DESARROLLO INDUSTRIAL Y DEPENDENCIA ECONÓMICA EN MÉXICO. 1940-1970

DESARROLLO INDUSTRIAL Y DEPENDENCIA ECONÓMICA EN MÉXICO. 1940-1970

Hilario Barcelata Chávez

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1.2.1.3.2 La minería

Uno de los sectores que más se benefician con la expansión de la red ferroviaria, fue la minería, por el hecho de que gran cantidad de minerales pudieron ser trasladados hacia el exterior mediante los ferrocarriles y a un costo considerablemente más bajo. Según De la Peña, el 60% del movimiento de carga lo constituía el transporte de minerales .

Otros factores que también influyen, para que en este período se marque un gran auge de la minería, son los avances técnicos en la electricidad, que usada principalmente en las labores de desagüe, en la fundición de metales, lo cual, como es lógico, logra disminuir los costos y aumentar la capacidad productiva .

También influyó la expedición del código minero de 1884 que “...estimuló y concedió numerosas franquicias al capital extranjero, la minería pudo (así) operar bajo condiciones propicias para generar excedentes que le permitieran evolucionar e influir en el desarrollo de los demás sectores de la economía...”

Además de descubrimientos científicos en el extranjero, que permitieron una explotación a mayor escala, a la vez que se diversificaba. Y también, las amplias facilidades fiscales y exenciones de impuestos a toda producción minera, y rebajas a las tarifas de importación de materiales y equipo minero .

Todos estos factores, además de otros, como la creciente demanda de minerales como plomo, zinc y cobre para las nuevas ramas industriales que se abrían ante el gran avance tecnológico, influyeron para que la evolución de la minería adquiera el carácter de auge durante el período.

Como en casi todos los sectores productivos, en la minería, las principales inversiones que se realizaron fueron efectuadas por capitalistas extranjeros, lo cual es congruente con lo que ya se expuso al principio, en el sentido de que los grandes grupos monopólicos buscan tener el control sobre yacimientos de materias primas para sus industrias en un afán de integración total. Los siguientes datos ilustran este hecho:

Estados Unidos, poseía un capital de 499,000,000 pesos invertidos en la minería, lo cual significaba el 38.6 % de su inversión total en México y el 61.7% de lo invertido en la minería por todo el capital extranjero. Esto habla del amplio dominio que ejercía dicho país, sobre el sector minero, hacia el año de 1911. Francia, por su lado, tenía invertido un total de 179,552,000 pesos , 19.8 % de su inversión total en México y el 21.8 % del total invertido en la minería por todos los países extranjeros. Gran Bretaña, invertía por el mismo año, 116 887 140 pesos, es decir el 11.8 % del total de su inversión en México y el 14.1% del total invertido en la minería por todos los países. (Véanse cuadros 3 y 4).

La tendencia que siguió la explotación de los minerales es también, una muestra indicativa de que éste, atendía los cambios registrados en las economías dominantes. Así, mientras que hasta 1891-92, la industria minera se limitó casi exclusivamente a la extracción de minerales preciosos, a partir de estos años, la producción se orienta a la extracción de minerales industriales, como plomo, zinc, sin por ello, desatender la producción de los primeros. Prueba de ello, es que de 1891-92 a 1910-11 “...la producción de minerales industriales creció 507% y la de metales preciosos sólo un 197%...” . Además, en 1900-01 el 90 % de toda la producción minera estuvo representada por metas industriales no ferrosos tales como cobre, plomo, antimonio, mercurio y zinc . Hay que anotar también, que a partir de este momento, comienza a tomar un fuerte impulso la producción de petróleo, que más tarde tomará proporciones elevadísimas.