DERECHO: ¿CUÁL DERECHO?
DE LA CONSTITUCIÓN BURGUESA A LA CONSTITUCIÓN DE NUEVA DEMOCRACIA

DERECHO: ¿CUÁL DERECHO? DE LA CONSTITUCIÓN BURGUESA A LA CONSTITUCIÓN DE NUEVA DEMOCRACIA

Álvaro Bedoya Salazar

Volver al índice

 

 

 

 

 

4.13 1949, fundación de la República Popular China

Otro de los acontecimientos históricos que por su importancia estremecieron la estructura social de la Tierra fue la Revolución China. La República, Popular China se funda el 1º de octubre de 1949, bajo la dirección de Mao Tsetung y del frente unido encabezado por el Partido Comunista Chino, sobre la base de la alianza obrero-campesina, bajo una Constitución de Nueva Democracia, la cual representa los intereses del noventa y cinco por ciento o más de esta nación. Con la RPCH se funda un nuevo sistema estatal, bajo la dictadura conjunta de las distintas clases revolucionarias. Desaparece la vieja democracia, instrumento mediante el cual ha ejercido la dictadura la burguesía.

Mao Tsetung dice, en su obra Sobre la nueva democracia, lo siguiente:

Como sistema de Estado, dictadura conjunta de las diversas clases revolucionarias; como sistema de gobierno, centralismo democrático. He ahí la política de nueva democracia.

Y lo explica:

En cuanto al sistema de gobierno, se trata de la forma como se organiza el poder, la forma que una clase social determinada imprime a los órganos de poder que establece con miras a luchar contra sus enemigos y protegerse a sí misma. Sin órganos de poder que los represente no hay Estado. En las circunstancias actuales, China puede adoptar un sistema de Asambleas Populares: Asamblea Popular Nacional, provincial, distrital, territorial y cantonal, correspondiendo a las Asambleas Populares de los diversos niveles elegir los respectivos gobiernos. Pero este sistema debe fundarse sobre elecciones con sufragio realmente universal, que es un derecho igual para todos, sin distinción de sexo, creencia, fortuna, instrucción, etc. Solo un sistema electoral así dará a cada clase revolucionaria una representación acorde con el lugar que ocupe en el Estado, permitirá expresar la voluntad del pueblo, facilitará la dirección de la lucha revolucionaria y encarnará el espíritu de la nueva democracia. Esto es centralismo democrático, que puede poner en juego la voluntad de todo el pueblo revolucionario y luchar con la mayor eficiencia contra los enemigos de la revolución. El espíritu de ‘no permitir que sea propiedad exclusiva de unos pocos’, debe reflejarse en la composición del gobierno y del ejercito; sin un sistema auténticamente democrático no podrá alcanzarse este objetivo, y no habrá correspondencia entre el sistema de Estado y el sistema de gobierno.

Mao Tsetung hizo grandes aportes a la lucha y la libertad de todos pueblos del mundo, pero el faro fundamental que orienta la lucha por el progreso de los pueblos oprimidos es la política de nueva democracia.

Mientras acontecimientos como la Revolución China impulsaban el avance de la humanidad, en Colombia el gobierno de Ospina desataba la más violenta persecución contra el pueblo, en especial contra las masas gaitanistas y contra la clase obrera. Al punto que faltando 15 días para las elecciones de junio de 1949, el Partido Liberal decidió retirar a sus ministros del gobierno por considerar que no existían garantías para el libre ejercicio de los derechos ciudadanos. Ospina, el mismo día, ordenó a la tropa la toma por asalto del Capitolio Nacional, clausuró el Congreso de la República y reafirmó el estado de sitio. Además, impuso la censura de prensa, el control sobre las llamadas telefónicas y los correos, modificó el régimen de votación de la Corte Suprema de Justicia y concedió a los gobernadores amplias facultades para el control del orden público. Quedó así perfeccionado el golpe de Estado contra los derechos y libertades del pueblo colombiano.

El Partido Conservador se presentó solo a elecciones. Sin rivales, fue elegido su candidato, el señor Laureano Gómez Castro, quien en la Segunda Guerra Mundial había expresado pleno apoyo al Eje Nazifascista y seguía siendo un firme defensor de la sangrienta dictadura que en España encabezaba el general Francisco Franco.