DERECHO: ¿CUÁL DERECHO?
DE LA CONSTITUCIÓN BURGUESA A LA CONSTITUCIÓN DE NUEVA DEMOCRACIA

DERECHO: ¿CUÁL DERECHO? DE LA CONSTITUCIÓN BURGUESA A LA CONSTITUCIÓN DE NUEVA DEMOCRACIA

Álvaro Bedoya Salazar

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4.11 La segunda guerra mundial

La segunda conflagración mundial estalló en 1939 y concluyó en 1945. Enfrentó inicialmente a los dos bloques imperiales que dominaban el mundo o aspiraban a hacerlo: de un lado, los imperios británico y francés, y del otro, el Eje Nazifascista de Alemania, Italia y Japón. Posteriormente se sumaron la Unión Soviética y Estados Unidos, y se formó el gran bloque de los aliados, que incluía también a China, y que terminó siendo el vencedor.

La contienda pasó por dos etapas fundamentales. La primera, desde septiembre de 1939 hasta 1942, en la que se destaca la arrasadora arremetida del Eje con la invasión de pueblos y naciones en Asia, Europa y África. Y la segunda, que va de 1943 a 1945, cuando comienza la reconquista de los países aliados. El cambio en la correlación de fuerzas se dio fundamentalmente con la victoria del Ejército Rojo de la Unión Soviética, bajo la dirección del Mariscal de campo José Stalin, sobre los seiscientos mil soldados de la Alemania hitleriana en la batalla de Stalingrado.

Colombia tuvo una activa participación en el conflicto del lado de Estados Unidos. Una de las medidas del gobierno de Eduardo Santos fue ordenar el arresto de los ciudadanos alemanes, italianos y japoneses residenciados en Colombia, considerados peligrosos según una lista negra hecha por Estados Unidos, medida que incluyó la confiscación de los bienes que poseían los súbditos del Eje en nuestro territorio, confiscaciones que en algunos casos beneficiaron a las familias dinásticas, como fue el caso de los López con la empresa holandesa Handel Maaschapi.

Finalizada la guerra, las naciones victoriosas crearon varias organizaciones de carácter internacional con el objetivo, según se proclamó, de abrir la puerta a un nuevo mundo en las relaciones entre los pueblos y naciones. Las más importantes, la Organización de las Naciones Unidas, ONU, fundada el 26 de junio de 1945 en la Conferencia de San Francisco; el Fondo Monetario Internacional; y su Banco Mundial. Estados Unidos logró consolidar una especie de Ministerio de Colonias para afianzar la hegemonía sobre el Hemisferio Occidental. Fue la Organización de Estados Americanos, OEA, con su principal herramienta, el Tratado de Asistencia Recíproca, TIAR, verdadera patente de corso que autorizaba el intervencionismo.

En las elecciones de 1941 salió elegido para un segundo periodo el señor Alfonso López Pumarejo, mandato que ejerció entre 1942 y 1945, cuando en el mes de julio presentó la renuncia.

Durante el segundo periodo, López impulsó varias reformas, fundamentadas en la reforma constitucional de 1945, como la integración de las tres ramas del poder público, que funcionan separadamente pero con colaboración armónica, según rezaba el artículo 45 de la Carta.

Basados en este acto reformatorio se tomaron varias medidas reglamentarias para la actividad judicial y la función pública. Entre ellas, dar vigencia al decreto 2350 de 1944, por el cual se regulaban los conflictos colectivos de trabajo. Fue una medida de prudencia para evitar que una simple huelga derivara en matanzas y sangrientos enfrentamientos, pues antes del decreto, el Estado protegía a los esquiroles.

