SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

Hilario Barcelata Chávez

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EL DETERIORO DEL SALARIO MÍNIMO

El salario mínimo (SM) en México ha sufrido una fuerte reducción en los últimos 14 años. Esto se debe a que los precios se incrementaron en un 50 mil 597 por ciento de 1982 a 2006, en tanto que, en el mismo período, el SM tan sólo se incrementó 17 mil 500 por ciento. Es decir, el incremento del SM equivale apenas a un tercio de lo que aumentaron los precios.

Esto significa una pérdida brutal del poder adquisitivo del salario, lo cual ha venido contribuyendo al profundo deterioro del nivel de vida de la población en el país, en la medida de que, entre mayor sea el crecimiento de los precios con respecto al salario, menos capacidad tendrá este último para comprar satisfactores.

Para tener una idea precisa de la pérdida del poder adquisitivo, vale la pena señalar que el SM de la zona A actualmente, equivale apenas a un 34.3% del valor que el SM tenía en 1982; el de la Zona B equivale a un 34% del observado en 1982 y el de la Zona C equivale a un 35%. Esto significa que el SM actualmente, apenas alcanza para comprar una tercera parte de lo que podía comprar hace 14 años.

Para poder revertir esta situación, es necesario establecer una estrategia de recuperación del SM que permita que en el mediano plazo alcanzar un nivel que cercano al que se tenía a principios de los ochentas, sin embargo, tal estrategia no existe. A lo más, lo que se ha logrado en los años que lleva el gobierno del presidente Fox, es una ligerísima recuperación de un 7% en el valor del SM de la Zona C; de un 4% en la Zona B y de un 0.9% en la zona A, lo cual, desde luego, no es suficiente para restituir el poder de compra perdido.

Evidentemente, para resolver el problema es necesario establecer, de manera sistemática, incrementos salariales superiores a los que tiene la inflación durante un número considerable de años, de tal manera que la velocidad a la que aumente el SM sea mayor a la de los precios y ello posibilite la recuperación que se requiere. Sólo de esa manera se recuperarán los niveles de demanda que requiere el país para reestablecer la ruta del rápido crecimiento económico de la producción. Es decir, incrementar el SM no es sólo un acto de justicia social, también es un requisito para la sobrevivencia de la economía del país.