ESTUDIO DE FACTIBILIDAD PARA LA CREACIÓN DE UNA IPS PRIVADA DE TERCER NIVEL DE ATENCIÓN EN EL DISTRITO DE BARRANQUILLA

ESTUDIO DE FACTIBILIDAD PARA LA CREACIÓN DE UNA IPS PRIVADA DE TERCER NIVEL DE ATENCIÓN EN EL DISTRITO DE BARRANQUILLA

Consultor: Julio Mario Orozco Africano

Volver al índice

 

 

 

 

6. ANÁLISIS DEL PRIMER GRUPO: HOSPITALES DE BAJA COMPLEJIDAD, UNICOS PRESTADORES EXISTENTES EN EL MUNICIPIO Y DONDE EXISTEN POBLACIONES MENORES DE 20 MIL HABITANTES.

Este grupo corresponde a 10 municipios. De acuerdo con este análisis, las ESE se encuentran en el siguiente estado: SEMAFORO ROJO: Se encuentran las ESE de Juan de Acosta, Polonuevo y Usiacurí. En estas tres entidades, el gasto comprometido, supera tanto sus ingresos reconocidos como recaudados y adicionalmente, el monto de sus cuentas por pagar supera las cuentas por cobrar que tiene registradas. En Juan de Acosta, con una población de 15.654 habitantes, su costo de 1.300 millones supera el gasto promedio para este tipo de entidades y requiere en consecuencia realizar un ajuste en su estructura de costos de operación. En Polonuevo y Usiacurí, tienen mas concentrado su problema en el bajo nivel de ingresos y en especial el de ingresos recaudados, puesto que sus gastos se encuentran dentro de márgenes promedio y es probable que por su escasa población objetivo 14.120 y 9.730 respectivamente, sean ESE no viables en el escenario actual de aseguramiento, y que podrían corregir esta situación si se constase con aseguramiento universal o con recursos de oferta complementarios para sostener el portafolio de servicios.

SEMAFORO AMARILLO: Se encuentran las ESE de Candelaria, Manatí, Suán y Tubará y las unidades de atención de Piojó y Santa Lucia. Este grupo, tiene los más bajos gastos de funcionamiento. Con excepción de Candelaria, todos tienen un gasto anual menor de 1.000 millones. Todos conservan equilibrio entre sus ingresos reconocidos y sus gastos, sin embargo, todos presentan un flujo de caja deficitario, en donde sus recaudos no compensan sus gastos corrientes. No obstante, conservan un equilibrio en su capital de trabajo, de tal suerte que su cartera respalda las cuentas por pagar que generan. La corrección de esta situación no se relaciona con un ajuste en sus gastos, sino con la posibilidad de mejorar su recaudo real, tanto por parte de las alcaldías y departamento como de las ARS.