SISTEMAS LOCALES DE INNOVACIÓN:
LAS EMPRESAS PYMES METALMECÁNICAS DE TANDIL (1995 ¿ 2005)

SISTEMAS LOCALES DE INNOVACIÓN: LAS EMPRESAS PYMES METALMECÁNICAS DE TANDIL (1995 ¿ 2005)

Sergio Farinelli

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3.3.2 La dinámica del desarrollo local adoptado por las PyMEs

Superada la aguda crisis económica de fines del 2001, la Argentina comenzó a transitar la recuperación de su nivel de actividad y las PyMEs ocuparon un lugar destacado en esa recuperación. En concordancia con lo anterior afirma Kosacoff (2004),

“la crisis y la necesidad de cambios rápidos, trajeron consigo un proceso de adaptación constante lo que ha modificado la cultura del sector privado y con ello de las pymes en general. En nuestro país muchas pymes tienen características que le permitieron reaccionar rápidamente a los nuevos escenarios generados con la devaluación”.

La capacidad de adecuarse rápidamente es el resultado de varios aspectos, entre ellos la capacidad instalada para aumentar la producción, la mano de obra calificada y la tecnología incorporada. Debido a la crisis interna de los años ‘90 y la falta de competitividad en el mercado internacional, muchas PyMEs argentinas han operado por debajo de su capacidad instalada, especialmente en los últimos años de la convertibilidad.

Los cambios ocurridos en la paridad cambiaria, introdujeron en realidad un nuevo factor: ventaja comparativa para el producto argentino. Este es un factor que las pymes y los sectores productivos consideraron como esencial al momento de aprovechar esta ventaja comparativa para invertir en los elementos de producción, y desde el sector público se han creado a la fecha una serie de programas que sustentan condiciones propicias a fin de que la ventaja comparativa actual de los productos de las pymes argentinas sea transformada en ventaja competitiva. La mejora de competitividad resultante de la devaluación del Peso Argentino, abrió nuevas perspectivas para las pymes. Aunque existan limitaciones, los equipamientos y tecnologías existentes en gran porcentaje de ellas son adecuados para la obtención de productos destinados al mercado internacional. (Kosacoff, 2004)

Las Pequeñas y medianas empresas respondieron positivamente al cambio de los precios relativos ocurrido en el 2001/2002. El aumento en su producción y en la generación de empleo fue mucho más fuerte que el registrado en el promedio de la economía de los últimos cinco años de la convertibilidad. Este fenómeno se hace más marcado en las empresas de menos de 30 ocupados que en aquellas empresas de hasta 200 ocupados hasta el 2003. El resultado evidencia que ya sea como búsqueda de alternativa a la fuerte restricción de ventas en el mercado interno que imponía la crisis, o como reacción inmediata a las oportunidades que brinda la sustancial mejora de la competitividad cambiaria, es el espíritu flexible y agresivo del pequeño empresario, un reaseguro para consolidar la entrada de nuestros productos en los mercados externos, aún sin contar con las políticas básicas para acceder a los mismos en condiciones de igualdad de competencia respecto de otros competidores del resto del mundo. Así la participación de las exportaciones en promedio ha ganado relevancia dentro del mix de ventas de las PyMEs en forma permanente desde el 2001.

Como expresa Kosacoff, (2005):

“..Las PyMEs muestran en general capacidad de adaptabilidad y supervivencia lo que radica en gran parte al espíritu entrepeneur de sus dueños que es generalmente compartido por la dotación laboral de la empresa. De esta forma los equipos de trabajo tienden a ser más flexibles a cambios de tareas, y tienden a acompañar la estrategia de supervivencia o crecimiento de la empresa”.

La mayoría de las PyMEs en nuestro país han dispuesto diferentes estrategias de acción de corto, mediano y largo plazo para crear un ambiente apropiado de negocios que asegure su desarrollo y crecimiento, con eficiencia. Un factor importante a tener en cuenta, es el papel del Estado luego de la devaluación como nexo principal para facilitar un clima adecuado para el desarrollo local adoptado por las PyMEs, el cual ha ganado eficiencia. En esta dinámica es fundamental la coordinación entre ambos, sobre todo en las negociaciones comerciales que tienen como fin acuerdos que le permita a las empresas maximizar las oportunidades y concretar negocios tanto en el ámbito local como en el internacional, lo cuál esta dando los resultados esperados.