MERCOSUR Y UNIÓN EUROPEA

MERCOSUR Y UNIÓN EUROPEA

Manuel Cienfuegos Mateo y otros

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1. Perfil del MS y de la UE en el marco de sus relaciones mutuas

El MERCOSUR es una entidad intergubernamental conformada por 4 Estados “Partes”(Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay); 2 asociados (Chile y Bolivia -si bien este último ha solicitado formalmente en febrero de 2007 ser incorporado como Miembro pleno, habiendo manifestado todos los EP su conformidad-)3; 1 observador (Méjico).

MS es de naturaleza cooperativa ya que no ha delegado en instituciones centrales ninguna de sus competencias soberanas, debiendo lograrse el acuerdo de todos los representantes de los Estados Partes para adoptar una disposición normativa en los órganos del sistema, dispositivos que en su mayor parte deben ser internalizados en el derecho interno de los Estados Partes4. El MS cuenta con 250 millones de habitantes5 (dos lenguas oficiales), 13 millones de km2 y un PBI de 2.300 billones de dólares6.

En lo que hace a lo institucional, a diferencia del sistema comunitario de la UE, el MS es una entidad puramente intergubernamental, carente de instituciones centrales con poder de decisión, desprovisto de normas comunitarias autoejecutorias7, huérfano de política comercial común, con pocos avances en sus metas macroeconómicas, no ha alcanzado aún la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países miembros ni un arancel externo común8, entre muchísimas otras debilidades. A pesar de ello es el más dinámico de los procesos de integración, a excepción del de la UE, habiendo resultado de gran interés para el sistema europeo establecer relaciones interbloque. Además, a pesar de sus debilidades, es el motor de desarrollo de sus EP, habiendo generado la convicción de que aún con todos sus defectos sin él todo iría peor.

La UE cuenta con 27 Estados miembros, tiene en uno de sus pilares principales naturaleza comunitaria ya que han delegado competencias en importantes áreas en órganos centrales, que están dotados de capacidad de decisión independiente de la voluntad de los Estados Miembros y que actúan con criterio institucional. Las normas emanadas de los órganos comunitarios tienen aplicabilidad directa en los Estados Miembros. La UE posee 494 millones de habitantes (23 lenguas), 4.300.000 km2, un PBI de 14.000 billones de dólares (sobre un total mundial de 62.200 billones), siendo el primer bloque económico mundial.

Si se alcanzara un acuerdo de asociación interregional, el conjunto abarcaría 750 millones de personas, con un producto bruto interno que rondaría los 16.300 billones de dólares.

El propósito de alcanzar una asociación interregional constituye la primera tentativa internacional en tal sentido y, de concretarse, representaría la más vasta zona de libre comercio del mundo.

En la actualidad, el MS es el cuarto bloque comercial del mundo tras la UE, NAFTA y el Sudeste asiático.

La UE es el más importante comprador de productos agrícolas del MS, absorbiendo el 39 % de las exportaciones del MS. Esas exportaciones son mayoritariamente soja, café, carnes, lácteos. Por su parte, la UE exporta al MS aviones, productos químicos, petroquímicos, farmacéuticos, productos industrializados metalmecánicos, textiles, servicios de información, comunicaciones, telefonía. Por ejemplo, hay importantes compañías europeas en países del MS, vg.: Repsol (que ha invertido 14.000 millones de dólares), Telefónica (2.000 millones), Volkswagen (1.500 millones), Portugal Telecom (1.400 millones), Fiat (1.000 millones), Daimler-Benz (1.000 millones), Banco Bilbao-Vizcaya (456 millones), Seguros Argentaria (280 millones), etc.

Es de observar que la UE es el primer socio comercial del MS.

Entre 1991 y 2006 el comercio interregional ha crecido más del doble. De los 26.700 millones de dólares que exportaba en 1991 a la UE, pasó a 63 mil millones en 2006. A su vez, las exportaciones de la UE al MS pasaron de 17.100 a 54.800 millones. Estas cifras son menos significativas para la UE, en tanto las importaciones-exportaciones desde y hacia el MS apenas implican apenas el 3% de su comercio internacional.

El diálogo interregional UE-MS fue entusiastamente iniciado en los albores mismos del MERCOSUR. El MS surgió en 1991 a contrapelo de la propuesta estadounidense de crear una zona continental de libre comercio designada como Iniciativa para las Américas (1990), produciéndose una situación similar con la reformulación del MS mediante el Protocolo de Ouro Preto de diciembre de 1994, el que repiqueteó como respuesta a la propuesta estadounidense del mismo año de constituir el ALCA (Área de Libre Comercio de América).

Este tradicional rechazo a una política estadounidense hegemónica sobre América del Sur es casi una constante en las relaciones internacionales de los cuatro miembros originarios del MS, especialmente, Argentina y Brasil. Así, no llama la atención que Luis Ignacio Lula da Silva, en oportunidad de suscribir el tratado en materia de bioenergía (producción de etanol) con Estados Unidos9 en marzo de este año (2007), se viera movido a recordar en vivo al Presidente estadounidense Bush que es “política estratégica inmodificable” de Brasil sostener el MS, la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN)10, la autodeterminación de los pueblos y el respeto a la soberanía e independencia de cada país.