SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

Hilario Barcelata Chávez

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INFLACIÓN. CAUSA DEL DETERIORO SALARIAL

La reducción del salario mínimo real en México a la que me referí en mi colaboración anterior (Diario de Xalapa, 13-10-2006) ha operado a través de una mecánica mediante la cual, su valor expresado en términos nominales se ha ido incrementando a una tasa que ha sido menor sistemáticamente, a la tasa de inflación. De este modo, aunque el SM nominal aumenta, al expresarlo en términos reales, (es decir al descontarle la inflación) muestra una disminución permanente.

Esto ha sucedido como resultado de la decisión gubernamental de revertir la política de fijación del salario mínimo que hubo hasta 1976, la cual era guiada por el objetivo de compensar la “inflación observada” que perseguía el mínimo objetivo de mantener el nivel de satisfacción de las necesidades básicas de los trabajadores, compensando el deterioro del poder adquisitivo que provocaba el incremento de los precios, e incluso permitiendo incrementos reales. Esta política correspondía a una estrategia de desarrollo que requería el incremento de la demanda para fortalecer el mercado interno y cuyos resultados fueron las altas tasas de crecimiento económico observadas desde la década de los cuarenta hasta los ochenta.

Al renunciar a esa estrategia de desarrollo y orientar al país hacia el mercado externo, el salario perdió importancia como factor de crecimiento económico y el criterio con el que se fijaba cambió hacia una política que lo indexa a la “inflación futura esperada” la que normalmente ha sido y es, mayor que el incremento salarial.

Según puede observarse a través del comportamiento del índice inflacionario acumulado y el de los salarios mínimos, es notorio que la inflación crece de una manera mucho más rápida que el salario a lo largo del período, abriendo una brecha entre ambos, cada vez más profunda, que es, en buena medida, causa de la profunda pobreza que hoy viven millones de trabajadores.

De igual modo, este incremento permanente de la inflación, debido a sus efectos diferenciados sobre salarios y utilidades, ha jugado un papel funcional en los procesos de la acumulación de capital, operando como un mecanismo de transferencia de valor, en donde la pérdida de los trabajadores propiciada por la caída del salario real, se convierte en utilidades de las empresas, gracias a que el incremento de los precios es mayor que el incremento del costo de la fuerza laboral. Por este motivo la participación de las remuneraciones y las utilidades en el ingreso han venido cambiando a favor de las segundas.