SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

Hilario Barcelata Chávez

Volver al índice

 

 

 

 

LA MEDICIÓN DEL DESEMPLEO. CONCEPTO Y ESTADÍSTICA

3 de marzo de 2000

El desempleo es hoy, uno de los principales problemas que aquejan la economía mexicana. Sin embargo, desde la perspectiva oficial, su dimensión es otra. Ello se debe a la forma en que se mide el desempleo. Para poder precisar el tamaño del problema, ofrezco una explicación acerca de las distintas medidas del desempleo y sus implicaciones económicas y sociales. Veamos. Primero, la cifra oficial del desempleo, está dada por la Tasa de Desempleo Abierto (TDA) que representa la proporción de la Población Económicamente Activa (PEA) que no tienen trabajo aunque están disponibles y han buscado incorporarse a alguna actividad económica. Dicho de otra forma, se consideran empleados todos aquellos que tienen un trabajo, sin importar la calidad de éste en términos de la remuneración, la temporalidad o la duración en horas o si es en la economía informal. Esta tasa alcanzó un 2.2% en diciembre del año pasado. Cosiderando que la PEA es de 56,200,000 personas (ya que su tasa es de 56.2%), se reconoce que existen 1,236,400 desempleadas. Cifra que resulta demasido reducida comparada con la percepción generalizada acerca del problema. Sin embargo, la cifra es correcta y razonable, considerada desde la óptica de lo que realmente intenta medir, es decir considerando su definición. Lo que pasa es que la definición de la TDA es muy estricta. Si alguien trabajó dos horas en la semana, entonces ya no se considera desempleo abierto. Sin embargo, de hecho, se podría decir que alguien en estas condiciones está desempleado.

Para tener una idea mas precisa del tamaño del desempleo podemos recurrir a la Tasa de Ocupación Parcial y Desocupación (TOPD1) que mide la proporción de la PEA desocupada, más aquellos ocupados que trabajan menos de 15 horas a la semana. Es decir, incluye a personas que trabajan muy pocas horas a la semana y que, mas que empleados son subempleados. Esta tasa alcanzó un nivel de 5.7%, es decir, la población desocupada sería ya de 3,203,400, mas del doble de lo que expresa la TDA, que vista así, no parece tan buen instrumento de medición del desempleo. Sin embargo, todavía podemos hacer un análisis mas profundo y precisar mas el volumen de la desocupación.

Tenemos la Tasa de Ingresos Inferiores al Mínimo y Desocupación (TIID) que mide la proporción de la PEA desocupada más los que tienen un empleo pero reciben un ingreso inferior al salario mínimo. Esta tasa considera, entonces, aquellos trabajadores cuyo trabajo es de ínfima calidad porque ni siquiera los remunera con la mínima percepción y a quienes dudosamente se les puede llamar empleados y a los que bien se les puede considerar, prácticamente, desempleados. Esta tasa fue en diciembre del año pasado de 11.3%, es decir, nuestro volumen de desempleados se elevaría, así, a 6,350,600 personas, prácticamente el doble de lo que nos ofrece la tasa que toma en cuenta el subempleo y 5 veces mas que la tasa de desempleo oficial.

La situación puede ser descrita con mayor precisión y mostrar toda su crudeza a través de la incorporación de la Segunda Tasa de Ocupación Parcial y Desocupación (TOPD2) Esta tasa incluye a los desempleados propiamente dichos, mas aquellas personas que trabajan menos de 35 horas a la semana por razones de mercado, mas los que trabajan las misma 35 horas pero ganan menos del salario mínimo, más aquellos que trabajan mas de 48 horas a la semana pero ganan menos de 2 salarios mínimos. Es decir incluye trabajadores de tiempo parcial, muy mal pagados.

Esta tasa alcanzó un nivel de 18.3% en el mismo mes referido. Y esto significa que la tasa de desempleo, medida con esta tasa, nos arrojaría un total de 10,284,600 personas. Cifra que parece más creíble y corresponde con la realidad que están viviendo millones de mexicanos. Porque, finalmente lo que importa no es sólo tener un empleo, sino que éste sirva para garantizar las condiciones de sobrevivencia humana del trabajador y su familia y que se convierta en un instrumento de progreso personal. Como parece notorio, ninguna de las personas consideradas en esta tasa tiene un trabajo de esta naturaleza, por lo tanto deben considerarles dentro del rubro de los desempleados.

Como se ve las estadísticas oficiales ponen fuera de la preocupación gubernamental a cerca de 9 millones de personas, porque se considera que ya están empleadas sin ver que su empleo es mas bien una vergüenza para el país.