación entre el cambio técnico y el crecimiento.

Hasta no hace mucho tiempo, la mayoría de los economistas se conformaba con tratar al proceso de cambio tecnológico como una variable exógena. El cambio tecnológico y el conocimiento científico sobre el crecimiento en el cual se apoyaba eran considerados como algo que avanzaba de acuerdo con procesos ó leyes internas propias, en cualquier caso, independiente de las fuerzas económicas. Los cambios tecnológicos se introducían y se adoptaban intermitentemente en la actividad económica y las consecuencias provenientes de la actividad innovativa económica, se consideraban interesantes e importantes, a su vez contribuían al crecimiento económico a largo plazo, como a la inestabilidad cíclica a corto plazo.

Economistas como Bernado Kosacoff (1989) y Daniel Aspiazu (1989) siempre han aceptado que,“…el cambio técnico es una fuerza fundamental que provoca el crecimiento de la productividad no es menos cierto que han tenido diferencias sobre los supuestos y sobre las teorías de sus orígenes y su impacto”. La importancia de la competencia en innovación, hace que las empresas sean más competitivas cuanto más innovadoras, esto hace que la propia capacidad innovadora se vea estimulada por la competencia misma entre las empresas. Para Gabriel Yoguel y Francisco Gatto (1993):

“…las actividades innovativas conllevan más riesgo para una PyME que para una empresa grande debido a que los elevados costos involucrados y la incertidumbre sobre la evolución de los negocios y sobre el grado de éxito de la innovación impactan sobre la estructura de la empresa”.

Las PyMEs tratan de conseguir el mayor OUTPUT innovativo, utilizando recursos humanos, organizacionales y productivos ya acumulados y presentes en su estructura. Estos elementos integran el set de costos variables que la empresa usa para llevar a cabo otras funciones y que a diferencia del caso de equipamiento y laboratorios específicos de I&D, no aumentan el costo fijo total. En ellas predomina el uso de activos intangibles y de recursos dedicados también a otras tareas. De esa forma, las firmas logran compensar, en parte, el mayor impacto que tienen sobre su estructura los riesgos y las incertidumbres asociadas con las actividades innovativas.

De la misma forma que se gestionan actividades de la empresa como las compras, la fabricación o las ventas, la empresa debe gestionar también la tecnología y la innovación. La gestión de la tecnología y la innovación comprende todas las actividades que permiten a una organización hacer el mejor uso de la ciencia y la tecnología, tanto la desarrollada internamente como la generada en el exterior. Este conocimiento conducirá a un aumento de su capacidad innovadora, ayudando a conseguir ventajas competitivas. En síntesis, la gestión de la tecnología y la innovación consiste en la organización y dirección de los recursos, tanto humanos como económicos y materiales, con el fin de aumentar la creación de nuevos conocimientos, la generación de ideas técnicas que permitan obtener nuevos productos, procesos y servicios o mejorar los ya existentes, el desarrollo de dichas ideas en prototipos de trabajo, y la transferencia de esas mismas ideas a las fases de fabricación, distribución y uso.

Se entiende por procesos a las actividades que forman parte del funcionamiento interno de la empresa. Entre los distintos procesos de la empresa cabe distinguir los procesos productivos (tanto de fabricación de productos como de oferta de servicios), procesos administrativos, de diseño, marketing, logística, compras, etc. Cualquiera de estos procesos puede ser objeto de innovaciones. La innovación de procesos está habitualmente dirigida a conseguir reducir costos, con lo que se consigue aumentar la productividad. Sin embargo, este objetivo no es único, pudiendo la innovación de procesos perseguir también:

 Flexibilizar los sistemas productivos y facilitar la diversificación de la oferta

 Aumentar la calidad

 Cumplir exigencias medioambientales

 Mejorar las condiciones de trabajo de los empleados

Las innovaciones de proceso implican normalmente cambios en la organización. Por lo tanto, es importante a la hora de introducir innovaciones de este tipo, tener en cuenta los posibles efectos y reacciones del personal, y gestionar el cambio de forma adecuada.