Con el decreto 2350 de 1944 se dispuso que cuando una huelga o un cierre de una empresa que prestara servicios públicos se prolongara por más de ocho días, el gobierno citaría a las partes al Tribunal Seccional de Trabajo, para que asesorados por un representante de los trabajadores y otro por la parte empresarial, presentaran fórmulas de arreglo al conflicto. Esta etapa de los conflictos colectivos fue rápidamente modificada por la Ley 6ª de 1945, la cual, en su Artículo 57, prescribe:

Cuando una huelga o cierre de empresa que no sea de servicio público se prolongue por más de ocho días, el gobierno promoverá la constitución de un tribunal de tres miembros designados así: uno por los patronos, otro por los trabajadores y el tercero por el Ministerio del ramo. Este tribunal estudiara el conflicto y propondrá a las partes una fórmula de arreglo.

Estas acciones legislativas dieron una mejor estructura a la política en las relaciones obrero-patronales y reglamentaron aspectos tan importantes como la jornada máxima de trabajo ocho horas, el pago extra por trabajo nocturno, el pago de los días festivos y dominicales, las indemnizaciones por accidentes y enfermedades, la reglamentación para el pago de cesantías, la jubilación a los 55 años de edad o a los 20 años de trabajo, el derecho a la huelga y el fuero sindical como protección a los dirigentes sindicales.

Alfonso López fue obligado a renunciar en medio de acusaciones por la corrupción de su gobierno, en la que estaba involucrada su familia, como en el caso de la Handel y el asesinato de Francisco Pérez, alias “Mamatoco”, en medio de intentos de golpe de Estado como el de 1943 y el fracasado de Pasto del 10 de julio de 1944, dirigido por el coronel Diógenes Gil. El 31 de julio de 1945, el Congreso le aceptó la renuncia y pasó a sucederlo el señor Alberto Lleras Camargo.

Durante su administración estallaron importantes batallas sindicales, la más importante, la huelga decretada por la Federación de Trabajadores del Transporte Fluvial, Fedenal, movimiento que paralizó la navegación por el río Magdalena y los puertos marítimos de Santa Martha, Puerto Colombia y Cartagena, movimiento que se declaró a partir del 17 de diciembre de 1945. Al día siguiente el señor Lleras se dirigió a la ciudadanía por todas las emisoras:

En el país no hay sino un gobierno: el mío (…). Si los trabajadores no regresan hoy a sus labores recibirán sanción ejemplar. No puede permitirse que haya dos gobiernos: uno en el río Magdalena y otro en el resto del país.

Ante la firmeza de los trabajadores, el gobierno ordenó el despido masivo, canceló la personería jurídica y declaró ilegal la huelga. Bajo la protección del ejército, entraron tripulaciones de esquiroles a movilizar las naves. El movimiento fue disuelto a sangre y fuego. Así da al traste la llamada República Liberal con su demagógica posición de ser defensora del pueblo y la nación, y aún más, de presentarse como defensora de los trabajadores.

El Partido Conservador, entre tanto, en asocio con la Iglesia Católica, vio servida la oportunidad para oficializar la división de los trabajadores colombianos, al celebrar en Bogotá, el 12 de junio 1946, el congreso de fundación de la Unión de Trabajadores de Colombia, UTC.

En las elecciones de 1946, el Partido Liberal se presentó en medio de agudas divisiones entre dos candidatos, un sector encabezado por Jorge Eliécer Gaitán, y el otro por Gabriel Turbay. La división dio vía libre a la elección del candidato conservador, señor Mariano Ospina Pérez, gobierno que asumió el poder el 7 de agosto de 1946.

Este gobierno, como los anteriores liberales, llenó de dadivas apátridas a las compañías petroleras norteamericanas, en lo referente a la exploración y explotación del recurso petrolero del país, a las que entregó el suelo y el subsuelo mediante el decreto 805 de 1947. Al mismo tiempo, la lucha patriótica de los obreros petroleros y de muchos otros sectores de la ciudadanía obligó al gobierno a expedir la ley 165 de 1948, la cual fue la base para la posterior fundación de la Empresa Colombiana de petróleos, Ecopetrol, creada por el Congreso el 27 de diciembre de 1949.