SALARIOS, EMPLEO Y POLÍTICA SOCIAL

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Hilario Barcelata Chávez

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ECONOMÍA INFORMAL. FINES LÍCITOS, MEDIOS ILÍCITOS

Mucho se ha dicho y escrito sobre las actividades “subterráneas” de la economía informal. Conceptualmente podemos establecer una definición muy simple de este fenómeno. Las actividades que componen la economía informal son “aquellas que teniendo fines lícitos se llevan a cabo mediante medios ilícitos” (fines lícitos--medios ilícitos). Es decir, son actividades que no tienen intrínsicamente un contenido criminal, pero que, a pesar de ser actividades finalmente lícitas y convenientes, incluso deseables en un país, se sirven de medios ilícitos para llevarse a cabo.

La característica económica más notable de estas actividades (y de mayores y mas graves consecuencias) es que tanto la gente directamente involucrada en ellas como la sociedad en general percibe que se encuentran mejor si la ley es violada que si es respetada. Por ejemplo la existencia del comercio ambulante de origen callejero tan común en nuestro país, sin el cual una amplia cantidad de personas no tendría medios para sobrevivir.

El vendedor ambulante es, en primer lugar, un comerciante. Sus fines son lícitos, pero se basa en medios ilícitos --no cumplir con las regulaciones legales, no cumplir con las normas laborales, no pagar impuestos-- porque según su perspectiva personal, no le queda otro remedio. No puede ingresar en la economía formal porque ésta impone un costo tan alto que resulta insalvable para las personas con pequeños ingresos. La informalidad es entonces es consecuencia de una imposibilidad de trabajar legalmente, es decir, hacerlo en una zona de relativa ilegalidad.

La importancia de la informalidad es muy amplia: En primer lugar debido a que una parte importante del Producto Interno Bruto (PIB) se genera en estas actividades y concentra una gran cantidad de la población ocupada. En segundo lugar, porque a pesar de su importancia cuantitativa, las actividades informales tienen una baja productividad ya que, una magnitud muy amplia de trabajadores genera un nivel de producto muy bajo.

Quienes se encuentran en la economía informal enfrentan serios riesgos, como la falta de instituciones legales que permitan maximizar sus beneficios, o cómo organizarse con mayor eficiencia. Los informales, por ejemplo, no pueden recurrir a un tribunal para hacer valer sus contratos. Padecen igualmente de una ausencia grave de derechos de propiedad que, a la larga, termina influyendo negativamente en su productividad.

Es evidente que estas actividades de fines lícitos y medios ilícitos--es decir, la informalidad-- son significativas, y por ello mismo se le debe encontrar una solución y dejar de verlo como algo inevitable o irresoluble.