DESARROLLO INDUSTRIAL Y DEPENDENCIA ECONÓMICA EN MÉXICO. 1940-1970

DESARROLLO INDUSTRIAL Y DEPENDENCIA ECONÓMICA EN MÉXICO. 1940-1970

Hilario Barcelata Chávez

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3.2.3. Concentración del ingreso y mercado interno

El proceso acelerado de monopolización que se hacía presente en la economía nacional en general y en el sector industrial en particular, no era otra cosa, sino la ampliación de los instrumentos y mecanismos necesarios para acelerar el proceso de acumulación de capital, que en México prohijó una elevada concentración del ingreso.

Esta concentración del ingreso, se ha reflejado en una cada vez menor participación de los trabajadores en el ingreso nacional y una mayor participación en él de los sectores medios y la gran burguesía.

Este fenómeno ha dado a la separación del mercado interno, en una esfera alta del consumo y una esfera baja. Separación que se agudiza a medida que se concentra aún más la distribución de dicho ingreso.

Según datos presentados por Villarreal , mientras que en 1950, el 50% de las familias con ingresos más bajos absorbían el 19.1% del ingreso nacional, el 10% de las familias con ingreso más altos, concentraban el 49%. En 1963, esta situación se había agudizado: el 20% de las familias con más altos ingresos concentraban el 60% del ingreso nacional, mientras el 50% de las de más bajos ingresos absorbían apenas, el 15.55 de dicho ingreso.

En base a estas cifras es posible observar algunos fenómenos relevantes. Primero, la configuración de una cada vez más clara división del mercado interno en una esfera alta de consumo y una esfera baja. Segundo: el rápido crecimiento del mercado interno se ha debido principalmente a una que dicho mercado se expande gracias a una creciente concentración del ingreso y no debido a su mejor distribución. Así, el mercado solvente de México, esto es, la esfera alta de consumo, estaba constituido en 1970, por casi 10 millones de habitantes, agrupados en 1.6 millones de familias, que percibían un ingreso de casi 7 000 dólares anuales en promedio y cuyos gastos representaban el 71% de las ventas de bienes de consumo duradero y semiduradero del país . Por ello, como ya se vio anteriormente, las ramas industriales que más rápidamente crecen son las de bienes intermedios y las que se basan en la demanda de la esfera alta. Así, por ejemplo, mientras que el producto de la industria textil de fibras blandas, (algodón, lana y otras) que dependen principalmente del consumo de la esfera baja aumentó 2.4% de 1950 a 1967, el de la industria automotriz subió 8.2% en el mismo período . Tercero: dada pues, su mayor capacidad de consumo la satisfacción de la demanda de la esfera alta ha sido la base para la expansión de la industria en México. Cuarto: dado el tipo de bienes que está en posibilidades de demandar esta esfera, por sus altos ingresos y dado el condicionamiento en la creación del producto social global de la industria, de que ya se hablaba, se va configurando una masiva estructura productiva que basa su expansión en la producción masiva de bienes de consumo final principalmente de tipo suntuario (aparatos eléctricos, automóviles, cosméticos, línea blanca, etc.), y en la diferenciación de dichos productos, como forma de penetración en dicho mercado.

La esfera baja del mercado interno no se halla integrada al consumo de dichos bienes y más bien, hacia ella se dirige la producción de las industrias tradicionales, esto es, algunos renglones de las ramas de bebidas, alimentos, textiles, tabaco, etc., que no son precisamente las más dinámicas.

Este hecho de contar con un mercado diferenciado ha provocado la imposibilidad de un funcionamiento más dinámico de algunas ramas industriales y ha agudizado la especialización en la producción de bienes de consumo final para la demanda de la esfera alta.

Este amplio fenómeno, se ha convertido en la contraparte fundamental para que el producto social global de la industria, definido exógenamente y con preponderancia de bienes de consumo final, encuentre las condiciones adecuadas al interior de la economía, para su recepción.