DESARROLLO INDUSTRIAL Y DEPENDENCIA ECONÓMICA EN MÉXICO. 1940-1970

DESARROLLO INDUSTRIAL Y DEPENDENCIA ECONÓMICA EN MÉXICO. 1940-1970

Hilario Barcelata Chávez

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INTRODUCCIÓN

El presente trabajo, es un análisis del desarrollo industrial que ha vivido México, y los elementos fundamentales que se han conjugado para propiciarlo.

Es necesario aclarar de antemano que para la realización de esta investigación, no se recurrió a las fuentes primarias de información, sino que está basada en una revisión documental y bibliográfica un tanto dispersa, que se integró y revisó con un sentido crítico y analítico, tratando de lograr un replanteamiento de los principales elementos que definan la forma que ha adquirido el desarrollo industrial del país, lo cual se convierte, a su vez, en una reinterpretación crítica del mismo.

Con la certeza de que en la dependencia económica que ha vivido el país secularmente radica gran parte de las causas que propician las circunstancias críticas actuales de la industria nacional, ha sido necesario elaborar un marco histórico que permita analizar de qué manera se fue integrando la economía mexicana a la órbita de los imperios capitalistas y como éstos influyen y determinan históricamente, la subordinación y el subdesarrollo económico de nuestro país.

El mecanismo principal, a través del cual se vincula nuestra economía con los centros hegemónicos del capitalismo mundial, ha sido la inversión extranjera. Por tal motivo, se ha puesto especial énfasis en analizar las formas y modalidades que históricamente ha adoptado ésta, qué elementos posibilitan su penetración y cuáles son las determinaciones económicas que produce en el proceso industrializador del país.

Habida cuenta de que en todo fenómeno económico subyacen determinaciones sociales y políticas, se ha puesto especial interés en resaltar cómo ha sido el desarrollo de la lucha de clases al interior de la sociedad mexicana y de qué maneras, ésta ha hecho variar la correlación de fuerzas existentes, de tal manera que logran dar una luz respecto a qué elementos político-sociales han convergido, para configurar el tipo de desarrollo industrial que se hace presente con toda su fuerza a partir de los años cuarenta.

Los primeros dos capítulos del presente trabajo, sirvieron como marco histórico que permite conocer las condiciones económicas, políticas y sociales que privaron a partir de 1880 y hasta 1940. En el primero, se hace un análisis de las principales determinaciones económicas que presionan desde fuera la penetración de la inversión extranjera, englobando así, los elementos que explican el expansionismo del capitalismo mundial y por qué su principal reflejo, es un amplio flujo de capitales extranjeros a países como México.

De igual manera, se hace referencia a las condiciones internas, referidas tanto a factores económicos, como sociales y políticos, que posibilitan la perfecta articulación de la economía nacional al círculo del capitalismo monopolista.

El segundo capítulo, abarca un periodo de análisis de treinta años, desde la revolución de 1910, hasta el año de 1940, en que concluye el mandato presidencial de Lázaro Cárdenas y estalla la Segunda Guerra Mundial.

Aquí se hace un replanteamiento de lo que significó la revolución en el marco de las relaciones de dependencia económica, y cómo a partir de ella, las condiciones internas para el desarrollo del país van cambiando, resaltando sobre todo el ascenso de una burguesía que poco a poco se convierte en la principal fuerza social que tomará en sus manos el poder hegemónico para llevar a cabo su proyecto histórico. De la misma manera se analiza el proceso de conformación del mercado interno, base fundamental para la expansión de la industria nacional y elemento condicionante de ella.

Esta, que se puede considerar como una etapa de transición entre el México liberal porfiriano y el México revolucionario y nacionalista, comprende también, el periodo cardenista, que es importante, porque en él se da un replanteamiento de las relaciones de dependencia, y por los cambios en la correlación de fuerzas los cuales, permiten plantear una alternativa de desarrollo capitalista basado en las reformas económicas y sociales y en la independencia económica.

El tercer capítulo fue dividido en dos partes. En la primera que abarca de 1940 a 1958, se analizan las consecuencias del cambio de gobierno, del reflujo del movimiento popular, su mediatización y subordinación a los intereses de la clase en el poder y la amplia coyuntura que se abre con la Segunda Guerra Mundial, que favorece grandemente la expansión industrial del país y la acumulación de capital. De igual manera, se pone énfasis en las condiciones desfavorables para la industria, que prevalecieron una vez concluida la guerra, y como ésta se convirtió en el momento decisivo en el cual quedó comprometido el desarrollo nacional de la industria por la imposibilidad histórica que se le planteó a la burguesía industrial de llevarlo a cabo de manera autónoma e independiente. No se deja de lado, el papel importantísimo que juega en esta etapa el redoblado esfuerzo expansionista de los países dominantes y la enorme cuantía de los montos de la inversión extranjera y las posiciones estratégicas que éstas van adquiriendo al interior de a economía, que son un vivo reflejo de dicho expansionismo.

En la segunda parte, que comprende desde finales de la década de los cincuentas, hasta 1970, se plantean cuales han sido las condiciones bajo las cuales se ha dado la acumulación de capital monopolista.

De la misma forma, se analiza el papel importantísimo que juega el Estado como instrumentador de una política económica que favorezca la acumulación de capital de las fracciones burguesas en el boque de poder.

De igual manera, se analiza la forma de operar de las empresas transnacionales, demostrando el amplio control que ejercen sobre la industria nacional, y que ha sido su presencia y control la que ha conducido el desarrollo industrial del país, que engendró una planta industrial improductiva e ineficiente, que al dar preferencia al desarrollo del Sector II (productor de bienes de consumo) marginó el Sector I (productor de medios de producción), subordinando con ello el funcionamiento de la economía nacional a las formas y modalidades que determinen los monopolios transnacionales dada su capacidad de influencia y decisión sobre la forma que adquiere el producto social global de la industria nacional.

Finalmente, en el cuarto capítulo se hacen una serie de conclusiones y se plantea cual podría ser, de manera general, la vía, a través de la cual, se podría llevar a efecto, un desarrollo industrial más congruente con la realidad económica nacional, rompiendo con ello, la dependencia y la subordinación económica que ha hecho posible el subdesarrollo industrial del país.

H.B.C.