COOPERACIÓN Y CONFLICTO EN EL MERCOSUR

COOPERACIÓN Y CONFLICTO EN EL MERCOSUR

Coordinadora: Noemí B. Mellado

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2. Punto de partida

La idea de la CSN se remonta a 1993 cuando el Presidente de Brasil Itamar Franco propuso la constitución de un Área de Libre Comercio Sudamericana .ALCSA-, como reacción a la pretensión de EEUU de ampliar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte .TLCAN a otros países sudamericanos, teniendo en cuenta que ya contaba con México y podía extenderse a América Central y al Caribe.

Desde el punto de vista teórico la actitud brasileña ha sido objeto de variadas interpretaciones22 .

Con el lanzamiento del ALCA en la Cumbre de Miami23, Brasil reforzó esta idea generando divergencias dentro del MERCOSUR.

Ellas derivaron de la política externa argentina tendiente a mantener .relaciones carnales” con el país del norte -gobierno de Menem-que aspiraba a incorporarse al Tratado de Libre Comercio de América del Norte – TLCAN-y a acelerar las negociaciones hemisféricas.

También para esta misma época comenzó un Diálogo Transatlántico de Europa con América Latina y, particularmente, con el MERCOSUR, ya que desde el Tratado de Roma hasta la adhesión de Portugal y España al mismo en la década de los ochenta, las relaciones europeas con Latinoamérica no tuvieron ninguna significación.

Fruto de ese diálogo fue el Acuerdo de Cooperación Técnica de Carácter Interinstitucional.

En la Cumbre del Consejo Europeo24 se ratificó el interés en estrechar relaciones económicas y comerciales con el bloque del Cono Sur, suscribiendo25 el Acuerdo Marco Interregional de Cooperación entre la Unión Europea y el MERCOSUR, iniciando un proceso de negociación dirigido a establecer una zona de libre comercio26 .

La evolución de este acuerdo estuvo atada, de alguna manera, a la dinámica hemisférica del ALCA27 .

El MERCOSUR, como parte de una estrategia global de diversificar sus relaciones comerciales, buscó en esta instancia incluir un actor externo como mecanismo de equilibrio en las relaciones con EEUU.

Sin embargo hoy las negociaciones se encuentran estancadas.

Continuando con su línea de acción, Fernando Henrique Cardoso convocó a los gobernantes de toda Sudamérica a la Cumbre de Brasilia28 para discutir sobre la democracia, la estabilidad y el desarrollo subregional, abriendo el camino hacia la creación de un espacio econ
ómico sudamericano.

Trataría de este modo de contraponer una agenda Sudamericana a la Americana, centrada exclusivamente en los nuevos temas del comercio internacional tales como servicios, propiedad intelectual y compra gubernamentales.

En esta Cumbre, además de los mandatarios de los países andinos y mercosureños, participó Surinam y Guyana, dos países que, pese a ser parte del Tratado de Cooperación Amazónica, han permanecido tradicionalmente aislados de la región y cercanos al Caribe insular.

La voluntad original se vio empañada por las conductas, por un lado de Chile, al reincidir en negociar un Tratado de Libre Comercio TLC-con EEUU y, por otro, del MERCOSUR, que por presión de Argentina y Uruguay inició las negociaciones directas con el país del Norte -fuera del marco del ALCA-.

De todas formas esta propuesta no pudo avanzar debido a las dificultades políticas y económicas imperantes en el Cono Sur29.

La Comunidad terminó naciendo en la tercera reunión presidencial en Cuzco30 .

La Argentina apuntó en esa instancia a un acuerdo cuyo avance fuera a paso moderado y su contenido real producto del tiempo31 ; a diferencia de Brasil que pretendía crear un bloque con verdadero peso mundial que le permitiera potenciar su liderazgo en el concierto internacional32.

Al respecto, manifestó el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva: «Brasil...sabe de la importancia que tiene su participación política en este proceso de integración....33 .

Las diferencias existentes entre los mandatarios en el ámbito sudamericano se extendieron a la propia Cumbre del MERCOSUR34 .

Allí el presidente argentino Néstor Kirchner alegó que .El MERCOSUR es nuestro bloque de pertenencia regional, pero los beneficios no pueden tener una sola dirección.; ningún país de la zona «...es por sí mismo ni tan grande ni tan fuerte como para prescindir del destino regional», aludiendo en ambas expresiones a Brasil, tanto en la distribución de costos y beneficios de la integración, como en cuestionar su liderazgo subregional.

Agregó, el MERCOSUR no puede «ignorar las asimetrías existentes ni perjudicar a los sectores internos de nuestros países, pues ello afectaría la propia integración»35 en clara alusión a los sectores productivos argentinos afectados por el comercio -electrodomésticos y productos textiles-.

Resaltó la primacía de los intereses nacionales sobre los colectivos en los siguientes términos: «...

en las mesas de negociaciones priman los problemas coyunturales locales sobre la estrategia colectiva»36, aunque en esta Cumbre hubo alguna convergencia orientada a resolver problemas tales como la funcionalidad jurídico-institucional mediante la creación del Parlamento del MERCOSUR.