CARACTERIZACIÓN DEL MERCADO DEL ASEGURAMIENTO EN SALUD PARA EL RÉGIMEN CONTRIBUTIVO EN COLOMBIA

CARACTERIZACIÓN DEL MERCADO DEL ASEGURAMIENTO EN SALUD PARA EL RÉGIMEN CONTRIBUTIVO EN COLOMBIA

Consultor: Julio Mario Orozco Africano

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5.2. Evidencia empírica de la relación empleo cobertura de aseguramiento en el régimen contributivo

5.2.1. Tendencias recientes: algunas estadísticas

A continuación se presenta una revisión de las tendencias en la cobertura del régimen contributivo y su relación con las dinámicas de creación del empleo formal y el ciclo económico. Resulta de particular interés entender hasta qué punto el ritmo de generación de empleos en el sector formal registrado en los últimos años puede contribuir a alcanzar una cobertura del 100% de la población potencial del régimen contributivo, es decir, población considerada como no pobre ni vulnerable.

El rezago de las metas de cobertura se puede explicar, en parte, por la estructura sobre la que se diseñó el SGSSS. Al examinar las cifras de la población trabajadora por posiciones ocupacionales se encuentra que más del 90% de los cotizantes al régimen contributivo está representado por trabajadores asalariados (obreros o empleados particulares y del gobierno). Entre tanto, los trabajadores independientes (cuenta propia) con capacidad de pago representan un poco menos del 10% (ver cuadro 1).

Así las cosas, el aumento de las coberturas en el régimen contributivo está altamente influenciado por la evolución del mercado de trabajo, particularmente, en lo relativo a la generación de empleo asalariado. Infortunadamente, las tendencias de generación de este tipo empleo desde que se inició la reforma no han sido las más favorables para el SGSSS. Mientras que en la década de los ochenta el crecimiento promedio anual del empleo superaba el 4%, para la siguiente década esta cifra bajó a tan solo 1.1% (entre 1990 y 2000), con la particularidad que las tasas anuales son mucho más volátiles que en el pasado (ver Gráfico 1).

Como consecuencia de la Reforma a la Seguridad Social en Salud (Ley 100 de 1993), que extendió la cobertura del servicio al núcleo familiar, era de esperarse un aumento sostenido en la población afiliada, la cual esta compuesta de la suma de cotizantes más beneficiarios. De acuerdo con información suministrada por el Ministerio de la Protección Social, la población afiliada al régimen contributivo pasó de 13,7 millones en 1996 a 13.2 millones en el año 2003, lo que muestra que entre el periodo 1996 – 2003 el promedio anual de crecimiento a nivel nacional del número de afiliados decreció en 0.5%.

Por otra parte, al estar asociado los cotizantes con el nivel de empleo y éste último con la producción, es factible que los cotizantes dependerán de las variaciones que se presenten en el ciclo económico. Al respecto Titelman, argumenta que entre los factores que influyen en el consumo de servicios de seguridad social, está el relacionado con el ciclo económico. “Una de las vías principales por la cual el ciclo económico afecta los sistemas de seguridad social es su impacto en el mercado de trabajo” (Titelman, 2003:105). Esto, da píe para afirmar que los sistemas de salud están condicionados a la relación contractual, lo que los hace depender directamente de la dinámica del mercado de trabajo y de las oscilaciones del ciclo económico.

Se observa en la gráfica 2, que en la medida que disminuyó el crecimiento del PIB de igual manera decrecieron de forma porcentual los cotizantes de la categoría dependientes en el régimen contributivo, situación que se mantuvo entre los años 1997 – 2000.

De la grafica, también se deduce que entre los años 2001 y 2003, hubo un leve repunte en la cobertura en el régimen contributivo de salud frente a las variaciones del PIB. Sin embargo, de para el año 2003, se vuelve al ciclo normal, el PIB crece por encima de las variaciones del régimen contributivo.