SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

Hilario Barcelata Chávez

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LOS SALARIOS EN LA GLOBALIZACIÓN

29 de junio de 2002

Una grave situación muestran los salarios en México, al analizar las disparidades que el país observa con respecto a los países con los que tiene tratados comerciales. Disparidad que, además, se agudiza conforme se profundiza el proceso globalizador. Ello a pesar de la intensa dinámica que ha adquirido en nuestro país el proceso de integración económica y contra las expectativas abiertas por el discurso oficial -y el teórico- en el sentido del mejoramiento material de los mexicanos mediante dicho proceso.

De acuerdo con datos del Inegi, en 1993, un año antes de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), el salario en la industria manufacturera, , era en México de 2.1 dólares por hora/hombre, en cambio para Estados Unidos era de 11.6 dólares, para Canada de 12.2 y para Japón de 18.8 dólares. Ocho años después, en medio de lo que se podría llamar el pleno auge de la globalización en México, los salarios, no muestran absolutamente ninguna mejora en términos absolutos. Por el contrario, muestran un deterioro comparado con los otros países mencionados. Así, mientras que a fines de 2001, el salario manufacturero en México es de 2.5 dólares, en Estados Unidos subió a 14 dólares, en Japón subió a 21.2 dólares y en Canada se incrementó a 12.3.

Adicionalmente es importante mencionar que la evolución del salario en México, tampoco ha tenido una correspondencia con el ritmo de crecimiento de la producción industrial, lo cual es totalmente contradictorio, ya que se supone que si la producción se incrementa existen condiciones para incrementar las remuneraciones a los trabajadores. Sobre todo porque la productividad del trabajo en la industria manufacturera también se ha incrementado sustancialmente. Esto, por supuesto, no sucede en los otros países de referencia, ya que la producción industrial en E.U. creció de 1993 a 2001 un 2% y el salario creció un 22%. En Japón la producción industrial creció un 2% y el salario lo hizo un 13% en cambio en México la producción industrial creció un 32% y creció apenas un 5.

Como se ve, el proceso de globalización no se ha traducido en un mejoramiento salarial para los trabajadores de nuestro país, aunque se pone al descubierto que en otros países tales beneficios si se estarían obteniendo.

El peso de la crisis económica que ha sufrido México en los últimos 19 años ha caído sobre los hombros de los trabajadores de modo deliberado. México es el país enque más ha crecido la producción manufacturera comparada con Japón y sus socios comerciales estados Unidos y Canadá. De igual modo es el país, de este grupo, cuya productividad ha crecido más, solo siendo superado ligeramente por Estados Unidos a partir de 1998, en cambio es el país cuyas remuneraciones cayeron más durante todo este período .

Esta situación mueve a la reflexión por múltiples razones, dos son, quizás las más importantes.

• Primera es que ningún país puede aspirar al al desarrollo económico con una masa de trabajadores mal pagados e inmersos en un proceso de empobrecimiento sistemático. Como principio de justicia social los salarios deben incrementarse.

• Segunda, ningún país puede aspirar al progreso económico sin una consolidación de su mercado interno que se convierta en el motor de su crecimiento. Por un principio de eficiencia y racionalidad económica las remuneraciones a los trabajadores deben incrementarse. Con salarios bajos y reduciendose, el país seguirá en el subdesarrollo e inmerso en una crisis e inestabilidad económica permanente.