DESARROLLO INDUSTRIAL Y DEPENDENCIA ECONÓMICA EN MÉXICO. 1940-1970

DESARROLLO INDUSTRIAL Y DEPENDENCIA ECONÓMICA EN MÉXICO. 1940-1970

Hilario Barcelata Chávez

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1.2.1.3 La base económica.

1.2.1.3.1 Los ferrocarriles.

No cabe duda, que uno de los principales renglones que recibió un mayor impulso durante el Porfiriato, fue la instalación de un sistema ferroviario moderno, el cual surgió como una necesidad propia del avance del país.

La construcción de los ferrocarriles, se lleva a cabo en forma acelerada, principalmente gracias al capital extranjero y viene a resolver el grave problema de la comunicación entre poblados distantes; pero sobre todo, brindará la posibilidad de explotar actividades productivas que antes no se llevaban a efecto por resultar inaccesible. Tal fue el caso de la minería. Así también significó la unificación de diversos mercados fraccionados geográficamente, lo cual viene a configurar la integración de un mercado interno.

En realidad, estos dos aspectos, son los que condicionarán y determinarán el tendido de vías y ramales. La idea era unificar al país, pero buscando siempre que estas vías de comunicación permitieren el libre flujo de materias primas producidas en el interior desde su punto de explotación o extracción, hasta los puertos o fronteras y al revés: la entrada de mercancías importadas por puertos y fronteras hacia los puntos comerciales más importantes. Para ello es que, todas las empresas concesionadas para la construcción de los ferrocarriles, casi todas ellas extranjeras, trazaron las líneas férreas de acuerdo al carácter productivo del país, orientándolo hacia el exterior.

La cuantía del gran boom ferrocarrilero puede observarse con los siguientes datos. En el período 1884-98, se construyeron 7070 kilómetros, pasando de 5731 en 1884 a 12800 kilómetros en 1892 .

Por lo que respecta al período posterior, es decir, el que va de 1898 a 1910, el total de kilómetros construidos pasó de 12170 (según datos de Calderón), a 19280, lo cual muestra un ritmo más pausado, pero igual sostenido .

EL procedimiento, mediante el cual se llevó a cabo la expansión ferroviaria, y que explica su gran redituabilidad monetaria, y que además muestra el énfasis puesto por el gobierno dicha construcción consiste en

“...otorgar la concesión de los derechos de explotación de la línea a empresas extranjeras por 99 años y además, conceder ricas ayudas. Se daba una generosa subvención para ayudar a la construcción de las vías que, variaba entre seis y ocho mil pesos por kilómetro, dependiendo de las dificultades técnicas del trazo. Se concedía un derecho de vía, de setenta metros a cada lado de la línea, más los terrenos necesarios para edificios administrativos, talleres, patios, etc...” .

Las constructoras también podían disponer de los materiales de construcción que se encontraban en terrenos nacionales vecinos, así como también se les concesionada cualquier yacimiento de minerales y materiales de cualquier naturaleza que éstos hallaran dentro de perímetro de vía. Además, se les exoneraba del pago de impuestos hasta por 20 años por importación de maquinaria y equipo, además la exención de impuestos sobre productos y capitales por el mismo período de tiempo . Dados estos privilegios, se entiende por qué fueron los ferrocarriles, un renglón de amplia expansión, y de gran penetración extranjera.

Así Estados Unidos, había invertido hacia 1911, 534 683 562 pesos, en la industria de los ferrocarriles, es decir, un 41.3 % de su inversión total en México, la que además significaba el 47% de la inversión extranjera en toda la rama. Gran Bretaña, había invertido 401 396 000 pesos, es decir el 40.6 % de su inversión total en México, y el 35 % de toda la inversión realizada por extranjeros en toda la rama ferrocarrilera. Francia, por su parte, invirtió 116 240 000 pesos, es decir, el 12.8 % y el 10.3% respectivamente. (Véase los cuadros 3 y 4).

A partir de 1908, sin embargo, con la creación de la nueva empresa “Ferrocarriles Nacionales de México”, el control de los ferrocarriles queda bajo el gobierno mexicano, aunque la participación, como ya vimos antes continúa siendo de gran cuantía por parte de los extranjeros, pues aún entonces, los ferrocarriles absorbían cerca del 3.0 % del total de la inversión extranjera en nuestro país. (Véanse los cuadros 3 y 4).